IU se desmarca de Valderas en su Consejo Político

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El vicepresidente de la Junta, contra las cuerdas por comprar un piso de un desahucio

El municipio malagueño de Antequera fue el lugar escogido por Antonio Maíllo, recientemente nombrado coordinador general de Izquierda Unida en Andalucía (IULV-CA), para el Consejo Político de esta formación, que tuvo como punto principal en su orden del día la elección de la nueva dirección colegiada del partido, es decir, el grupo de personas que rodeará al propio Maíllo al frente de IULV-CA.

En la nueva dirección colegiada, José Antonio Valero ocupará el puesto de secretario de Organización en sustitución de José Luis Pérez Tapias, que ocupó este puesto durante los últimos años al frente de IULV-CA de Diego Valderas, actual vicepresidente de la Junta de Andalucía. Maíllo ha afirmado públicamente su voluntad de mantener las formas y dar un puesto a Valderas dentro de la dirección colegiada, si bien de manera testimonial y en un puesto sin demasiado relieve para que el número dos de Griñan en la Junta «potencie» su papel en el Ejecutivo andaluz, donde además de vicepresidente es Consejero de Administración local.

Lo cierto es que el relevo de Valderas al frente de IULV-CA tras doce años como coordinador general –cesó en el puesto el pasado 16 de junio– ha estado marcado por la publicación el pasado viernes de informaciones que apuntan a que Valderas, uno de los principales impulsores del decreto antidesahucios de la Junta, adquirió en 1995 una vivienda en Bollullos del Condado (localidad onubense en la que fue alcalde durante desde 1979 a 1994) después de que su dueño original fuera desahauciado por la Caja de Ahorros El Monte al no poder hacer frente a los pagos de la hipoteca tras quedarse en paro. El propio Diego Valderas se vió obligado a comparecer ante los medios de comunicación para aclarar las circunstancias que rodearon la compra de la vivienda después de que el Partido Popular andaluz le exigiera explicaciones. Tras descalificar las acusaciones por «injustas» por tratarse de una «persecución», el número dos de gruán en el Gobierno de Andalucía afirmó: «No tengo conciencia de haber hecho daño a nadie. Compré el piso honradamente y éticamente». «Se podrán llevar por delante a Diego Valderas pero no a todo el trabajo que hace este Gobierno e Izquierda Unida en favor de los más débiles», sentenció. La reacción del Partido Popular estuvo a cargo de Carlos Rojas, portavoz del Grupo Parlamentario Popular en el Parlamento andaluz, que dijo que se trataba de un «asunto lamentable» y que la «demagogia tiene las patas muy cortas y se ha visto como IU ha hecho bandera anti desahucios pero luego no es lo mismo en la vida privada».

Tensa semana para IU en Andalucía

Un día después de que se supiera que Valderas compró un piso tras un desahució, LA RAZÓN publicó que su número dos y portavoz de IU en el Parlamento andaluz, José Antonio Castro, también es propietario de un inmueble embargado por impagos