CDC

La Guardia Civil cree que CDC vació la caja fuerte que tenía en un sótano

Una cuenta refleja cómo las cantidades de «donaciones» se repartían al partido.

Andreu Viloca abandona la Comandancia de la Guardia Civil de Tarragona tras quedar en libertad, el 3 de febrero
Andreu Viloca abandona la Comandancia de la Guardia Civil de Tarragona tras quedar en libertad, el 3 de febrerolarazon

Una cuenta refleja cómo las cantidades de «donaciones» se repartían al partido.

La caja fuerte de Convergència Democrática de Cataluña (CDC), en su sede central de la calle Córcega de Barcelona, estaba vacía cuando agentes de la Guardia Civil, en octubre de 2015 y con autorización judicial, acudieron a registrar el edificio para buscar evidencias en el sumario del «3 por 100» según se recoge en el acta, extendida a mano por un agente de la Benemérita, que consta en el sumario al que ha tenido acceso LA RAZÓN.

Unos meses antes, en agosto, también se había producido otro registro, en este caso del despacho del tesorero de partido y de CatDem, Andreu Viloca, en el que se produjo el triturado de determinados documentos, 11 de los cuales pudieron ser recompuestos por el Servicio de Criminalística del Instituto Armado.

Por ello, a los investigadores no les sorprendió que alguien sin determinar hubiera vaciado la caja, pero con autoridad y poderes para hacerlo, ya que el partido sabía que estaba bajo la lupa de la Justicia. Sin embargo, el hecho evidenciaba que algo se quería ocultar.

El registro había sido autorizado por el titular del Juzgado de Instrucción número 1 de El Vendrell, Josep Bosch, según un auto en el que, entre otras cosas, decía que los agentes debían acudir a la sede del «partido político Convergencia Democrática de Cataluña (CDC), sita en calle Córcega n° 331-333, de Barcelona, en todos los lugares donde se halle documentación de interés para la investigación, así cualquier tipo de despacho habilitado que esté relacionado con la misma y cualquier zona habitable, trasteros, almacenes, cajas fuertes y construcciones anexas a la sede, garajes, vehículos y zonas abiertas pertenecientes a la sede». Es decir, que incluía, por razones que se desconocen, las cajas fuertes.

Así lo hicieron los guardias civiles que detallan su entrada en la citada sede: «se procede a asegurar las plantas del edificio comenzando por la séptima, donde está ubicada una sala de reuniones, servicios y pequeña cocina; se baja a la sexta planta donde está despacho de presidente, sala de reuniones y pequeño despacho; quinta planta, donde está secretaría, vicesecretaría y secretarios territoriales; cuarta planta, políticas sectoriales...Se van asegurando las plantas hasta llegar al sótano. En la planta menos uno hay una caja fuerte que una vez abierta no tiene contenido alguno».

El acta no recoge nada más que los hechos, pero llama la atención que una caja fuerte, que se ocultaba a la vista del público que pudiera visitar la sede ya que estaba en el sótano, estuviera vacía, sobre todo si se tiene en cuenta la importancia de CDC dentro de la vida política y social de Cataluña.

Los registros se centraron en la tercera planta, donde estaba el despacho de Viloca y sus inmediatos colaboradores. Los agentes se ocuparon de la requisa de diversos documentos sobre la contabilidad de la fundación y el volcado del contenido de ordenadores, teléfonos, pen drives y otros instrumentos telemáticos.

En el citado sumario, hay un estudio «significativo» de la Guardia Civil sobre una de las «cuentas corrientes titularizadas» de la Fundación CatDem, en el período comprendido entre el 15 de febrero de 2011 y 5 de agosto de 2015.

Sirve de ejemplo de cómo funcionaba la citada fundación. Respecto a los abonos, la operativa detectada «se concreta en el ingreso a través de cheques y transferencias en cuyo concepto se incluye la identificación de personas jurídicas y en menor medida de personas físicas, detectándose también ingresos de cheques cuyo ordenante no se detalla».

«De todos estos ingresos –agrega– se ha podido determinar que el 55 por 100 de los mismos se corresponden con empresas dedicadas a la obra publica y la construcción» y el resto a industrias dedicadas a otras actividades.

«Durante el ano 2011 se ingresa en la cuenta un montante de 1.010.420 euros en 43 operaciones; en 2012, 1.107.900, en 59 apuntes; en 2013, 597.814 en 30 apuntes; en 2014, 389.000, en 11 anotaciones. Y en 2015, 338.000.

«Respecto a los adeudos, la operativa detectada se concreta en la realización de transferencias y traspasos en cuyo concepto se incluye en la mayoría de los casos la identificación de la propia fundación CatDem, de lo cual se podría deducir la posibilidad de que el destino de estos fondos sea a cuentas de esta fundación, agrega el informe.

«En 2011 salen de la cuenta un total de 1.010.380 euros en 24 operaciones; en 2012, 1.107.900, en 31 operaciones; en 2013, 1.657.724, en 21 operaciones; en 2014, 436.950, en 12 operaciones; y, en 2015, 313.000 en 8 operaciones».

«Se da la circunstancia de que en todas las anualidades el volumen de adeudos es prácticamente idéntico al de ingresos, lo que hace pensar que este producto bancario sea utilizado en exclusiva para la recepción de fondos con origen en diversas mercantiles, siendo posteriormente transferidos estos fondos a otras cuentas de gestión donde, efectivamente, sean empleados para la consecución de los fines pretendidos» (financiación de CDC).