La Royal Navy, preparada para «disuadir adversarios»

Fabian Picardo se prepara para sacar partido a la visita de la Marina de guerra británica a pesar de tratarse de un ejercicio naval rutinario

MADRID- A pesar de tratarse de un ejercicio programado hace meses, el paso de los diez buques de la Marina de guerra británica por Gibraltar será utilizado por el Ejecutivo de Picardo con fines partidistas y para tensar las relaciones bilaterales entre españa y Reino Unido, dos naciones aliadas y socias en la Unión europea. La actitud del líder socialista se alinea de esta manera con otras voces del panorama político británico que, desde que se desató la crisis, vienen presionando al primer ministro David Cameron para que utilice la Royal Navy para zanjar la disputa.

En esta línea parece situarse la agresiva retórica utilizada en la página web de la Marina de guerra del Reino Unido, donde se afirma que el grupo naval que el Ejecutivo de Londres ha enviado al Estrecho y que paseará en los próximos días el pabellón británico por Gibraltar tiene capacidad para llevar a cabo «combates internacionales» y operaciones destinadas a «disuadir adversarios». Así aparecen descritos los objetivos de la misión Cougar 13 y también se afirma que la flotilla «reaccionará a situaciones» como «enfrentamientos bélicos siguiendo órdenes del Gobierno de Reino Unido». El comandante James Parkin, oficial al mando de la fragata «HMS Montrose», declaró poco antes de zarpar hacia la colonia británica: «El entrenamiento que hemos recibido nos ha puesto en la mejor posición posible para ser capaces de llevar a cabo operaciones que van desde las patrullas de seguridad marítima, ayuda humanitaria y operaciones de apoyo hasta combates bélicos de alta intensidad». Este afirmaciones tienen lugar en mitad de una escalada diplómatica entre los gobiernos de Madrid y Londres desatada por el hundimiento, a finales de julio, de 70 bloques de hormigón por parte de las autoridades gibraltareñas y con la anuencia del gobernador británico de la colonia. Fuentes del Ministerio de Defensa del Reino Unido aseguraron que se trata de un ejercicio militar programado desde hace meses y que no guarda ninguna relación con las molestias existentes en Londres por las colas de hasta ocho horas provocadas por los controles en la verja de Gibraltar realizados por la Policía española. «Puede que sea una casualidad», afirmó el alcalde de Londres, Boris Johnson, refiriendose al despliegue de la Royal Navy, «pero espero que no lo sea» concluyó en su columna semanal en Dayly Telegraph. En la misma línea adoptada por Picardo, también la extrema derecha británica ha jaleado al Ejecutivo de Cameron para que utilice el poderío de la Royal Navy para amedrentar a la parte española en conflicto. En concreto, el eurodiputado William Dartmouth, del Partido de la Independencia del Reino Unido (UKIP), afirmó que «por una vez, el Gobierno británico debería demostrar tener agallas y apoyar al pueblo de Gibraltar. Enviando una fragata a 'Gib' el mensaje quedaría bien claro: Gibraltar es británico», declaraciones que precedieron por tansólo unos días a la noticia en el periódico británico «The Telegraph» del despliegue de este grupo operativo de la Marina de guerra del Reino Unido. «Meses de duro trabajo de toda mi dotación han logrado que el buque esté listo a todos los niveles para su despliegue y creo sinceramente que estamos preparados para lo que sea», afirmó el comandante Parkins, oficial al mando del «HMS Montrose», buque cuya presencia en aguas del estrecho de Gibraltar se espera en las próximas 72 horas.

De los diez buques de guerra que salieron de puertos del sur de Inglaterra el 12 y 13 agosto sólo la fragata «HMS Westminister» recalará en el puerto de Gibraltar. La fecha exacta de su atraque en el Peñón no ha sido hecha pública por el Ministerio de Defensa británico pero fuentes militares consultadas por este periódico estiman que el atraque podría tener lugar el próximo domingo 18 de agosto. El portahelicópteros «HMS Illustrious» atracará en Rota y los ocho buques restantes esperarán an aguas del Estrecho al reagrupamiento de la flota que, tras hacer una parada en Malta, realizará ejercicios de desembarco anfibio en la costa de Albania para, posteriormente, unirse a ejercicios de la OTAN en el Golfo Pérsico en los que también participaran efectivos de la Armada Española.