Los cabecillas de «Gürtel» apuntan a Camps

El Bigotes dice que el ex presidente valenciano ideó el modo de financiación irregular que también conocía Cotino.

Álvaro Pérez Alonso 'El Bigotes', Pablo Crespo y Francisco Correa durante el juicio
Álvaro Pérez Alonso 'El Bigotes', Pablo Crespo y Francisco Correa durante el juicio

El Bigotes dice que el ex presidente valenciano ideó el modo de financiación irregular que también conocía Cotino.

Los dos cabecillas de la trama Gürtel, Pablo Crespo y Álvaro Pérez (Bigotes) siguieron ayer la línea marcada por su jefe, Francisco Correa, y describieron el modus operandi del cobro irregular de los actos electorales del PP a los empresarios señalados por el partido.

La declaración de la tarde de «el Bigotes» fue, si clave, más clarificadora, habida cuenta de que era Álvaro Pérez el encargado de Orange Market en Valencia y el que conocía y se relacionaba con los políticos del PP valenciano.

Dijo que la persona que ideó el sistema de financiación irregular por el que se emitían facturas falsas a los empresarios adjudicatarios de obra pública para pagar actos de partido, fue Francisco Camps. A preguntas de su abogado sobre «quién estableció los tres modos de pago: en metálico, con facturas falsas y con facturas correctas» el Bigotes fue lacónico: «Francisco Camps».

Y añadió que también estaban al corriente de ese tipo de pagos los consellers Juan Cotino y José Ramón García Antón (fallecido) y la jefa de gabinete de Camps, Ana Michavila.

Álvaro Pérez dijo que quería que quedara muy claro que Ricardo Costa «siempre estuvo en contra de esta forma de pago» y contó que tras una reunión en la que participaron tanto ellos dos como Crespo y Correa, Costa llamó al presidente para mostrar su disconformidad con esa forma de pagar actos del partido. «Cuando colgó me dijo: «Alvaro, olvídate, no hay otra forma».

El Bigotes dijo que era Camps quien decidía si Orange Market hacía una campaña u otra y si organizaban un acto u otro y restó protagonismo tanto a Ricardo costa como a David Serra o Vicente Rambla, si bien es cierto que dijo que tanto Serra como Rambla le pagaron alguna vez en metálico «B». A las también imputadas Yolanda García y Cristina Ibáñez ni las nombró.

También explicó que fue Camps quien le animó a desplazarse a Valencia a trabajar en la organización de actos del PP a raíz del estrés que sufría cuando se encarga de organizar los mítines en los que intervenía el actual presidente del Gobierno, Mariano Rajoy. Y como era un trabajo con una «presión era brutal», decidió marcharse a Valencia por consejo de Camps, al que conoció a través del empresario Alejandro Agag, declaración coincidente con la que hizo Correa el martes.

El Bigotes apuntó que quienes realmente mandaban en Valencia además de Camps eran su entonces jefa de gabinete y Juan Cotino. Álvaro Pérez dijo que el cobraba seis mil euros al mes, siempre en metálico «porque heredé una deuda y si tenía una nómina me la embargaban» y definió a Correa como muy generoso: «me compró un coche y si me iba de viaje con la familia me lo pagaba él también»

«Mantener relaciones»

Por su parte, el presunto número dos de la trama Gürtel, Pablo Crespo, confirmó ayer que el acusado Álvaro Pérez, «tenía mucha relación con personas del PP de Valencia» e hizo gestiones con los expresidentes regionales Francisco Camps y Alberto Fabra (entonces candidato a alcalde de Castellón) para intentar cobrar.

Entre las personas con las que hablaba El Bigotes, Crespo mencionó además a los acusados Ricardo Costa, ex secretario general del PP de Valencia; David Serra, ex vicesecretario de la formación regional, y Vicente Rambla, ex vicepresidente del Gobierno valenciano. Si bien, Crespo mencionó los nombres por las referencias que le reportaba su compañero Álvaro Pérez.

Asimismo, indicó que El Bigotes contactaba con otras personas que no están encausadas como la senadora popular y ex alcaldesa de Elda (Alicante) Adela Pedrosa, así como miembros de la Ejecutiva del partido, ex consellers del Gobierno regional y presidentes provinciales del partido en Valencia, Alicante y Castellón ya que «su trabajo consistía en mantener esas relaciones».

«Álvaro Pérez me decía que estaba haciendo gestiones con todos e incluso no sé si directas o indirectas con quien entonces era presidente de la Generalitat valenciana, Francisco Camps», recalcó.

Asimismo, indicó que hubo «un conflicto con unas facturas de vallas publicitarias de la campaña del entonces candidato a la alcaldía de Castellón Alberto Fabra», que luego fue también presidente de la Generalitat. «Esas facturas las tendría que haber pagado en principio Fabra y creo que Pérez se puso en contacto con el PP de Castellón y con Fabra», quien «las derivó y dijo que era una cuestión que debía pagar la sede regional, ya que había elecciones autonómicas y municipales al mismo tiempo y finalmente no pagaban ni unos ni otros».

Y abundó en que «eso acabó perdido hasta que en esa dinámica de facturar a empresarios la deuda que tenía contraída el PP se le facturó a una empresa de Castellón», si bien no especificó si dicho cobro lo ordenó Fabra.

Tanto Fabra como el PP de Castellón negaron inmediatamente en un comunicado la contratacion de ninguna valla ni de ninguna campaña.

Crespo también indicó que llegaron a recibir una cantidad de 123.000 euros «del grupo parlamentario popular con un cheque» y que «cree que fue el ex vicesecretario de la formación regional David Serra el que intervino en esa gestión» junto con el Bigotes.