Concluye sin avances la primera jornada de la ronda de contactos del Rey

UPN y Foro ratifican su apoyo a Rajoy, IU y Nueva Canarias su no y Coalición Canaria habla de abstención

El Rey Felipe recibe al coordinador federal de IU, Alberto Garzón, en el marco de su ronda de consultas con las formaciones políticas.
El Rey Felipe recibe al coordinador federal de IU, Alberto Garzón, en el marco de su ronda de consultas con las formaciones políticas.

La primera jornada de las consultas del Rey con los portavoces políticos de cara a la investidura ha concluido sin avances aparentes y en un ambiente de pesimismo ante la falta de apoyos con los que cuenta por ahora Mariano Rajoy, para someterse a la confianza del Congreso.

Felipe VI abrió ayer la cuarta ronda de consultas en menos de un año para intentar proponer un candidato que forme gobierno. Si algo quedó claro después de las intervenciones de los políticos en el Congreso fue que la falta de acuerdos mantiene al Rey en la incertidumbre de si propondrá a un candidato tras terminar las consultas el jueves, o si esperará hasta que haya viabilidad de Gobierno.

Como estaba estipulado, el Jefe del Estado recibió a los diputados de los partidos con representación parlamentaria de menos a más escaños. El primer político en «desfilar» por La Zarzuela fue Pedro Quevedo, en representación de Nueva Canarias, el «diputado 176», como se le apodó por ser bisagra para un pacto de gobernabilidad en caso de que PP, C’s, PNV y CC llegasen a un acuerdo, ya que sólo haría falta un escaño: el que consiguió la formación de Quevedo tras los comicios. El portavoz del partido que ha ido de la mano del PSOE a las elecciones por Canarias habló claro: «He visto al Rey más preocupado que en las anteriores ocasiones», manifestó, además de informar de que el Jefe del Estado no descarta abrir un periodo de reflexión y no proponer a ningún candidato en caso de que no obtengan los apoyos necesarios de cara a una investidura. Quevedo, como estaba previsto, aseguró al Monarca que no apoyará la investidura de Mariano Rajoy, aunque, entre duras críticas al presidente del Gobierno en funciones, sí consideró que es su responsabilidad presentarse y no declinar en caso de que el Rey le proponga, como hizo después del 20-D.

«Hay que hacer el máximo esfuerzo, me ha dicho mientras me miraba inquisitivamente», aseguró un descriptivo Quevedo. El resto de los parlamentarios fueron menos explícitos en cuanto al pensar de Don Felipe, pero sí coincidieron en algunos puntos. El de Foro Asturias, Isidro Martínez Oblanca, corroboró su percepción respecto al incremento en la preocupación del Rey. Oblanca reiteró al Rey su apoyo a Rajoy, e incidió en lo que, a su juicio, es una «actitud pertinaz» por parte de los partidos perdedores de seguir en una situación de bloqueo. El brazo derecho del PP en Asturias le propuso al Jefe del Estado la necesidad de reformar la Constitución en caso de que no se desbloquee la situación política, y abogar por un sistema parecido al de los ayuntamientos, en el que si los partidos no son capaces de pactar termina gobernando la lista más votada.

Si Quevedo hizo una crítica al «inmovilismo» del PP a la hora de cerrar pactos, ya que aseguró que si por lo más remoto a él se le hubiera ocurrido ser el diputado bisagra hubiera sido imposible ya que el presidente del Gobierno en funciones no se ha puesto en contacto con él, Ana Oramas, de Coalición Canaria, fue la voz más crítica contra la inactividad de los políticos protagonistas para formar gobierno. Aseguró haberle explicado al Monarca que las negociaciones no han empezado porque «el PP todavía no ha movido ficha». No obstante, para la diputada de CC, en el escenario actual no hay más alternativa que un Gobierno del PP, por lo que pidió que la abstención de los demás partidos para que, entre otros aspectos urgentes, se puedan aprobar los presupuestos del año qu viene. Por su parte, no especificó cual sería la postura de su partido en el Pleno. Una opción que Oramas ve factible es que Rajoy acepte la propuesta del Rey para formar Gobierno y se tomase posteriormente su tiempo para negociar los acuerdos. La política canaria afirmó que el Rey es «absolutamente consciente» tanto de la «situación anímica de los ciudadanos», como del «enrocamiento» de los políticos. Antes de que el líder de IU, Alberto Garzón, cerrase el primer día de entrevistas del Rey, Javier Esparza, de UPN, confirmó, como era de esperar –fue a las elecciones en coalición con el PP–, que su partido apoyará la investidura de Rajoy, pues está «tranquilo» de que sus acuerdos con partidos independentistas son sólo «puntuales». Tras reunirse con «el ciudadano Borbón», Alberto Garzón (IU-Podemos) explicó su esperada postura: votará que no a un gobierno de Rajoy y mantiene su mano tendida al PSOE, a quien acusó, al igual que a C’s, de ser el garante de un gobierno del PP al verse ya en la oposición. Ante la pregunta de si el Rey se ve más en la posición de proponer a un candidato, o por el contrario ampliar el plazo, Garzón fue realista: «Pienso que todavía el Rey no sabe qué va a hacer. No creo que el PP, PSOE y C’s seguirán jugando al póquer el jueves».