En libertad los cinco detenidos por crear el «Bosque de los Gudaris», para homenajear a etarras

El juez de la Audiencia Nacional Pablo Ruz ha dejado en libertad a los cinco detenidos en Oiartzun (Guipúzcoa) por la presunta comisión de un delito de enaltecimiento del terrorismo, por organizar la plantación de un robledal conocido como el 'Bosque de los Gudaris', en el collado del monte Aritxulegi de esa localidad, han informado fuentes jurídicas.

Los detenidos en la llamada 'Operación Roble', Joaquin Izaguirre Elizondo, nacido en San Sebastián en 1951; Francisco Javier Iragorri Gamio (Oiartzun, 1950), Erramun Sagarzazu Gaztelumendi (Irún, Guipúzcoa, 1965), Francisco Ramón Gaztelumendi Uribarren (Errentería, Guipúzcoa, 1965) y Miren Itziar Iñarra Oyarzabal, tendrán que comparecer quincenalmente en los Juzgados más cercanos a su domicilio y se les ha retirado el pasaporte.

Se les acusa de intentar crear un lugar emblemático, de culto y homenaje permanente a los miembros de ETA fallecidos y con el objetivo de legitimar su actividad terrorista y mantener vigente el ideario de la banda.

Agentes de la Guardia Civil detuvo este martes en Oyarzun (Guipúzcoa) a cinco personas por un presunto delito de enaltecimiento del terrorismo, por organizar la plantación de un robledal conocido como el 'Bosque de los Gudaris', en el collado del monte Aritxulegi de esa localidad, han informado fuentes de Interior. Los detenidos en la llamada 'Operación Roble' son Joaquin Izaguirre Elizondo, nacido en San Sebastián en 1951; Francisco Javier Iragorri Gamio (Oyarzun, 1950), Erramun Sagarzazu Gaztelumendi (Irún, Guipúzcoa, 1965), Francisco Ramón Gaztelumendi Uribarren (Rentería, Guipúzcoa, 1965) y Miren Itziar Iñarra Oyarzabal, nacida Oiartzun (Guipúzcoa) hace 55 años, (arrestada en la citada localidad guipuzcoana sobre las 15.50 horas). Las detenciones de los cuatro primeros se han producido entre las 6.45 y las 7.15 horas.

Según ha informado Interior en un comunicado, a los detenidos se les acusa de intentar crear un lugar emblemático, de culto y homenaje permanente a los miembros de ETA fallecidos y con el objetivo de legitimar su actividad terrorista y mantener vigente el ideario de la banda.

El espacio está compuesto por 239 esquejes de roble, uno por cada miembro de ETA fallecido como consecuencia de su actividad terrorista o durante la misma, identificados con una placa numérica, una alambrada perimetral y un monolito preparado para la colocación de un mástil y una placa cuando se celebran los actos homenajes.

Los detenidos también se encargaron de organizar el pasado, 9 de marzo, la celebración de un acto público en el monte Aritxulegi en el que se realizó un homenaje a los miembros de ETA Francisco Javier López Peña, alias 'Thierry', y Arkaitz Bellón Blanco, fallecidos en 2013.

El acto consistió en plantar dos nuevos robles en este 'Bosque de los Gudaris', poniendo en cada árbol tarjetas con los nombres completo de los terroristas, así como el resto de ornamentación y parafernalia que retiraron tras el acto.