El Govern oculta los pasos para comprar las urnas

La Generalitat cambia de estrategia y opta por no dar ninguna pista con la justificación de que sufre «un asedio por tierra, mar y aire».

El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont  junto al vicepresidente del Govern y conseller de Economía, Oriol Junqueras y el conseller de la Presidencia y portavoz del Govern, Jordi Turull  durante la reunión semanal del Govern
El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont junto al vicepresidente del Govern y conseller de Economía, Oriol Junqueras y el conseller de la Presidencia y portavoz del Govern, Jordi Turull durante la reunión semanal del Govern

La Generalitat cambia de estrategia y opta por no dar ninguna pista con la justificación de que sufre «un asedio por tierra, mar y aire».

El nuevo Govern de Carles Puigdemont ha cambiado de medio de transporte en su viaje hacia el referéndum de autodeterminación, quizá con el propósito de poner fin a la recurrente metáfora del choque de trenes con el Estado. Ahora, los de Puigdemont viajan en un sumergible para ocultar sus maniobras. Se esperaba ayer, primer día de reunión del remodelado gobierno catalán, alguna pista sobre la compra de urnas, pero no hubo ni una sola. Jordi Turull debutó como portavoz de la Generalitat con un mensaje críptico y no se movió de él: «Hemos analizado y compartido diversos itinerarios para disponer de las urnas y cuando los hayamos completado ya los explicaremos».

Turull oficializó así la nueva estrategia de un Govern cuyo nuevo plan es evitar tantos recursos judiciales como pueda y poder presentar algún hecho consumado. «No queremos poner en riesgo la celebración del 1 de octubre. Ya vemos cómo las gastan», dijo el portavoz, que se negó a confirmar si la Generalitat piensa impulsar un nuevo concurso público para adjudicar la compra de urnas después de declarar desierto el primero que intentó. «En este estado de asedio por tierra, mar y aire que sufrimos, la información la gestionaremos nosotros cuando consideremos que es mejor para la causa», añadió el dirigente soberanista, que actuó con bastante más soltura que su predecesora en el cargo, Neus Munté.

El único detalle que se prestó a dar Turull fue que, en breve, se reunirá el organismo de coordinación del referéndum, una mesa que componen el presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont; el vicepresidente Oriol Junqueras y sus secretarios de departamento. A ella se incorporarán otros consellers cuando así se reclame. No se sabe, no obstante, si este organismo se reunirá esta misma semana.

El Govern, por otra parte, formalizó ayer la reorganización de competencias relacionadas con el referéndum. La consellera de Gobernación, Meritxell Borràs, fue despojada de todo el ámbito de consultas y procesos electorales –y de todo el personal que se dedica a ello– y fue transferido al todopoderoso departamento de Vicepresidencia.

Aunque la reorganización va dirigida a aumentar la responsabilidad –y, por tanto, las consecuencias– de Junqueras en la organización del referéndum, lo cierto es que Turull confirmó que «cualquier paso importante o necesario» relacionado con los preparativos de la votación del 1 de octubre se tomará de «forma colegiada y solidaria» en lugar de ser protagonizada por un solo departamento. «Quiero decir que, para mí, esto no es un problema, es un honor porque estamos ante un paso histórico», añadió el nuevo portavoz, empeñado en exhibir la cohesión y la determinación de un gobierno al que no le temblarán las piernas para celebrar el referéndum soberanista.

requerimiento del tsjc

Pero la determinación no servirá para borrar los problemas judiciales del Govern. Ayer mismo, la juez del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) que investiga a la consellera Borràs por el antiguo proceso para licitar la compra de urnas reclamó a la Generalitat el expediente completo de un concurso que acabó declarándose desierto.

En un auto, la magistrada del TSJC Mercedes Armas acuerda abrir diligencias contra Borràs y su ex número dos Francesc Esteve, «sin perjuicio de que se produzcan, en su caso, ampliaciones del objeto de la investigación y de los sujetos investigados», a raíz de la querella de la Fiscalía, que la sala admitió a trámite el pasado 20 de junio.

La juez requiere en su auto al departamento de Gobernación que «a la máxima brevedad» le aporte el original íntegro del expediente que se incoó para convocar el acuerdo marco para el suministro de urnas, que fue publicado en el Diario Oficial de la Generalitat de Cataluña (DOGC) el 9 de mayo pasado. Dicho acuerdo fue declarado desierto, ya que la Generalitat consideró que las empresas que concurrieron a la misma no cumplían el criterio de «solvencia», pero aún así el TSJC se negó a archivar la querella, ante los indicios de que el proceso de licitación no era un hecho «aislado», sino vinculado al referéndum y orientado «a infringir el mandato del Constitucional». Tras declarar desierto el concurso público, Borràs se apresuró a pedir el archivo de su causa, pero la consellera no logró que esta maniobra surgiera efecto.