La Academia de Artillería es ya un centro de excelencia

El centro docente militar más antiguo del mundo, el primero de España en obtener esta certificación

El general Alfredo Sanz y Calabria recibe la certificación como centro de excelencia
El general Alfredo Sanz y Calabria recibe la certificación como centro de excelencia

Hace poco más de un año, inmerso en las celebraciones de su 250 aniversario, el director de la Academia de Artillería, general Alfredo Sanz y Calabria, se marcaba como reto principal para 2015 el convertirse en un centro de excelencia. El objetivo era conseguir una Academia “más en sintonía” con lo que los tiempos demandan, integrada en la sociedad del conocimiento y en la de la comunicación y cada vez más innovadora. Han sido varios años de duro trabajo y de evaluaciones constantes en las que tenían que marcar no sólo lo que han hecho, sino lo que pretendían hacer, y, sobre todo, cómo, a lo largo de los próximos cinco años. Y esta mañana, finalmente, Sanz y Calabria ha recibido esta certificación que acredita a esta escuela de artilleros como el primer centro docente militar de España en obtener un sello de excelencia, que no hace sino confirmar el trabajo realizado a lo largo de todos estos años -y el que pretende realizar- en todos los ámbitos, desde la enseñanza a la gestión de todos los recursos que contribuyen a su funcionamiento.

Ha sido en el salón de Actos de la propia Academia segoviana donde ha tenido lugar la entrega de la certificación EFQM de la Agencia Estatal de Evaluación (Aeval), presidida por el general director de Enseñanza, Mariano Bayo de la Fuente. Ha sido él quien ha querido destacar en su intervención el “gran trabajo” realizado por el centro y, entre otras, la capacidad del mismo y de sus responsables de adaptarse a los nuevos tiempos y a las nuevas enseñanzas, como las de oficiales y suboficiales con el título de técnico superior. Unos halagos muy similares a los de la presidenta de Aeval, María Ruiz Martínez, quien ha hecho hincapié no sólo en el éxito obtenido, sino también en las alianzas buscadas para cumplir con los retos y “lograr los objetivos que se buscaban”.

Todo, ante un general Sanz y Calabria que, tras agradecer el esfuerzo de todos los artilleros, ha confirmado que, previsiblemente a partir del 1 de agosto, dejará su cargo debido a que será ascendido a general de división y se embarcará en un “nuevo desafío” en la OTAN, concretamente en el Cuartel Supremo de la Alianza en la localidad belga de Mons. Su sucesor será el actual jefe de Estudios, coronel Javier Alonso Bermejo, a quien deseó sólo “suerte”, porque “todo lo demás lo tiene”.

El aún director de esta Academia no ha dudado en destacar que este certificado “une a la Academia con el pasado y la proyecta al futuro”, al tiempo que resaltaba la “calidad humana” de todo su equipo, a quien va dirigido el reconocimiento. Sobre el balance de sus más de tres años al frente de esta institución, ha señalado que es “impecable” por todo lo conseguido, principalmente todo lo relacionado con el 250 aniversario del pasado año. Entonces, en una entrevista con LA RAZÓN, dejaba claro que “el gran objetivo de los artilleros no debe ser ni siquiera adaptarse al cambio, sino estar en condiciones de liderarlo”.