Política

Génova mantiene el pulso: "Ayuso o la izquierda"

Señala que son los de Abascal los que están incumpliendo lo pactado.

Señala que son los de Abascal los que están incumpliendo lo pactado.

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El PP mantiene la confianza en que salgan adelante los acuerdos de gobierno pendientes de la negociación con Ciudadanos y Vox, entre ellos el de la Comunidad de Madrid, por la razón lógica, según ellos, de que «más allá de su política de bandazos, todos sabemos que no hay otra alternativa». «¿O es que a Vox le gusta más el programa de gobierno de Gabilondo o de Podemos que el de Ayuso?». «O Ayuso o permitir que la izquierda gobierne. ¿Se puede permitir Vox este segundo escenario? No» .

Así responden al nuevo golpe en la mesa de Vox, por el que este partido anuncia ahora que rompe los acuerdos municipales ya firmados y pasa a la oposición. También dice que en los gobiernos autonómicos renuncia igualmente a formar parte de ellos para negociar solo programa. Desde las elecciones autonómicas y municipales Vox ha ido girando en sus exigencias. En la víspera de la elección de los ayuntamientos Santiago Abascal anunció en una entrevista en LA RAZÓN que aceptaba dejar a un lado sus principales banderas ideológicas porque eran conscientes de que tensaban a sus potenciales socios, Ciudadanos y PP, pero que exigían ocupar los puestos de gobierno que se ajustan a su proporción en escaños.

Desde el PP responden que quienes no cumplen lo pactado no son ellos, «sino quien habiendo firmado un plazo de 20 días, lo da por incumplido antes de que expire el plazo». «Quien tiene un problema de interpretación con el documento firmado es Vox. Efectivamente firmamos concejalías de Gobierno en Madrid, pero no de Junta de Gobierno, como sí firmamos en otros ayuntamientos como Palencia». El PP de Madrid recuerda además que hace un par de semanas «les remitimos un documento de 100 medidas, y se comprometieron a devolverlo con sugerencias y posibles cambios. Seguimos esperando».

Este clima coloca nubarrones sobre las negociaciones en el Gobierno de Murcia y de Madrid. y deja ver con claridad que en el caso de que pueda llegar a salir adelante el pacto PP-Ciudadanos y las investiduras de los candidatos populares, la estabilidad está lejos de poder ser garantizada ante la posición fijada por Vox.

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Con Ciudadanos sí han seguido avanzado las negociaciones programáticas, y en principio esta misma semana el nuevo presidente de la Asamblea de Madrid, cuota Ciudadanos, tenía que resolver la ronda de contactos con todos los grupos porque el 11 de julio es la fecha límite del Pleno de investidura. Si no hay acuerdo, en dos meses tendrían que convocarse nuevas elecciones autonómicas.

La crisis de Ciudadanos por su política de pactos añade más dificultades al acuerdo, salvo que Vox renuncie a todas sus exigencias de máximos, entre ellas las más polémicas sobre inmigración o violencia de género. Lo que se temen las otras partes es que «ataquen» precisamente por ahí. La relación de confianza está totalmente rota. «Están en lo de siempre. En intentar cobrarse su apoyo lo más caro posible y vamos a ver cómo acaba».

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Desde el PP insisten en que todo está muy enfocado y la opinión pública ya da por descontado el pacto. «Y más en Madrid, donde no se puede dejar gobernar a la izquierda. Puede que Ciudadanos mantenga la estrategia de que no se note que pactan con Vox, pero ahora mismo en las negociaciones en Madrid la pelota está en el tejado de Vox. Son ellos quienes hace una semana se salieron de la mesa de negociación».

La exigencia de entrar en los gobiernos, de acuerdo con la proporcionalidad de sus escaños, es en teoría incompatible con el acuerdo aprobado por unanimidad por la Ejecutiva de Ciudadanos, y que establecía precisamente esta condición como irrenunciable en la negociación.