Un amargo cumpleaños con «absoluto» respeto a la independencia de los jueces

El Rey recibió ayer la noticia de su hermana mientras continuaba con la segunda ronda de contactos. Su entorno asegura que está «centrado en la situación política» y en que se forme gobierno lo antes posible

El Rey Felipe VI, en Zarzuela
El Rey Felipe VI, en Zarzuela

Felipe VI cumple hoy 48 años, pero a pesar de ser sábado y no tener ningún acto en agenda, no podrá desconectar del momento histórico que le ha «tocado» asumir: el futuro del país inmerso en una convulsa e inestable situación política, y el hecho de que una Infanta, su hermana, permanezca en el banquillo de los acusados.

La decisión de las magistradas que instruyen el «caso Nóos» se conoció ayer, mientras el Jefe del Estado seguía recibiendo en La Zarzuela a los candidatos políticos dentro de la segunda ronda de consultas que comenzó el pasado lunes. Alejandra Fernández, de En Marea, fue la primera con la que se reunió. Todos los focos de las cámaras aguardaban la salida de Don Felipe de su despacho para saludar a la «invitada» en el salón de audiencias y captar la expresión del Monarca el día en que a su hermana se le negó la aplicación de la doctrina Botín. Pero Don Felipe salió sonriente y tranquilo, y mantuvo unos segundos de distendida conversación con Fernández antes de pasar a la «oficina». En el lenguaje no verbal de Don Felipe sucede lo mismo que en sus discursos: hay que leer entre líneas. Y ayer el mensaje fluyó en la línea de la reacción que tuvo la Casa del Rey ante la noticia: «absoluto respeto a la independencia judicial». Sin más concesiones a las preguntas. El pasado 11 de enero, día en que comenzó el juicio, el «mutismo» dentro de los muros de La Zarzuela se mantuvo impertérrito a los acontecimientos, es más, Don Felipe no tuvo ninguna aparición pública a lo largo de toda esa semana, pendiente de que se constituyeran las Cortes tras las elecciones para que comenzase la primera ronda de consultas con los líderes de los partidos con representación parlamentaria para nombrar candidato.

Desde que Don Felipe fuese proclamado Rey, la «ejemplaridad» que mencionó en su discurso en el Congreso de los diputados ha sido la máxima para devolver a la Corona el prestigio del que siempre había hecho gala y que, precisamente el «caso Nóos», contribuyó a mermar. Al dejar de ser parte del núcleo central de la Familia Real para ser miembro de la Familia del Rey, Doña Cristina se distanció públicamente, y un gesto inequívoco de Don Felipe fue retirarle a Doña Cristina el título de duquesa de Palma, que Don Juan Carlos le otorgó en 1997 tras contraer matrimonio con Iñaki Urdangarín, en el primer aniversario de su reinado el pasado junio.

La prioridad para la Corona ahora es que se forme lo antes posible un gobierno que dé una estabilidad política al país. Don Felipe dedicó su agenda oficial a continuar con la segunda ronda de consultas, y además de Alejandra Fernández, se entrevistó después con el líder de Democracia y Libertad, Francesc Homs, y para finalizar, por la tarde, con el de Compromís, Joan Baldoví. Fue la representante de En Marea quien dijo en el Congreso de los Diputados haber visto a Don Felipe «bastante más preocupado» que en la vez anterior debido al bloqueo político. Fernández aclaró que el motivo no era la continuidad de su hermana como acusada en el «caso Nóos», sino por el juego político en el tablero actual.

Por primera vez en la historia de la democracia, el Rey podría no tener a quién presentar como candidato al presidente del Congreso, Patxi López. Por primera vez, un candidato ha declinado la investidura ofrecida por el Rey, y, por primera vez, se da la situación de que dos frentes políticos no consigan sumar la mayoría con los apoyos. PP y Ciudadanos: 163. PSOE, Podemos e IU: 161 (sin contar con la abstención de los independentistas). Con este panorama, fuentes cercanas al Rey informan de que Don Felipe está «centrado en la situación política» y que pasará su 48º cumpleaños pendiente del Comité Federal socialista que se celebra hoy, ya que se hablará de pactos para formar gobierno y se pondrá sobre la mesa el órdago de Iglesias de sellar un acuerdo con Sánchez a cambio de la vicepresidencia y la concesión de siete ministerios. Así, el Rey podrá calibrar la decisión con la hoja de ruta avanzada, ya que el lunes se reunirá con En Comú Podem, Ciudadanos y Podemos, y el martes con PSOE y Partido Popular. Las negociaciones de estos días son determinantes porque podría darse otra situación insólita desde las primeras elecciones en 1977: que el Jefe de Estado no nombrase a ningún candidato a falta de apoyos, y hubiera que disolver las Cortes sin una previa votación de investidura. Al igual que en las últimas semanas, en la que viene la agenda oficial de Don Felipe no constará de más actos que la serie de encuentros. Ni miércoles, ni jueves, ni viernes. Frente despejado ante un horizonte político de lo más incierto.