Política

«Peinetas» e insultos por recordar a los asesinados

«Peinetas» en Eibar.  En esta localidad guipuzcoana, los proetarras recibieron con «peinetas» e insultos a la caravana de víctimas del terrorismo.
«Peinetas» en Eibar. En esta localidad guipuzcoana, los proetarras recibieron con «peinetas» e insultos a la caravana de víctimas del terrorismo.

La AVT pide unidad para reclamar la justicia «que merecen todas y cada una de las víctimas»

La Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT)realizó ayer un viaje al País Vasco para homenajear a las víctimas del terrorismo en algunos de los lugares en los que ETA cometió atentados. «Estamos aquí para plantar cara y para decir: hay víctimas del terrorismo. Que no se olvide, que haya memoria y que no sea el relato el que quieren contar ahora», subrayó su presidenta, Ángeles Pedraza.

A las 6:30 horas de la mañana alrededor de 300 personas, según la AVT, partieron en tres autocares y varios vehículos desde Madrid y hasta la primera parada, que tuvo lugar en Arrasate-Mondragón en torno a las doce del mediodía. En la plaza del Ayuntamiento de la localidad guipuzcoana, con un importante despliegue de la Erztaintza, llevaron a cabo un acto de homenaje que consistió en una ofrenda floral, un minuto de silencio y una oración en memoria de las víctimas. Los asistentes portaban una pancarta con el lema «Verdad, memoria, dignidad y Justicia», además de numerosas banderas españolas y carteles en los que podía leerse, entre otras frases, «Justicia para un final con vencedores y vencidos».

La asociación que preside Ángeles Pedraza irrumpió en la plaza del Ayuntamiento de Mondragón como primera parada en la que el «pelotón de víctimas» iba a honrar a sus familiares asesinados. El itinerario de recuerdo y defensa en favor de que se obre justicia comienza precisamente donde fue recibido Iosu Uribetxebarria Bolinaga, condenado a 32 años de cárcel por el secuestro más largo de la historia de la banda criminal, que mantuvo encerrado a Ortega Lara durante 532 días. La Audiencia Nacional aprobó su excarcelación por «razones humanitarias», lo que provocó multitud de críticas.

Los Santos Inocentes es el día en el que la AVT quiso rendir homenaje a sus víctimas porque, según su presidenta, «los inocentes son las víctimas ,y el verdugo, los asesinos». Pedraza quiere que la ciudadanía española se una para luchar «juntos, en un día tan significativo, en el que se recuerda la verdad, la memoria, la dignidad y la justicia que merecen todas y cada una de las víctimas del terrorismo».

En la plaza del ayuntamiento se concentraron algunos paisanos curiosos que, antes de posicionarse a favor o en contra de las víctimas, prefieren ser testigos de «lo que pueda pasar». Se trata de un sector de la población vasca que, desgraciadamente, es indiferente al fin que demanda el evento y al dolor que, como decía Pedraza antes de empezar el homenaje, «quería reflejar en el rostro de los que hoy han venido a pedir justicia».

La pancarta proetarra colocada en el balcón del ayuntamiento y la ausencia de la bandera española hace que algunos de los allí congregados se indignen. En el lugar no se producen incidentes de ningún tipo. La AVT deposita el ramo y la bandera para que luego, quizás, sean retirados cobardemente. Entre los asistentes destaca Iosu Puelles, hermano de Eduardo Puelles, asesinado por ETA en 2009, que denuncia la sentencia de Estrasburgo. Asegura que este día tiene una carga muy grande de simbolismo, donde se pretende «mantener viva la memoria». Asentar la historia real de lo que ocurrió es una de las ideas que las víctimas necesitan expresar, sobre todo ante un contexto aparentemente democrático que parece no percatarse de la gravedad de los hechos cometidos y de las consecuencias de poner en libertad a los asesinos. Con ello, afirma que en el pueblo vasco «existe un apoyo social a ETA que es latente».

El recibimiento hostil –zarandeo de uno de los autocares incluido– no impide que la AVT retome el itinerario previsto: Elgoibar, Eibar, Durango y Elorrio.

En Eibar, allí donde fue recibido José María Beristain, colaborador del «comando Eibar» condenado por varios asesinatos, un grupo de vecinos se rebeló con insultos y «peinetas» dirigidas hacia los miembros de la AVT. «Asesinos» y «fascistas» fueron algunas de las infamias que se escucharon hasta que, finalmente, los abertzales despidieron a las víctimas al grito de «fuera». Lo sucedido en Eibar es una reacción que, como destacó el vicepresidente del Foro de Ermua, Ricardo Benedí, viene de un «nacionalismo extremista», a la vez que de un sentimiento de odio hacia España que ha germinado en algunas zonas del País Vasco.

La AVT quiere que sus víctimas sean conscientes de que la Iglesia les ampara. «Ni la propia presidenta sabía, hasta hace muy poco, de lo que dice la Iglesia en materia de terrorismo», asegura un sacerdote encargado de leer en cada municipio una parte del documento de la Conferencia Episcopal que defiende una labor de justicia en favor de las víctimas.

Antes de cada ofrenda floral, la presidenta abre el homenaje y es entonces cuando se produce un minuto de silencio para evocar a todos los asesinados por la banda terrorista.

Al llegar al municipio de Durango, la secretaria del PP Vizcaya, Nerea Llanos, recibe a Pedraza y al grupo. Sostiene que con las víctimas, los ciudadanos tienen que empatizar y unirse a ellas «para que se haga justicia».

Elorrio es la última parada escogida para finalizar esta jornada promovida por la AVT. El acto se realiza a pocos metros de la comisaría donde tuvo lugar el atentado de 1987 en el que fueron asesinados por José Antonio López Ruiz «Kubati», condenado a 1.210 años de prisión por la suma de sus penas –de los que sólo ha cumplido 26– el hermano de Antonio Mateo –presente en el grupo de víctimas–, y una mujer a la que mataron por estar «lavando la ropa de un policía», denuncia el concejal de Elorrio, Carlos García.