Los terroristas fabricaban explosivos para una masacre aún mayor

El artefacto explotó la madrugada anterior matando a uno de los atacantes que preparaban la masacre. La Policía investiga la relación de Driss Oukabir, del que se utilizó su documentación

Los Bomberos trasladan hoy bombonas de butano de la casa donde se produjo la explosión en Alcanar (Tarragona)
Los Bomberos trasladan hoy bombonas de butano de la casa donde se produjo la explosión en Alcanar (Tarragona)

Los Mossos han confirmado la exclusiva publicada hoy en LA RAZÓN en la que se informa de que el atentado en Barcelona se preparaba "desde hacía un cierto tiempo"en el chalet de Alcanar (Tarragona), que registró dos explosiones por bombonas este miércoles.

El mayor de los Mossos d'Esquadra, Josep Lluís Trapero, ha explicado que trabajan con la hipótesis de que el atentado en Barcelona se preparaba "desde hacía un cierto tiempo"en el chalet de Alcanar (Tarragona), que registró dos explosiones por bombonas este miércoles. En una rueda de prensa junto al conseller de Interior de la Generalitat, Joaquim Forn, Trapero ha dicho que una de las líneas de investigación trabaja con la idea de que, después de la explosión, "hicieron a la desesperada los atentados de Barcelona y Cambrils".

Hoy, LA RAZÓN ha publicado que la célula que cometió el atentado de Barcelona estaba compuesta por cuatro individuos que tenían previsto cometer una segunda acción criminal, probablemente en la misma Ciudad Condal. Dos de ellos estarían muertos. El plan de los yihadistas consistía, según han informado a LA RAZÓN fuentes antiterroristas, en provocar la masacre en Las Ramblas y, de forma simultánea o en otro momento, hacer estallar un coche bomba cargado de explosivo. Para ello alquilaron dos furgonetas. Sin embargo, el plan se vino abajo parcialmente. Cuando estaban preparando el artefacto (con TATP, peróxido de acetona), en la noche del miércoles, en una vivienda de Alcanar, en Tarragona, se produjo una explosión que mató al terrorista que manipulaba la bomba. Según el mayor de los Mossos, Josep Lluís Trapero, los terroristas tendrían algún tipo de relación con la vivienda. Como consecuencia de estos hechos se han producido dos detenciones: una de un ciudadano de Melilla y la de un marroquí que residía en Ripoll.

Se trataba, por lo tanto, de una doble acción criminal premeditada, que había sido ensayada con anterioridad como ha ocurrido en atentados similares cometidos en Europa, y que buscaban golpear a Barcelona en particular y a España en general como país perteneciente a la coalición internacional. Los yihadistas, siguiendo al pie de la letra las instrucciones publicadas por el Estado Islámico, y habían alquilado las dos furgonetas. La primera para cometer el atentado de las Ramblas y la segunda para hacerla explotar contra un objetivo desconocido. A la hora de cerrar esta edición, las Fuerzas de Seguridad investigaban el papel que ha jugado en la masacre Driss Oukabir Soprano, de origen magrebí, que se habría entregado y asegurado que le habían robado su documentación, utilizada para el alquiler de las furgonetas. De hecho, fue rápidamente identificado lo que parecer chocar con su posible participación directa en el atentado, circunstancia que no había podido ser determinado por las fuentes consultadas, que subrayaron que carece de antecedentes por delitos de terrorismo yihadista. Según su perfil en las redes sociales, es originario de Marsella (Francia), reside en Ripoll (Gerona), con residencia legal en España y tiene antecedentes por maltrato.

Los expertos en la lucha contra el yihadismo han advertido en los últimos meses de la posibilidad de que células organizadas y no sólo los actores solitarios, cometieran atentados en Europa. El Estado Islámico trabaja desde hace más de un año, cuando interiorizó su posible derrota militar en Siria e Iraq, que la alternativa era convertirse en una especie de Al Qaeda-2, banda de la que precisamente se escindieron en 2014.

Tal y como adelantó LA RAZÓN en su día, las Fuerzas de Seguridad han evitado, en los dos años de nivel de alarma antiterrorista, una decena de atentados yihadistas «inminentes». Uno de ellos tenía como objetivo precisamente un centro comercial de Barcelona durante unas fiestas navideñas. A partir de los datos obtenidos en la empresa en que fueron alquiladas las furgonetas, las Fuerzas de Seguridad han desplegado una amplia investigación con el fin de tratar de establecer posibles conexiones y sobre todo identificar a a los autores, uno de los cuales habría sido abatido por los Mossos d’ Esquadra.

Todas las bases de datos disponibles están siendo consultadas y los contactos que tienen los servicios de información dentro de las organizaciones yihadistas. El establecimiento de una red de células del Estado Islámico en Europa es algo que ya dan por hecho muchos expertos.

Con ocasión de los atentados de París y Bruselas, se supo que el máximo responsable de los mismos, Abdelmahid Abaaoud, había entrenado en Siria un «batallón» de «soldados del Califato», integrado por 90 individuos (unos quince de España), para cometer atentados en Europa. De ellos, sólo una veintena han muerto tras participar en atentados o han sido detenidos. Las mismas fuentes señalaron que nos enfrentamos con la realidad de una red yihadista, integrada por terroristas entrenados en la utilización de todo tipo de armas y en la confección de explosivos, cuyos componentes se pueden adquirir sin problemas en comercios abiertos al público o en internet. Entre ellos el TATP, el peróxido de acetona. Con respecto a la identidad de los terroristas autores de la masacre de la Ciudad Condal, se espera que los datos del terrorista herido o muerto en Canar y el que habaría sido abatido ayer por los Mossos, puedan, una vez establecida su filiación, aportar datos sobre los otros componentes de la célula. Estos datos serían fundamentales para establecer el origen de los terroristas y cómo han llegado a Barcelona. O, en su caso, si residían desde hace tiempo en la capital catalana. Las referidas fuentes subrayaron que atentados como el de ayer son, por desgracia, relativamente fáciles de cometer una vez que ha sido alquilado el vehículo o vehículos que van a ser usados en la acción criminal.