Policías jubilados: «Nos sentimos olvidados, pero no nos vamos a callar»

Pagan por cada medicina el 30% de su coste, en vez del 10% como el resto de jubilados. Uno de ellos debe hacer frente a un gasto de 150 euros al mes en la farmacia.

De izqda. a dcha., el secretario, Fernando González, el vicepresidente, Marcelino Cerato, y el presidente, Rafael López
De izqda. a dcha., el secretario, Fernando González, el vicepresidente, Marcelino Cerato, y el presidente, Rafael López

Pagan por cada medicina el 30% de su coste, en vez del 10% como el resto de jubilados. Uno de ellos debe hacer frente a un gasto de 150 euros al mes en la farmacia.

Era el mes de abril de este mismo año cuando un grupo reducido de policías nacionales jubilados se reunió en Sevilla cansado del «olvido» al que dicen que están sometidos por parte de la Administración central . Quieren reclamar que aunque no estén en activo «siguen siendo policías» y que necesitan que se les escuche para que el copago farmacéutico, el IRPF o la pensión por viudedad dejen de ser un problema para llegar a fin de mes.

A penas han pasado seis meses de la fundación de la Asociación de Jubilados de Policía Nacional de España (AJPNE), que tiene su presidencia en Málaga, y su vicepresidencia en Extremadura, pero son ya casi 7000 asociados. Las expectativas de crecimiento no se quedan cortas puesto que cada año se jubilan en España 5.000 agentes nacionales. Esta asociación reivindica la situación económica a la que los policías llegan a la jubilación. Desde la asociación, su vicepresidente, Marcelino Cerato Rivera, se queja de que el paso de estar activo a ser pensionario ha supuesto un recorte considerable en los ingresos de todo el colectivo.

A día de hoy, lamenta, aún no han logrado que el Ministerio del Interior les reciba para informar sobre sus carencias, aunque sí se han producido encuentros con delegaciones del Gobierno en Extremadura, Ávila, Madrid y Córdoba. «Pero la información la tienen», asegura Marcelino. No cesan en su empeño. «No nos merecemos este trato a cambio del servicio que hemos realizado para España. Tenemos más de 400 muertos sobre la mesa», se entristece. Sin embargo, esta asociación no parará hasta que logre sus reivindicaciones. «Tenemos aprobado un calendario de movilizaciones». «¡Si no nos hacen caso, tendremos que hacer como todo el mundo, manifestarnos! No vamos a insultar a nadie, porque no está en nuestro ADN, pero nos van a escuchar», asegura.

Y es que el régimen retributivo que percibe el cuerpo jubilado de la Policía Nacional no es igual que el de cualquier otro pensionista, ni suficiente para hacer frente a los gastos de las medicinas. El copago es la reivindicación que con más fuerza enarbolan. Ponen el foco en la necesidad de que se rebaje del 30 a 10%, como lo tiene el Régimen de la Seguridad Social. A día de hoy, los policías jubilados, que perciben una renta de unos 1.300 euros, pagan por cada medicamento más que cualquier otro jubilado. Es decir, 8,23 euros al mes para pensiones de menos de 18.000 euros y 18,52 euros mensuales para pensiones entre 18.000 y 100.000 euros al año. Según un ejemplo que pone el vicepresidente, un compañero con un gasto de 500 euros mensuales en medicinas, al aplicar el 30% de copago debe pagar 150, mientras que sí se aplicase el 10 por ciento pagaría 50 euros.

Marcelino tiene una minusvalía del 33%, justificada por un tribunal, consecuencia de problemas cervicales y de depresión, enfermedades sufridas por los propios riesgos de su trabajo. «Tomo nueve pastillas al día», reconoce. Se emociona al recordar que antes recibía una ayuda de 500 euros anuales por su minusvalía, anulada tras la crisis. Ahora sólo la reciben los que tienen reconocida una minusvalía del 45%. Tiene una pensión de 1.300 euros y paga al mes aproximadamente 60 euros en medicinas. Cree que es un «privilegiado». «Hay compañeros que tienen que comer huevos y patatas para que sus nietos tengan yogures», reconoce.

El IRPF y la viudedad

El impuesto del IRPF es otro de los motivos por los que nace la asociación, que pide a las administraciones que se les reduzca o incluso su exención debido a que en la actualidad no es un rendimiento de trabajo, y están siendo sometidos a una «doble imposición». La rebaja sería una manera de «reconocernos nuestra aportación a la seguridad y tranquilidad de España», aseguran. Por otro lado, la situación de las viudas de la policía nacional es también otro aspecto a reclamar. Según precisan, estas mujeres aún quedan en peor situación al percibir una pensión que no supera los 600 euros. Muchas están de alquiler o se han tenido que ir a vivir con sus hijos, relata Marcelino. Antes de finalizar, este policía jubilado asegura que la asociación sí va a tener recorrido. «No podemos estar más tiempo callados, un jubilado no puede estar abandonado», recalca.