La última de Sánchez Gordillo: también pide la independencia de Andalucía

Reclama un proceso para ir a la independencia

Imagen de archivo de Juan Manuel Sánchez Gordillo
Imagen de archivo de Juan Manuel Sánchez Gordillo

La CUT-BAI, el autodenominado partido de Sánchez Gordillo y Cañamero, «cofundador en IULV-CA», a su vez, socio de Gobierno en la Junta, vuelve a sacar los pies del tiesto.

La CUT-BAI, el autodenominado partido de Sánchez Gordillo y Cañamero, «cofundador en IULV-CA», a su vez, socio de Gobierno en la Junta, vuelve a sacar los pies del tiesto. Este domingo en un centro cívico de una barriada obrera, en el sevillano barrio de Torreblanca, celebra su congreso bajo el lema «Andalucía, soberanía para la libertad». Tras definirse como «los que expropian a las grandes superficies y ocupan las tierras abandonadas» quieren «hacer un guiño a lo público y a su clase», reivindica la formación.

La CUT-BAI espera reunir a 200 delegados y delegadas en representación de 3.000 militantes, la mayoría afiliados también al SAT, el sindicato que protagonizó diversos robos en grandes superficies comerciales, de los que su líder, Sánchez Gordillo, ha resultado absuelto esta semana.

Como nacionalistas, la CUT define a Andalucía «como una de las naciones europeas más antiguas y sujeto político colectivo». El partido de Sánchez Gordillo asegura que «Andalucía no es España, existía antes de que se configurara el Estado español y seguirá existiendo tras su caída. Andalucía no puede salir de la situación en la que se encuentra bajo el doble yugo de la UE y el Estado español. Necesitamos construir un futuro propio junto al resto de los pueblos del Mediterráneo por fuera del euro y de la UE», subraya.

En este Congreso la CUT presenta 300 propuestas entre las que destacan el no pago de la deuda, la prohibición de los despidos, la elevación del salario mínimo a 1.000 euros, la creación de un salario máximo, la nacionalización de la banca, la semana laboral de 35 horas, la jubilación a los 60 años con contrato de relevo, la despenalización de la ocupación de viviendas, el derecho al aborto, la abolición de la monarquía o la supresión de la Guardia Civil.