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La «carta a los Reyes Magos» de la Armada Española

Pese a la “escasez de recursos”, el AJEMA considera prioritario renovar fragatas, aviones y un Buque de Acción Marítima de investigación subacuática

Pese a la “escasez de recursos”, el AJEMA considera prioritario renovar fragatas, aviones y un Buque de Acción Marítima de investigación subacuática. También confió en la llegada de los nuevos helicópteros NH-90, aunque por el momento no hay fecha para ello.

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En una época de “escasez de recursos”, la Armada española busca modernizarse y sustituir capacidades, aunque “somos conscientes de la situación económica”. Es el resumen de la intervención ayer, en un encuentro con periodistas, del Almirante Jefe de Estado Mayor de la Armada (AJEMA), almirante general Jaime Muñoz Delgado y Díez del Río, quien destacó la necesidad de un presupuesto estable y “tener buques más modernos, no más buques”.

Así que, pese a que los fondos no permiten excesos, el AJEMA enumeró las prioridades de la institución, entre las que destacan la sustitución de las fragatas de la clase “Santa María “ (F-80) por las F-110 o los Buques de Acción Marítima (BAM), con especial atención a uno “especial” de investigación subacuática. Unas capacidades que según vayan llegando permitirán dar de baja otras ya obsoletas. Es, en definitiva, la “carta a los Reyes Magos”, como lo definió el almirante general.

Una de esas prioridades es la de cumplir con el programa de las modernas fragatas F-110, ya en marcha y cuya llegada podría producirse en 2020. Se trata de un “plan de renovación muy importante”, apuntó el almirante general, ya que permitirá sustituir a las F-80, que con más de 30 años ya han superado la mitad de su vida útil.

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En cuanto a los BAM, recordó que “el objetivo eran 10, con dos especiales” y en la actualidad “se está haciendo el sexto”. La intención de la Armada es que cuando el quinto (“Audaz”) y el sexto (“Furor”) entren en servicio se den de baja dos pequeñas corbetas. Pero aquí quiso resaltar la importancia de la adquisición de un Buque de Acción Marítima de investigación subacuática, que permitiría rescate de submarinos, defensa del patrimonio subacuático y apoyo a buceadores.

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También se centró en los aviones embarcados, concretamente en los cazas “Harrier” de despegue vertical, los cuales prolongarán su vida hasta 2025-2027 con apoyo del mantenimiento. Un problema, pues la única “opción de futuro” para sustituirlos son los F-35, “porque no hay otro que pueda despegar como en el “Juan Carlos I”, que “es un despegue corto”. El problema aquí es que “no somos parte del consorcio porque no había dinero y si nos incorporamos ahora tendremos que pagar lo que no pagamos antes”, explicó el AJEMA. Así que una de las opciones que barajan sería la de “ir de la mano con el Ejército del Aire”.

En cuanto a uno de los grandes quebraderos de cabeza de la Armada, el nuevo submarino S-80, confirmó que se trata de un “reto de una enorme magnitud” que está previsto que se termine este verano después de un largo proceso de rediseño por exceso de peso que ha retrasado todo el proyecto. De hecho, este retraso obliga a someter a la gran carena (revisión completa) a dos de los cuatro submarinos de la clase S-70: el “Galerna” y el “Mistral”. Cada una supondrá un coste de unos 40 millones pero permitirá “mantener la operatividad del arma submarina hasta que entre en servicio el S-80.

Por último, también confió en la llegada de los nuevos helicópteros NH-90, aunque por el momento no hay fecha para ello.