«En lugar de convencer a Mas, ¿por qué no trata de hacerlo con Navarro?»

Dirigentes socialistas cuestionan la gestión de Rubalcaba en Cataluña tras la reunión que mantuvo el viernes con el presidente en la Generalitat

Pere Navarro acusa a Mas y Junqueras de azuzar la «ficción» de una consulta que «no se hará en 2014»
Pere Navarro acusa a Mas y Junqueras de azuzar la «ficción» de una consulta que «no se hará en 2014»

Un dirigente socialista me comentaba la reunión de Alfredo Pérez Rubalcaba y Pere Navarro con Artur Mas. A su juicio, el secretario general del PSOE ponía toda la carne en el asador para convencer a Mas. La propuesta federal a cambio de aparcar la consulta soberanista, reformar la Constitución y luego consulta a todos los españoles. Y añadía, «en lugar de convencer a Mas con estos planteamientos, ¿por qué no trata de convencer primero a Navarro que lo tiene más cerca»». Este dirigente socialista considera un error que el PSC haya entrado en el juego de la consulta soberanista camuflada bajo «el muy democrático derecho a decidir». No es el único. Hasta Pere Navarro parece estar hasta el gorro de ese mantra nacionalista que no lleva a ningún sitio. «Tendremos todo el país parado pendiente de una fecha y de una pregunta que tanto Mas como Junqueras saben que no se celebrará en 2014», afirmaba 24 horas después de su entrevista con el President de la Generalitat. Lo hacía con contundencia ante el Consell Nacional del PSC.

Cambio de planes

Apenas 24 horas después de que Rubalcaba se comprometiera en el Palau de la Generalitat «trabajar hasta el agotamiento» porque el diálogo para solucionar el encaje de Cataluña en España no cese, Navarro, rompió el juramento, tras comprobar que Mas obvia su propuesta de reforma federal como solución al problema catalán y escuchar a Mariano Rajoy diciendo que no quiere oír hablar de cambios en la Constitución. Pese a haber defendido en su programa electoral la celebración de una consulta soberanista y aunque que el PSC participa en la comisión parlamentaria por el derecho a decidir, descartó que en 2014 haya referéndum.

Navarro hizo suya la tesis que esta semana había expuesto el «think tank» del PSC, a través de Miquel Iceta, presidente de la Fundació Rafael Campalans, que cada vez son más los que piensan que no habrá consulta

Defendió que los socialistas no serán cómplices de la política «errática» con la que Mas pretende azuzar la crispación con el Gobierno para tapar los recortes sociales. El primer secretario del PSC cargó personalmente contra Mas y Junqueras. Acusó a ambos dirigentes de atizar la «ficción» de una consulta que «no se hará en 2014». Les pidió que dejen de generar falsas expectativas, que dejen de alimentar la frustración y «se pongan a solucionar los problemas que tenemos».

Fue especialmente duro con ERC con quien se disputa parte de los votantes de izquierdas. Les acusó de formar un tripartito antisocial junto a CDC y Unió, de haber vendido las becas comedor y las ayudas a los dependientes a cambio de tener una pregunta y una fecha para la consulta.

Pero también con Mas a quien le emplazó a dejar de perder el tiempo en elaborar memoriales de agravios del Estado con Cataluña y a pedir de una vez por todas la reunión de la comisión bilateral Estado- Generalitat para encauzar problemas y temas que tienen pendientes.

Ciertamente, el país está parado. Lleva así dos años. Las únicas ideas del Govern tienen como fin el proceso de independencia. El bienestar de los ciudadanos, de los catalanes, tiene sin cuidado a Mas y a sus caballeros de la mesa redonda inmersos en un patriotismo provinciano y paleto. Anclados frente al enemigo externo viven en su Cataluña ficticia –Navarro dixit– y mueven su aparato de propaganda para que muchos ciudadanos de buena fe se crean que alcanzarán el paraíso en la nueva Cataluña independiente en la que podremos prescindir del Banco Central, de Europa y del mundo. Seremos fuertes y autosuficientes. Reescribiremos el pasado e idealizaremos un futuro que será una mera entelequia. Lo mismo que hizo Franco cuando explicó que la España de la autarquía era fuerte en el mundo, aunque la gente pasaba penurias y estrecheces. ¡Qué más daba si se hacía por España! Los españoles eran lo de menos. La historia es terca. Y se repite. Cambian los protagonistas pero el nacionalismo siempre se cree el ombligo del mundo. Navarro ha acertado con el diagnóstico. Ahora debe centrar sus esfuerzos en evitar llegar a ese fracaso que él augura. Para eso debe dejar de ser colaborador necesario. Sin el PSC la aventura secesionista tiene fecha de caducidad. Se pudrirá por sí sola. Este es su reto como partido y su responsabilidad como país y ante los catalanes.

Mensaje a los críticos

Pere Navarro mostró por primera vez que tiene genio. Contra Artur Mas y Oriol Junqueras, pero también contra el sector críticos del PSC. Llamó al ala catalanista del PSC, que en los últimos meses han puesto en entredicho las decisiones de la dirección a lavar los trapos sucios en casa. Para reforzar a un PSC que cae en picado en las encuestas, llamó a «todos» a debatir las discrepancias en los órganos de dirección del partido. Lo hizo aprovechando la reunión del Consejo Nacional del partido en la que participó Carme Chacón, que compartió escenas de complicidad con sus compañeros. Las palabras de Navarro ayudaron a la ex consejera Montserrat Tura a tomar la decisión de abandonar la dirección del partido. Después de 33 años, Tura anunció que abandona el Consejo Nacional por discrepancias.