Política

Del Majestic de Aznar al "no es no"

Si Sánchez logra la investidura, lo hará tras 86 días, frente a los 42 de Rajoy o los tres días que le llevó a Suárez.

Si Sánchez logra la investidura, lo hará tras 86 días, frente a los 42 de Rajoy o los tres días que le llevó a Suárez.

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Ha llegado el día «decisivo». Tras casi tres meses de negociaciones entre las distintas formaciones, hoy, por fin, el líder socialista Pedro Sánchez pronunciará su ansiado discurso de investidura. Será el séptimo candidato que se someta a un debate desde la reinstauración de la democracia, aunque no es un reto ajeno a su figura política ya que también lo intentó en la investidura fallida de 2016 que dio lugar a la repetición de elecciones.

Hubo en tiempo en que los candidatos a presidente sí que subían a la tribuna a defender su programa de gobierno con la tranquilidad de saber que iban a lograr la confianza de la Cámara porque su partido tenía los votos suficientes o porque ya habían negociado acuerdos que les garantizaban la mayoría. Era la época de las mayorías absolutas que con la irrupción del multipartidismo son prehistoria.

Felipe González, el presidente que atesora más mayorías absolutas, fue elegido con 207 votos a favor. Le sigue José María Aznar, a quien 202 diputados votaron en abril de 2000, los del PP, pero también los nacionalistas catalanes y canarios. De las 12 investiduras, solo en tres ha sido necesaria una segunda votación. La necesitaron Calvo Sotelo en el 81, José Luis Rodríguez Zapatero en 2008, cuando inauguró la fórmula del gobierno en solitario y Mariano Rajoy en 2016, que también lo hizo con ese esquema. Mención aparte merece que la segunda votación para la investidura de Calvo Sotelo se suspendió por el intento de golpe de Estado del 23 -F, en 1981.

Si en las primeras legislaturas la formación de Gobierno era cuestión de días, la falta de mayorías claras y la atomización política en el Congreso están dificultando la formación de Ejecutivo en los últimos años. Si Sánchez es investido habrán transcurrido 86 días, casi tres meses. Mariano Rajoy, tras la repetición electoral de 2016, dejó pasar 42 días hasta su primer pleno de investidura, que fue fallido, y el más rápido fue Adolfo Suárez en 1979.

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Los acuerdos de investidura son un fiel reflejo de la sociedad en un momento concreto. Con la democracia recién estrenada, UCD convenció a los pequeños partidos conservadores y regionalistas. Con González, los socialistas se valían solos o sumaban con el bloque de izquierda, hasta que al final recurrió a los nacionalistas. José María Aznar protagonizó en 1996 una de las negociaciones más complejas. Con su «amarga victoria», al lograr 156 diputados necesitó un pacto con CiU, el «Majestic». A ese acuerdo incorporaron al PNV. José Luis Rodríguez Zapatero volvió a recuperar el bloque de la izquierda en su primera legislatura y Mariano Rajoy se apoyó en su mayoría absoluta en el primer mandato y en Ciudadanos en el segundo con la abstención –por «sentido de Estado»– que protagonizó el partido socialista en 2016.