Corbata protesta y el «vais muy bien» de Rajoy

Iglesias buscó el protagonismo con su indumentaria y un acto alternativo que pinchó

El líder de Podemos en mangas de camisa junto al ex JEMAD y número dos de la formación por Zaragoza, Julio Rodríguez
El líder de Podemos en mangas de camisa junto al ex JEMAD y número dos de la formación por Zaragoza, Julio Rodríguez

Sin duda la frase del día de ayer fue el «Vais muy bien» pronunciado por el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, a Pablo Iglesias, candidato de Podemos, durante el cóctel ofrecido en el Congreso de los Diputados para celebrar el Día de la Constitución. Fue Rajoy quien tomó la iniciativa de propiciar el encuentro nada más terminar el discurso institucional de Jesus Posada. «Yo creo que está muy claro lo que quiso decir», dijo Iglesias en referencia al comentario del presidente poco tiempo después, cuando ya había abandonado a toda prisa el Congreso para dirigirse a la plaza del Reina Sofía, donde Podemos, fiel a su vocación de verso suelto de la política española, organizó ayer en diferentes puntos de la geografía española una celebración paralela del Día de la Constitución en la que, una vez más, abundó la puesta en escena y brilló por su ausencia el poder de convocatoria.

El 6 de diciembre suponía un delicado problema de comunicación para la cúpula de Podemos: por un lado no podían volver a estar ausentes en el cóctel del Congreso (algo que ya sucedió el año pasado) si pretendan dar una imagen creíble de responsabilidad institucional y solvencia y, por otro, tampoco podían participar como si tal cosa en un acto organizado por la tantas veces denostada «casta».

La solución a esta cuadratura del círculo fue presentarse al cóctel, sí, pero «sin corbata» y organizar por toda España una especia de ceremonia de arranque del «proceso de reforma Constitucional» versión Podemos. La filosofía de fondo era que no se podía regalar la celebración de los logros de las generaciones pasadas a «las élites políticas y económicas», que son las que han traicionado el espíritu de la Transición de 1978. «Estamos orgullosos de nuestro país, orgullosos de nuestro pueblo, orgullosos de que el 6 de diciembre en toda España haya gente en las plazas diciendo «sí se puede», dijo Iglesias nada más llegar a una plaza del Reina Sofía en la que se habían reunido algunos cientos de personas. Allí ha repetido las cinco propuestas con las que Podemos quiere articular la reforma de la constitución, las mismas que previamente había expuesto en el Congreso y que viene repitiendo a lo largo de la campaña.

Entre ellas destaca el «derecho a decidir» y la celebración de un referéndum sobre la independencia de Cataluña, precisamente el principal punto de discrepancia con el otro partido emergente, Ciudadanos. «Es fundamental que los acuerdos que ya existen en la sociedad se conviertan en garantías constitucionales», explicó Iglesias. Según la visión del candidato de Podemos ya se han producido cambios en la sociedad y «ahora tiene que cambiar el gobierno, tiene que cambiar el Parlamento y tenemos que tener una Constitución que sirva para los próximos diez años».

Ya por la tarde, Podemos y sus aliados autonómicos en las próximas elecciones, llevaron a cabo un acto simultáneo en cinco capitales españolas conectadas por vídeo conferencia. Participaron Pablo Iglesias desde el Centro de Bellas Artes de Madrid y Ada Colau, Vicky Rosell, Xosé M. Beiras y Mónica Oltra desde Barcelona, Las Palmas, Santiago de Compostela y Valencia, respectivamente. En el acto en Madrid, en primera fila, observaba todo atentamente Juan Carlos Monedero.