Política

España exige explicaciones a la ONU

Proyectiles israelíes detonan en los terrenos de cultivo que rodean Ghayar, localidad del sur del Líbano no lejana al punto donde ayer perdió la vida el cabo español Francisco Javier Soria
Proyectiles israelíes detonan en los terrenos de cultivo que rodean Ghayar, localidad del sur del Líbano no lejana al punto donde ayer perdió la vida el cabo español Francisco Javier Soria

El ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación, José Manuel García Margallo, afirmó que al Gobierno «no le temblará la mano para exigir todas las responsabilidades» por la muerte del cabo Francisco Javier Soria Toledo, que perdió la vida al ser alcanzado por fuego israelí en el sur del Líbano.

El ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación, José Manuel García Margallo, afirmó ayer que al Gobierno «no le temblará la mano para exigir todas las responsabilidades» por la muerte del cabo Francisco Javier Soria Toledo, queperdió la vida al ser alcanzado por fuego israelí en el sur del Líbano cuando las Fuerzas de Defensa de Israel respondían a un ataque lanzado contra uno de sus convoys por la milicia armada chiíta Hizbulá. Margallo afirmó que el Gobierno ya se ha dirigido a Naciones Unidas para que ponga en marcha una investigación «inmediata, exhaustiva y completa» sobre las circunstancias que rodearon el fallecimiento del militar español. «No tengan duda de que exigiremos las responsabilidades que consideremos necesarias», afirmó durante una rueda de prensa celebrada tras su reunión en el Ministerio de Asuntos Exteriores con el enviado especial de la ONU para Siria, Steffan de Mistura. Margallo informó asimismo de que ya había recibido una llamada telefónica del embajador de Israel en España, Alon Bar, quién le trasmitió sus condolencias y excusas por lo ocurrido.

Avanzada la tarde de ayer el ministro de Exteriores israelí, Avigdor Liberman, confirmó a través de un comunicado que se había puesto en contacto con el jefe de la diplomacia española para expresarle sus condolencias en nombre del Gobierno de Israel. Asimismo recordó que su país «no va a tolerar» que Hizbulá ataque posiciones israelíes desde territorio sirio y avanzó que la respuesta de las Fuerzas de Defensa será «dura y no proporcional». El titular de Exteriores israelí culpabilizó a Hizbulá de lo sucedido y afirmó que «el Gobierno del Líbano es responsable de todos los ataques que se lancen desde su territorio». Por su parte, según informaron medios libaneses, el primer ministro de este país, Taman Salam, telefoneó al jefe de la Fuerza Interina de la ONU para el Líbano (FINUL), el general Luciano Portolano, para darle el pésame.

Fuentes diplomáticas confirmaron a LA RAZÓN que Margallo, durante su conversación con Liberman, solicitó la plena cooperación de Israel en la investigación que realizará Naciones Unidas. El ministro español afirmó que el Gobierno esta «absolutamente volcado» en esclarecer la muerte del uniformado español y que, trabajando coordinadamente con el Ministerio de la Defensa, Exteriores mantendría continuos contactos con los embajadores de la zona para recabar datos que ayuden a este esclarecimiento. Además el Ejecutivo, informó García Margallo, ya ha puesto en marcha el procedimiento para repatriar el cadáver del militar y que pueda recibir sepultura en España «lo antes posible».

En lo que se refiere al fallecimiento del militar español, se produjo a las 11:25 durante los constantes ataques registrados entre el Ejército de Israel y Hizbulá en la disputada zona de las Granjas de Shebba. El cabo se encontraba vigilando la «Blue Line» en la torre de observación del puesto 4-28, en la localidad de Ghayar, junto a la frontera, cuando uno de los proyectiles lanzados por el Ejército israelí impactó en dicho lugar, provocando la muerte del cabo y visibles e importantes daños en la infraestructura.

Falleció en el acto

Inmediatamente se comunicó lo sucedido a la base «Miguel de Cervantes» de Marjayún, situada a poco más de 10 kilómetros y donde se encuentra el grueso del contingente español. Desde allí partió una ambulancia y el equipo de estabilización español, que llegaron a los pocos minutos, aunque no pudieron hacer nada por el militar, pues presentaba pérdida de masa encefálica y sólo pudieron constatar que había fallecido prácticamente en el acto a causa del fuerte impacto.

En un primer momento se especuló con que desde FINUL se había solicitado una tregua tanto a Hizbulá como a Israel para poder trasladar al herido a la base, pero que al no cesar el fuego tuvieron que esperar, provocando este retraso la muerte del militar. Sin embargo, las fuentes militares consultadas aseguraron, por un lado, que FINUL no solicita nunca una tregua, pues se trata de una Fuerza de pacificación y lo que lo que exige es el cese inmediato de las hostilidades a ambas partes. Y, por otro, que cuando los sanitarios españoles llegaron al lugar no podían hacer nada por salvar la vida del cabo, por lo que, al no haber opción para la evacuación, decidieron ponerse a cubierto y esperar en la zona a que bajase la intensidad de los ataques para poder regresar con el cadáver de su compañero.

En la actualidad, las Fuerzas Armadas mantienen desplegados en Líbano a unos 580 militares, la mayoría de ellos en el sector Este, donde España lidera una Brigada Internacional. En esa zona, la principal base española es la de Marjayún, aunque nuestro país también se hace cargo de varios puestos avanzados de observación que la ONU tiene desplegados a lo largo de la frontera y en puntos concretos del país: el 4-28 (cerca de la localidad de Kafir-Kera), el 9-66 (en El Khiam) y el 4-28 (en Ghayar). En cada uno de ellos hay desplegados cerca de un centenar de militares que vigilan la zona y lanzan patrullas de observación a lo largo de su área de responsabilidad. Como es habitual, sus compañeros en Marjayún rindieron ayer un emotivo homenaje y despidieron a su compañero caído, que es ya el decimosegundo de esta misión, en la que España participa desde 2006.