Díaz da un paso para la investidura con los «guiños» de C’S y Podemos

La renuncia de Griñán y la futura salida de Chaves allanan el camino

La presidenta en funciones de la Junta de Andalucía, Susana Díaz (d), preside la apertura del I Congreso andaluz de Pacientes con Cancer, acompañada por la presidenta de la Asociación Española Contra el Cancer, Isabel Oriol, hoy en el Palacio de Congresos.
La presidenta en funciones de la Junta de Andalucía, Susana Díaz (d), preside la apertura del I Congreso andaluz de Pacientes con Cancer, acompañada por la presidenta de la Asociación Española Contra el Cancer, Isabel Oriol, hoy en el Palacio de Congresos.

La decisión de apartarse de la política de los ex presidentes de la Junta José Antonio Griñán y Manuel Chaves, ambos imputados por el caso de los ERE y a la espera de que el Supremo les pueda señalar delitos concretos, abre para Susana Díaz ciertas posibilidades de cara a un acuerdo de investidura que hasta hace unos días estaba totalmente encasquillado. La jefa del Ejecutivo autonómico va desbrozando el camino, pero el golpe de efecto no es definitivo.

Los 47 diputados cosechados en las elecciones del 22 de marzo aportan una frágil mayoría al PSOE. Ciudadanos ha sido el primer partido en saludar la decisión de Chaves y de Griñán, pero esta formación –salvo que dé un volantazo en su postura– a lo máximo que accedería es a una abstención. «No es nuestro proyecto y no lo apoyaremos», repiten tanto en Andalucía como Albert Rivera a nivel nacional. Por tanto, para que salga la ecuación de investidura es necesaria la concurrencia de Podemos. El partido de Pablo Iglesias, por su parte, ha dicho que contempla el voto a favor o en contra, no la abstención. El apoyo de Podemos convertiría directamente a Susana Díaz en presidenta, decida lo que decida Ciudadanos. El Partido Popular en ningún caso cedería el paso al PSOE antes de las elecciones municipales y autonómicas del 24 de mayo. A partir de esa fecha se puede abrir otro escenario muy diferente.

La semana del 4 de mayo se celebrará en el Parlamento andaluz el debate de investidura. En la primera votación Díaz necesitaría mayoría absoluta, según recoge el artículo 118 del Estatuto de Autonomía. De no obtenerla, se procederá a una nueva votación a las 48 horas en la que ya bastaría con tener más votos a favor que en contra. Si tampoco el PSOE desatasca la elección, se abre un periodo de dos meses para encontrar el acuerdo. Agotado ese tiempo sin acuerdo «el Parlamento quedará automáticamente disuelto y el Presidente de la Junta en funciones convocará nuevas elecciones». Ese escenario difícilmente se producirá. El resto de formaciones –especialmente el PP– teme las consecuencias.

En el PSOE ven más cerca la investidura. La principal novedad es la intención de abandonar de Chaves y Griñán. Chaves dejaría el escaño en el Congreso a final de la legislatura y Griñán la Cámara Alta cuando la Mesa del Parlamento andaluz aborde la renovación de los senadores por designación autonómica. Una cuestión que puede incluso que se decida antes del primer Pleno ordinario –la fecha habitual– si Díaz no es investida ni en primera ni en segunda votación. El objetivo es acelerar los tiempos para que Griñán esté fuera del tablero político cuanto antes.

Con estas dos dimisiones Podemos y Ciudadanos se cobrarían su principal pieza. Ya tendrían por tanto un argumento para «vender» interna y mediáticamente su apoyo a Susana Díaz. Lo que ocurre es que no es lo único que han pedido. El más metódico ha sido el partido de Pablo Iglesias. Además de esta dimisión, Podemos reclama que los partidos sean responsables civiles subsidiarios del menoscabo de fondos en casos de corrupción. El PSOE difícilmente podría aceptar esta medida teniendo en cuenta la profusión de frentes en los tribunales. Podemos también reclama que la Junta deje de tener cuentas con 27 bancos si no cumplen con los estándares internacionales en materia de derechos humanos relativos a desahucios. Otras peticiones sí son fácilmente asumibles como el recorte de 23 millones de euros en altos cargos. El presupuesto de la Junta ronda los 30.000 millones.

De entrada, numerosos cargos de Podemos, con Pablo Iglesias a la cabeza, se apresuraron a salir al paso para apuntarse el tanto de la marcha de Chaves y Griñán. La secretaria general de la formación en Andalucía, Teresa Rodríguez, dijo que tras el «acto simbólico de la retirada diferida» de los dos ex presidentes su formación será «exactamente igual de firme» con las otras condiciones planteadas para apoyar a Díaz recogidas en un documento de 14 páginas que tiene en su poder el PSOE.