Política

Dos años planeando el asesinato de Carrasco

Reconoce que lo hizo por «inquina personal de años»

Montserrat González, en una imagen de archivo (izqu). Isabel Carrasco y Montserrat Triana Martínez, en 2010 (drch.)
Montserrat González, en una imagen de archivo (izqu). Isabel Carrasco y Montserrat Triana Martínez, en 2010 (drch.)

Un toxicómano afincado en Asturias, que murió hace un año por sobredosis, fue el que vendió a Montserrat González y a su hija las dos armas ilegales, una de las cuales, el revólver del calibre 38, fue utilizada en el asesinato de la presidenta de la Diputación y del Partido Popular de León, Isabel Carrasco.

Un toxicómano afincado en Asturias, que murió hace un año por sobredosis, fue el que vendió a Montserrat González y a su hija las dos armas ilegales, una de las cuales, el revólver del calibre 38, fue utilizada en el asesinato de la presidenta de la Diputación y del Partido Popular de León, Isabel Carrasco.

En una fecha que no ha sido revelada, ambas se trasladaron a una localidad asturiana en la que establecieron contacto con el citado individuo que, según se sospecha, fue el que les vendió el medio kilo de marihuana que fue encontrado en el registro de la casa de Montserrat Martínez.

Conforme avanza la investigación se conocen nuevos datos en torno al crimen. Desde hace dos años, cuando su hija fue cesada del puesto de ingeniera en la Diputación de León, la madre, Montserrat González, de 55 años, lo tuvo claro.

Se fijó como objetivo acabar con la vida de Isabel Carrasco. Las citadas fuentes han asegurado desconocer cuántas veces había intentado cometer el asesinato.

González culpaba a Carrasco de la mala situación, económica y profesional, en la que había quedado su hija y, en una reacción absolutamente desproporcionada al perjuicio que habían recibido, decidió matar a la presidenta del PP.

De la premeditación que se ha producido en este hecho da idea que adquiriera el revólver Taurus, del calibre 38, de fabricación brasileña, con el que se cometió el asesinato, y la pistola Royal Nobelti, del 7,75, que fue encontrada en el primer y único registro (en la noche del lunes al martes) que se realizó en el piso de la hija, en el que también estaba la marihuana.

La Policía descubrió fotografías y planos que demuestran que el atentado fue planificado hasta el último detalle.

Tres tiros percutidos

En un primer examen del revólver (la Policía sospechó desde el primer momento que había sido utilizado este tipo de arma al no encontrar casquillos en el lugar del crimen) se ha observado que tres de los seis proyectiles del tambor están percutidos.

Coincide este dato con la versión de los testigos presenciales, que señalaron que la presidenta de la Diputación recibió dos tiros por la espalda y fue rematada con un disparo en la nuca.

Los números de serie de ambas armas estaban borrados, algo habitual en el «mercado negro», para que las Fuerzas de Seguridad no sepan de dónde provienen. Los conflictos bélicos habidos en centro Europa provocaron que, una vez finalizadas las guerras, pistolas, revólveres, fusiles de asalto e incluso armas de más calibre pasaran a ese mercado ilegal, en el que el precio de las piezas es muy superior al del legal, pese a que se trata de elementos ya usados y cuya fiabilidad puede ser más que dudosa.

Tras las horas trepidantes y de tensión que siguieron al asesinato de Carrasco, en las que la Policía trabajó contra reloj para aclarar lo ocurrido, la tarde del martes ofreció los primeros resultados para los investigadores, entre ellos la confesión de la madre de que era la autora material del asesinato. Eran cerca de las nueve de la noche. Después, a las 22:20, se presentó la policía municipal con el revólver. Tras estos hechos, los agentes encargados de la investigación lograron que las dos detenidas prestaran sendas declaraciones, que han sido unidas a las diligencias que ayer fueron entregadas a la juez. Para ello, según las citadas fuentes, fueron llevadas a una sola comisaría (habían sido recluidas desde su arresto en dos), aunque en ningún momento hubo careo entre ellas, pese a que pudieron verse a distancia.

No ha sido revelado el contenido de las actas de manifestación, por el secreto del sumario al que está sometido este caso, pero todo parece indicar que admitieron su participación en la preparación y consumación del asesinato.

A estas declaraciones tendrán que unirse las que han prestado varios testigos presenciales (al menos dos), uno de los cuales es el policía nacional en situación de retiro que tuvo un papel tan relevante en el rápido esclarecimiento de los hechos y, sobre todo, en la detención de las presuntas autoras. Este agente, demostrando una gran astucia fruto de su larga carrera profesional, optó por seguir a las dos mujeres y, cuando se separaron, se centró en la madre, ya que había observado que era la que había disparado contra la presidenta de la Diputación.

Otro testigo

Al parecer, existe otro testigo, que también presenció lo ocurrido y que, dada la magnitud de los hechos, prefería mantenerse al margen. Sin embargo, la Policía logró convencerle para que prestara declaración, ya que su testimonio se consideraba muy relevante.

Las fuentes consultadas llaman la atención sobre estas circunstancias, ya que fue el agente retirado el que rompió lo que, en principio, al menos para las autoras, era una perfecta planificación de un asesinato, cuyo móvil era la venganza. Quizás estos sentimientos, que suelen ir acompañados con los del odio, fueron los que cegaron a las dos mujeres, que estaban convencidas que nadie sospecharía de ellas y que su crimen quedaría impune, porque nadie comete una atrocidad como ésta con el fin de que le detengan.

Los documentos y fotografías encontrados en el piso de la hija, la forma en que fue asesinada Isabel Carrasco y la planificación de la huida, con la ocultación del arma homicida incluida, demuestran una mentalidad propia de criminales pertenecientes a organizaciones mafiosas o terroristas. Lo que ocurre es que ellas ni tenían la experiencia ni, por supuesto, contaban con la infraestructura y apoyo con los que cuentan dichos grupos.