Crece el «no» a la independencia

Los catalanes que rechazan la secesión suman ya el 48 por ciento, cuatro puntos más que los que dicen «sí» según el último barómetro de la Generalitat

Los catalanes que rechazan la secesión suman ya el 48 por ciento, cuatro puntos más que los que dicen «sí» según el último barómetro de la Generalitat

El pulso entre Artur Mas y Oriol Junqueras por liderar el proceso soberanista, las disputas entre Unió y Convergència, los intereses partidistas en tiempos de elecciones y el despertar de «la mayoría silenciosa» que no quiere la independencia amenazan con poner fin al sueño del Estado catalán. A Mas se le complica la ilusión que tenía de pasar a la historia como el president de la Generalitat que llevó a Cataluña a la independencia. El último barómetro del Centro de Estudios de Opinión (CEO) de la Generalitat confirma que el auge de la independencia se ha enfriado, una vez superada la consulta del 9-N. A día de hoy, el 48 por ciento de los catalanes no quiere que Cataluña se independice. Los detractores a romper con España amplían la ventaja sobre los soberanistas en cuatro puntos. El «no» ha crecido 2,7 puntos desde diciembre y el sí ha perdido medio punto hasta sumar un apoyo del 44,1 por ciento.

Si bien es cierto que el voto a favor de la unidad de España se ha activado, también es cierto que el apoyo a la independencia ha caído. Entre 2012 y 2013, cuando Mas dio un paso para liderar el proceso soberanistas, después de las multitudinarias manifestaciones del 11 de Septiembre que clamaban «in-inde-independència», los catalanes que decía que votarían sí a la secesión se movían entre el 51 y el 57 por ciento. Entonces, quienes defendían un estado independiente como estatus para Cataluña representaban un 48 por ciento, hoy son un 39 pot ciento. Pese a esta caída, el estado independiente sigue siendo la opción más votada por los catalanes, frente al 26 por ciento que prefiere un estado federal o el 24 por ciento que ya le va bien ser una Comunidad Autónoma.

El «no» a la independencia ha sabido sumar a los indecisos. En 2012 y 2013, los detractores a romper con España no llegaban al 23,4 por ciento. Además, los catalanes que no se declaran independentistas ha pasado del 48 por ciento al 54 por ciento.

Los catalanes –el 64,5 por ciento–, siguen desconfiando en que el Gobierno ofrezca un acuerdo aceptable a sus expectativas. Pero el debate Cataluña-España agota y prueba de ello es que las relaciones con el Estado preocupan a un 7,7 por ciento, frente al 46 por ciento que lo hace por el paro y la precariedad laboral.

Esta incipiente apatía por la independencia se traduce en el voto. Por primera vez desde 1980, CiU y ERC no sumarían mayoría absoluta en el Parlament de Cataluña si hoy se celebraran elecciones. Necesitarían a la CUP para sacar adelante su hoja de ruta soberanista. CiU y ERC obtendrían un empate técnico. Pero mientras CiU pasa de los 50 escaños actuales a 31 o 32, Esquerra suma diez más que en la actualidad, se quedaría entre los 30 o 31. Aunque los de Oriol Junqueras ganan en intención de voto, tras cocinar los datos de la encuesta, CiU le pasaría ligeramente por delante. El tercer puesto se lo debaten las dos fuerzas de moda, Podemos y Ciutadans. Los de Pablo Iglesias, que aún no tienen candidato rivalizan con Ciutadans con 16 o 17 escaños.

Cambio generacional

La fuerzas tradicionales sufren un batacazo. El PSC cae de los 20 diputados actuales a 11 o 12. El PP pierde cinco escaños y obtendría entre 13 o 14. E ICV cae de los 13 a los 6 u 8. Los ecosocialistas pierden votos hacia Podemos y la CUP que pasa de tres a diez diputados. El sondeo avisa de que el 11,6 por ciento está indeciso.

En unas generales los resultados serían otros. Los catalanes creen que éstas son las elecciones más y al frente del Gobierno colocarían a Podemos y a CiU. Los primeros ganarían en intención de voto, pero empatarían con CiU en número de escaños. Obtendrían entre 11 y 12 diputados. El empate se explica porque en el área metropolitana, donde los votos cuentan menos, Podemos ganaría a los nacionalistas.

ERC sería la tercera fuerza con 8 o 9 escaños; el PSC y el PP empatarían con 5 o 6; Ciutadans conseguiría 2 o 3; mientras que ICV y la CUP lograrían uno. El líder de la CUP, David Fernández (5,88), encabeza el ránking de líderes mejor valorados, donde Mas (4,42) cae al sexto puesto. Junqueras obtiene uno de los tres aprobados con un 5,05.