Tres de los huidos dejan sus escaños para blindar la mayoría soberanista

El exconseller de Salud Antoni Comín se ha desmarcado de sus compañeros

Carles Puigdemont  Clara Ponsatí, Lluís Puig y Meritxell Serret /Efe
Carles Puigdemont Clara Ponsatí, Lluís Puig y Meritxell Serret /Efe

Los diputados de JxCat en el Parlament Lluís Puig y Clara Ponsatí, y la de ERC Meritxell Serret, que están en Bélgica, renunciarán a sus actas de diputados del Parlament.

La diputada de ERC en el Parlament Meritxell Serret, cesada como consellera de Agricultura del Govern y que acompaña a Carles Puigdemont en Bélgica, ha formalizado hoy su renuncia al escaño, como ya han hecho Clara Ponsatí y Lluís Puig, de Junts per Catalunya (JxCat).

Los tres consellers cesados dejan paso para blindar así la mayoría independentista en la cámara catalana, ya que los diputados huidos a Bélgica no tienen autorización judicial para poder delegar su voto.

Serret ha remitido a la Mesa del Parlament un escrito de renuncia a su escaño, poco después de que lo hayan hecho Ponsatí y Puig, mientras que, en cambio, el exconseller de Salud Antoni Comín, también en Bruselas y que ya era reticente a dejar el acta de diputado, se ha desmarcado de momento del anuncio de sus excompañeros del Govern.

Con la sustitución de tres diputados en Bélgica, y suponiendo que la CUP sumara sus votos a JxCat y ERC, los independentistas se asegurarían para la investidura al menos 68 votos -sin contar el de Puigdemont, pero sí el de los diputados que permanecen presos, que ya pudieron delegar su voto en la sesión constitutiva- sin que hiciera falta recurrir al voto delegado de nadie.

Una vez entradas las renuncias se llevarán a la Junta Electoral Provincial para pedir y recoger las credenciales de los sustitutos, con el fin de entrarlas cuanto antes en el registro de la Cámara catalana.

Sawla El Garbhi, número 19 de JxCat por Barcelona, sustituirá a Ponsatí, mientras que Ferran Roquer, número 8 por Girona, entrará en el lugar de Puig.

Ayer, a través de su cuenta de Twitter, el exconseller Puig ha justificado la renuncia con el siguiente argumento: "Siempre he dicho que sabíamos cómo sumar 68 en la sesión de investidura del Muy Honorable Presidente Carles Puigdemont. Mañana presento mi renuncia como diputado, consciente de que con Clara Ponsatí y Meritxell Serret hacemos un acto de dignidad por nuestro país. Junts per Catalunya (JxCat) y ERC lo saben gestionar".

Junts per Catalunya ha asegurado que la decisión responde al "objetivo de asegurar la mayoría independentista"en el Parlament, pero "en ningún caso"representa una "renuncia al proyecto"de la candidatura con la que se presentaron ni tampoco supone renunciar a la "acción política", han añadido.

Desde las filas de JxCat se recuerda, además, que ni Ponsatí ni Puig fueron diputados en la pasada legislatura.

El anuncio llega dos días antes del pleno de investidura convocado por el presidente del Parlament, Roger Torrent, envuelto ahora en numerosas incertidumbres después de que ayer el Tribunal Constitucional prohibiera explícitamente investir a distancia a Puigdemont como presidente de la Generalitat.

Según JxCat, los escritos de renuncia de sus diputados se entrarán mañana en el registro del Parlament para tramitar las credenciales y las actas de sus nuevas incorporaciones: Sawla El Garbhi, número 19 por Barcelona, sustituirá a Ponsatí, mientras que Ferran Roquer, número 8 por Gerona, entrará en el lugar de Puig.

A principios de esta semana ya arreciaron los rumores de una posible renuncia de los cuatro diputados que acompañan a Puigdemont en Bélgica, si bien el conseller de Salud cesado, Antoni Comín, según las fuentes consultadas, era reticente a dejar su escaño y, de momento, ERC guarda silencio al respecto.

Con la sustitución de tres diputados en Bélgica, y suponiendo que la CUP sumara sus votos a JxCat y ERC, los independentistas se asegurarían para la investidura al menos 68 votos -sin contar el de Puigdemont, pero sí el de los diputados que permanecen presos, que ya pudieron delegar su voto en la sesión constitutiva- sin que hiciera falta recurrir al voto delegado de nadie.

Después del pronunciamiento de ayer del Tribunal Constitucional, se da por hecho que los cinco diputados en Bélgica no podrán delegar su voto y por lo tanto, si todos ellos mantuvieran su escaño, la mayoría de 70 diputados independentistas podría verse reducida a 65 escaños (sobre un total de 135) y perder cualquier votación parlamentaria.

Efe