El PSOE se enreda con los ordenadores y pide a Ruz que investigue el borrado

La Razón
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La inexistencia del disco duro y el cambio del original por otro en los dos ordenadores entregados por el PP al juez de la Audiencia Nacional Pablo Ruz, a los que aludió Luis Bárcenas en su declaración y en los que habría datos sobre una supuesta contabilidad B y pago de sobresueldos a miembros del partido ha vuelto a servir al PSOE para emprender de nuevo una fUribumdo ataque contra los «populares». El Gobierno, por su parte, guardó ayer silencio y se remitió a los resultados que deparen las diligencias judiciales oportunas.

Así, el secretario de Organización del PSOE, Óscar López, anunció ayer que su partido solicitará al juzgado que investigue «quién manipuló» los ordenadores del ex tesorero, y «por instrucción de quién». En una rueda de prensa en la sede de Ferraz, López ha asegurado que el PSOE va a actuar para «esclarecer» lo ocurrido, y que «presentará diligencias» para que se depuren responsabilidades penales de esta «grave actuación». El número tres del PSOE acusó al PP de «obstruir a la Justicia», para añadir a continuación, según informa Efe, que los populares llevan «cinco años mintiendo» y ahora intentan «destruir las pruebas de la corrupción». Así, aseguró que «se mezclan la corrupción, las mentiras del PP, y ahora también la destrucción de pruebas y la obstrucción de la justicia».

Por su parte, la acción popular ejercida por el colectivo Manos Limpias anunció ayer que la próxima semana presentará una denuncia contra la persona encargada de custodiar los ordenadores que el ex tesorero del PP tenía en la sede de la calle Génova.

Por otro lado, el abogado de la acusación particular en este procedimiento Mariano Benítez de Lugo, afirmó ayer que el juez Pablo Ruz, ha estado «muy condescendiente» con el PP y ha lamentado que le haya dado «una oportunidad de oro» para eludir una situación comprometida. «Me quedo pasmado. Lo que no se puede hacer es utilizar guantes de seda con quien tiene manos de garfio. El magistrado ha estado muy condescendiente. Es como si dijera "por favor, mándeme usted esos ordenadores que tiene por ahí", cuando en otras circunstancias y usando la autoridad y el peso de la ley, se hubiera personado el propio juez a recabar y requisar esos ordenadores», informa Ep.