Maillo ya actúa como coordinador general del PP

Los vicesecretarios almuerzan los lunes con Moragas tras el Comité de Dirección para coordinar las agendas y la estrategia del partido y el Gobierno

La ministra de Defensa, Cospedal, visitó ayer a las tropas españolas en República Centroafricana

Los vicesecretarios almuerzan los lunes con Moragas tras el Comité de Dirección para coordinar las agendas y la estrategia del partido y el Gobierno

El equipo de vicesecretarios que el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, puso en marcha en Génova tras las últimas elecciones autonómicas y municipales de mayo de 2015 está tan engrasado que en el partido la mayoría da por hecho que no se producirán cambios significativos en su estructura con motivo del Congreso Nacional que el PP celebrará en Madrid los días 10, 11 y 12 de febrero. La única incógnita relevante en clave orgánica es el futuro de la secretaria general, María Dolores de Cospedal, pero la realidad es que en el día a día la dirección popular ya trabaja desde hace tiempo sin depender de la hoy también ministra de Defensa. En la práctica, el peso de las cuestiones orgánicas lo lleva el vicesecretario de Organización, Fernando Martínez-Maillo, actuando como un «número dos» o como esa figura del coordinador general a la que apuntan desde el entorno de Cospedal como posible salida para que pueda mantener el título de secretaria general, pese a ser también la responsable del Ministerio de Defensa, además de la presidenta del PP de Castilla-La Mancha. Esa presión parece que está empezando a hacer efecto, porque en la misma Moncloa asumen ya esta idea como una posible solución al problema que plantea que Cospedal sea la titular de una cartera de Estado como Defensa, que exige un papel especialmente no partidista, al tiempo que se cumple con su deseo de mantener su puesto al frente de la dirección del PP a efectos nominales. No pasa por alto a nadie el poder que ese estatus le da de cara al proceso interno que se abra dentro del PP cuando Rajoy decida dar un paso atrás en su liderazgo. Un proceso que no está en la agenda, pero que tarde o temprano tendrá que abrirse.

Los vicesecretarios han convertido en costumbre almorzar todos los lunes juntos. Este almuerzo se celebra después de la reunión del Comité de Dirección del PP, a la que también se incorporó Rajoy tras las últimas elecciones autonómicas y municipales, recuperando así con otro nombre y otra composición los «maitines» de la etapa del ex presidente José María Aznar. En un par de ocasiones se ha sumado la secretaria general. Y también el presidente nacional del partido ha acudido en alguna ocasión. Pero lo habitual es que sea un mano a mano entre los cinco vicesecretarios de área y el director de Gabinete de Rajoy, Jorge Moragas. Las vicesecretarías de partido las ocupan, además de Martínez Maíllo que es el encargado de Organización, Javier Arenas (Política Territorial), Pablo Casado (Comunicación), Javier Maroto (Acción Sectorial) y Andrea Levy (Programas y Estudios).

Según explican sus asistentes, es una comida informal, en la que se repasa la agenda, se analizan las comparecencias mediáticas..., y ha servido, además, para estrechar lazos dentro del equipo. Cada uno informa de sus respectivas áreas. Maillo, por ejemplo, del partido a nivel provincial y territorial en general, y Maroto de cómo avanzan sus contactos sectoriales. Quizás entre lo más significativo está el hecho de que es, asimismo, un marco que sirve para intentar mejorar la coordinación entre el partido y las agendas de los ministros a través de la interlocución con Jorge Moragas.

En Génova intentan oficialmente restarle significado político a la ausencia habitual de la secretaria general en este foro, en el que se coordinan estrategias del Gobierno y del partido y se refuerza la agenda territorial de la organización. Pero esas lecturas políticas son inevitables. Aunque desde Génova tratan de dirigir la atención en otra dirección y apuntan que estos almuerzos de trabajo, sin Cospedal, tradicionalmente, son compatibles con las reuniones que luego mantienen con la secretaria general, y con el despacho de temas con Rajoy los lunes por la mañana. Rajoy recuperó presencia en Génova después de las citadas elecciones de 2015, en lo que se interpretó como una apuesta personal por rectificar el rumbo de la organización tras los malos resultados electorales y por revisar su estrategia y su movilización territorial. Las criticas habían llegado a sus oídos, al margen de no estar satisfecho con los resultados.

El presidente del Gobierno estuvo muy volcado los primeros años de su primera Legislatura en la gestión de la crisis económica, centrando ahí todos sus esfuerzos y recursos políticos. Pero a partir de perder la mayoría de su poder territorial optó por salir de Moncloa y coger las riendas del partido, que ha intentado hasta ahora no volver a soltar del todo, como hizo en 2011. Desde entonces Cospedal fue a su vez cediendo espacio mediático y también en la gestión diaria del PP. Así que la fórmula del coordinador general le permitiría seguir funcionando oficialmente como hasta ahora. Aunque suya sea la autoridad y el visado de algunas de las decisiones, habría otra persona que se encargaría de llevar el partido, de tomar decisiones y de tener interlocución directa con Rajoy, como ya ocurre en la práctica en el reparto de tareas dentro de la Vicesecretaría. Actuaría en muchos asuntos como el secretario general, aunque el título siguiese siendo de Cospedal. Es un modelo que el PP ya ensayó en tiempos de Aznar, cuando Francisco Álvarez Cascos dio el salto al Gobierno.

Las claves

Fechas

El Congreso Nacional del Partido Popular tendrá lugar los días 10, 11 y 12 de febrero.

Equipo

Sin cambios en el equipo de dirección y con Maillo como coordinador general.

Estatutos

Rajoy considera «prematuro» hablar de limitación de mandatos en el Congreso.