El Congreso aprueba un régimen disciplinario que permitirá suspender manifestaciones de militares y guardias civiles

La Comisión de Defensa del Congreso ha dado el visto bueno este miércoles al proyecto de Ley Orgánica de Régimen Disciplinario de las Fuerzas Armadas, que ha introducido una novedad, y es que las manifestaciones que convoquen los miembros de las Fuerzas Armadas o de la Guardia Civil, siempre que sea haciendo uso de su condición militar, podrán ser suspendidas.

Así es como queda finalmente el proyecto de ley pactado entre el PP y el PSOE en la Cámara Baja y que también ha respaldado CiU. Por su parte, la Izquierda Plural (IU-ICV-CHA), UPyD y ERC han votado en contra.

Según el texto acordado, las manifestaciones de "carácter político, sindical o reivindicativo"en las que se porten armas o se vista el uniforme conllevarán falta disciplinaria muy grave. Mientras, se quedarán en falta muy grave aquellas en las que se pronuncie o se haga "propaganda a favor o en contra de partidos o sindicatos o de sus candidatos".

Este acuerdo ha resultado finalmente satisfactorio para el PSOE, que en un principio se mostró en contra de las enmiendas relacionadas con este asunto que propuso el PP y que también afectaban a los miembros de la Guardia Civil. A cambio de introducir las modificaciones sobre las manifestaciones, el Grupo Popular ha aceptado retirar la enmienda en la que planteaba sanciones para los dirigentes de las asociaciones profesionales de guardias civiles en caso de incumplir su régimen disciplinario.

Satisfacción de PP y PSOE

Durante el debate en la Comisión de Defensa, los portavoces de PP y PSOE, Vicente Ferrer y Diego López Garrido, respectivamente, se han agradecido la colaboración mutua en las negociaciones del proyecto de ley y han asegurado que durante la misma se han producido "avances muy importantes"con respecto al texto que envió el Gobierno.

"Hemos conseguido un proyecto mucho mejor que el que vino. Es un proyecto mucho más abierto, más garantista, y no sitúa a los militares como ciudadanos de segundo orden", ha remarcado López Garrido, haciendo especial hincapié en los "avances"logrados en materia de igualdad de género o las obligaciones en derecho internacional.

Ferrer se ha declarado "muy satisfecho"con el acuerdo, el cual, a su juicio, deja lista para su debate en el Pleno de la Cámara una "ley magnífica, equilibrada y armoniosa"que, según ha manifestado, se adapta a la doctrina tanto de los tribunales Supremo y Constitucional como a la del Tribunal Europeo de Derechos Humanos.

Sin embargo, lo que otros grupos parlamentarios como la Izquierda Plural o UPyD han criticado duramente es que el pacto PP-PSOE no ha llevado a la supresión del arresto en las Fuerzas Armadas, como también han reclamado las asociaciones profesionales. Eso sí, quedará establecido en la ley que el lugar de cumplimiento del arresto por falta leve "no puede ser una celda o similar".

Arresto sólo excepcionalmente

Para el portavoz de la Izquierda Plural, José Luis Centella, ha afirmado que mantener el arresto para todo tipo de faltas "no es adecuado para unas Fuerzas Armadas profesionales"como son las españolas, ya que cree que únicamente debe imponerse en "situaciones muy excepcionales", como en zona de operaciones o durante un estado de alerta o de excepción.

Además, considera que otro error del texto pactado por el PP y el PSOE es que se mantiene que la persona que ejerce el mando es la misma en imponer la sanción, ya que, en su opinión, los mandos deben "ejercer la acción disciplinaria, pero no enjuiciar".

Por su parte, la diputada de UPyD Irene Lozano considera que detrás del acuerdo entre los dos grandes partidos "hay un temor a perder el control de unas Fuerzas Armadas que están regidas por un régimen disciplinario ajeno a los derechos que todos los militares tienen".

Además de criticar también el arresto, Lozano ha criticado la "imprecisión y ambig~edad"que, a su juicio, está presente en la tipología de faltas, lo cual "atenta contra el principio de seguridad jurídica". "Se antepone el mantenimiento de la disciplina a la presunción de inocencia", ha añadido.

Convencimiento, no imposición

Por ello, considera que "es necesaria una disciplina más funcional, basada en el convencimiento"y no tanto en la imposición. En cuanto a la libertad de expresión, ha dicho entender que haya "restricciones legítima", si bien opina que "debe haber una tolerancia obligada"en este asunto concreto. "O tenemos un Ejército moderno o no lo tenemos, pero tenerlo sólo para las obligaciones y no para los derechos no es de recibo", ha subrayado.

El diputado de ERC Joan Tard también ha votado en contra del proyecto de ley alegando que el texto no incluye como falta muy grave "no investigar o intentar esconder denuncias contra miembros de las Fuerzas Armadas a fin de garantizar que no queden impunes", ni tampoco establece que los delitos que puedan cometer los militares dentro de las fronteras españolas sean juzgados por tribunales civiles.

ERC también quería que el proyecto reconociese como falta "el menosprecio"por parte de los miembros de las Fuerzas Armadas a "algunas de las lenguas del Estado español", ya que, según ha asegurado, "se han dado casos de insultos y vejaciones por razones de lengua".

Por último, el diputado de CiU Feliu-Joan Guillaumes ha reconocido que a su grupo parlamentario le hubiese gustado más cambios en el proyecto de ley que el Gobierno envió al Congreso, si bien finalmente ha optado por votar a favor.