Endosos bancarios se esfumaron antes de llegar a los titulares de las ayudas

La UCO detecta la conexión entre empleados de banca y los ERE falsos

La Razón
La RazónLa Razón

En la segunda fase de la «operación Heracles» de los ERE, ha aflorado definitivamente la presunta connivencia de empleados de banca y entidades de crédito con la trama. Una de las formas de irregularidad es «el fenómeno anormal de los endosos», según recoge el atestado de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil. Beneficiarios de las ayudas del «fondo de reptiles» concedidas por la Dirección General de Trabajo (DGTSS) cedieron el derecho de cobro de éstas a favor de entidades financieras o las utilizaron como garantía en las operaciones de crédito, con el fin de «asegurarse los fondos subvencionados mucho antes de que formalizara el convenio entre la DGTSS y la Agencia IDEA para librar el pago de las correspondientes cantidades». A la Benemérita le llamó la atención la proliferación de estos endosos en la Sierra Norte, que siempre se apuntaran a un mismo número de cuenta pese a tratarse de ayudas diferentes,y que el encargado de gestionarlos fuera siempre Gerardo de la Cruz Elías, detenido la semana pasada, ex jefe de zona de Constantina de Caja San Fernando –donde fue director de la oficina del Inem Francisco Javier Guerrero– , ex afiliado socialista y amigo del ex director general de Trabajo.

Los agentes de la UCO apuntan que el endoso «se pudo idear como un sistema para defraudar fondos públicos y que sirvió como otra forma más de financiación». Además, como ha podido comprobar este periódico, no todos los endosos bancarios que gestionó este empleado de banca –con el que contactó LA RAZÓN pero que evitó dar ninguna explicación– llegaron a los beneficiarios de las ayudas. El destino último de este presunto desvío de dinero público es una importante equis por despejar.

Un ejemplo claro es el de la ayuda concedida a Dehesa Navera, una empresa cárnica radicada en el municipio sevillano de Las Navas de la Concepción. El dinero –182.629 euros con cargo a la partida 31.L.– no llegó al beneficiario. Tanto es así que el representante de Dehesa Navera dirigió un escrito al consejero de Empleo con fecha 26 de febrero de 2008 –aún estaba en el cargo el también imputado Antonio Fernández– por el impago de la subvención. Éste no fue el único endoso que gestionó Gerardo de la Cruz, persona habitual de contacto de Guerrero. Hay documentados al menos quince endosos correspondientes a once empresas. Entre ellas las subvenciones a Roda Textil o al hotel Posada del Moro, propiedad de los padres de Goyo Martínez Piñero, que ejerció de camello para surtir de droga al ex chófer de Guerrero, tal y como él mismo reconoció ante la jueza.