Monedero se burla de González mientras Sánchez da el poder a Podemos

Mientras el ex presidente apoya a Ledezma en Caracas, el PSOE corteja a los que propiciaron el clima mediático de su detención

Mientras el ex presidente apoya a Ledezma en Caracas, el PSOE corteja a los que propiciaron el clima mediático de su detención. Recomienda al ex presidente del Gobierno que en vez de a Venezuela vaya de viaje a China o a Egipto, «que asesinan gente»

Los pactos postelectorales son proclives a producir paradójicos compañeros de viaje. El caso de Podemos y el PSOE es paradigmático en este sentido ya que se da la circunstancia de que la Fundación de Centro de Estudios Políticos y Sociales (CEPS), embrión político del partido de Iglesias, jugó un papel decisivo en la radicalización del discurso chavista contra la oposicion democrática en Venezuela. De este modo, mientras Felipe González asesora en Caracas a los disidentes cuyas detenciones se produjeron en el clima mediático propiciado por CEPS, en Madrid Pedro Sánchez corteja a Podemos para desbancar al PP del poder autonómico y municipal y afirma estar «orgulloso» de que el ex presidente colabore en la defensa de Ledezma.

«La violencia antichavista adopta cada vez formas más complejas y salvajes, de la guarimba al sicariato, del sicariato a la paramilitarización de las bases radicales de la oposición: el fascismo». Con estas expresiones y otras por el estilo la Fundación CEPS –a la que en un momento u otro pertenecieron Pablo Iglesias, Juan Carlos Monedero, Íñigo Errejón y Carolina Bescansa– asesoró a Nicolás Maduro en la criminalización de la oposición democrática al régimen chavista. No sorprende que se produjera la detención del alcalde del distrito metropolitano de Caracas después de leer las directrices que CEPS elaboraba para orientar el aparato mediático de Maduro:

«El peso de la ley y del Estado de Derecho con toda su fuerza caerá implacable sobre los que ejercen esta violencia, sobre los que la planifican y sobre los que la amparan». Además, según se desprende de los más de 270 documentos que el diputado opositor Julio Montoya puso a disposición de LA RAZÓN, la Fundación CEPS también asesoró al chavismo sobre cómo contraatacar mediáticamente la iniciativa del líder opositor Henrique Capriles de entrevistarse, durante un viaje a España, con Felipe González. En el documento en cuestión, la Fundación de Podemos ofrecía abundante «munición retórica» al chavismo para descalificar al político español y denunciar que después ocupar la presidencia del Gobierno, ocupó un puesto en el Consejo de Administración de Gas Natural.

Comparando los informes elaborados desde España por CEPS con los discursos y alocuciones que el propio Maduro pronunció en Venezuela entre octubre y diciembre de 2014 –periodo de tiempo cubierto por los documentos aportados por Montoya–, queda claro que durante las semanas que precedieron a la detención de Ledezma el embrión político de Podemos y la maquinaria mediática chavista funcionaban de manera coordinada. La Fundación CEPS no sólo aconsejaba al chavismo sobre su estrategia de comunicación para aplacar a la oposición democrática, también se diseñaban hasta el último detalle todas las apariciones públicas de Nicolás Maduro: negociaciones colectivas con funcionarios públicos, graduación de «misiones educativas», entrega de becas y un argo etcétera de actos que, porteriormente, eran amplificados por las prolongaciones mediáticas del régimen.

El empeño de los dirigentes de Podemos en desvincularse de cualquier nexo con Venezuela es reiterado, por más que los hechos lo desmientan. Se trata de una relación marcada por un estrecho vínculo profesional que se extiende a lo largo de más de diez años y culmina en diciembre de 2014. Así, la fundación Centro de Estudios Políticos y Sociales (CEPS), en cuyo consejo ejecutivo han figurado Pablo Iglesias, Íñigo Errejón y Luis Alegre, recibió desde 2002 al menos 3,7 millones de euros del Gobierno de Chávez, según las cuentas depositadas en el registro de fundaciones del Ministerio de Cultura.

Renta básica de 645 euros y un IRPF del 46%

El ex secretario de Proceso Constituyente de Podemos, Juan Carlos Monedero, se mostró ayer a favor de la renta básica, propuesta que Podemos incluyó en su programa electoral al Parlamento Europeo de 2014 y que suavizó en las elecciones del 24-M. La intención de Monedero es que el partido de Iglesias incluya la propuesta en su programa para las generales: 645 euros al mes para todo adulto y 193,56 a los menores de 16 años no emancipados. La medida se financiaría con un tipo único del IRPF del 46% en un primera etapa, que pasaría luego al 49%. ¿El coste? 35.000 millones de euros.