¿Por qué no se eyectó el capitán Aybar?

Su avión perdió el control y se invirtió a baja altura cuando los cuatro cazas rompían la formación para aterrizar de uno en uno. La investigación del accidente se prolongará durante varios meses.

Varios compañeros del capitán Borja Aybar trasladan su féretro durante el funeral que tuvo lugar ayer en Albacete
Varios compañeros del capitán Borja Aybar trasladan su féretro durante el funeral que tuvo lugar ayer en Albacete

Su avión perdió el control y se invirtió a baja altura cuando los cuatro cazas rompían la formación para aterrizar de uno en uno. La investigación del accidente se prolongará durante varios meses.

Es la gran pregunta tras el trágico accidente que le costó la vida al capitán del Ejército del Aire Borja Aybar cuando regresaba a su base tras participar en el desfile aéreo del Día de la Fiesta Nacional. ¿Por qué no se eyectó para intentar salvar su vida? A pesar de las numerosas hipótesis que se barajan al respecto, será la Comisión para la Investigación Técnica de Accidentes de Aeronaves Militares (CITAAM) la que tratará de esclarecer lo ocurrido. Un trabajo que comenzó ayer y que, tal y como asegura el Ejército del Aire, se prolongará durante varios meses.

Desde ayer, un equipo compuesto por varios expertos, entre ellos un ingeniero, un mecánico y una médico forense, trabajan en este accidente en la base Aérea de Los Llanos (Albacete), en estrecha colaboración con los pilotos y efectivos del Ala 14, a la que pertenecía el capitán Aybar.

Por ahora, poco se sabe, aunque las imágenes que se tomaron pocos segundos antes del trágico siniestro pueden aportar alguna pista al respecto. De hecho, puede verse como los cuatro Eurofighter llegaron en formación al aeródromo y en el momento de la ruptura, cuando deberían ascender para separarse e ir aterrizando de uno en uno, el avión de Aybar pierde el control y se observa cómo se va hacia la izquierda mientras se invierte justo antes de estrellarse.

Por un lado, la baja altitud podría ser la causa de que no le diese tiempo a saltar justo cuando pierde el control. Y, por otro, el hecho de que su aeronave de combate se hubiese dado la vuelta, ya que al salir despedido habría chocado contra el suelo. Los familiares del piloto creen que aguantó hasta el final a los mandos para evitar caer en una zona de casas, algo parecido a lo que opinan algunos de sus compañeros consultados por este periódico, que afirman que lo que trataba de evitar era estrellarse contra el edificio que alberga el Tactical Leadership Programme (TLP), que está justo al lado de donde cayó.

Según explicó en RNE el piloto y comandante de vuelo retirado, Javier del Campo, la causa podría encontrarse en un desvanecimiento del propio piloto o en el fallo de un mecanismo que únicamente se inicia en el momento del aterrizaje. Tal y como explicó, hay «unos mecanismos de aproximación que no se habían tocado hasta ese momento», pues el avión había despegado sobre las 10:00 horas de Albacete y hasta el momento del accidente no había aterrizado. «Tiene todo el aspecto de que es algo relacionado con alguna maniobra de la última parte del vuelo», dijo. Él tampoco descarta la posibilidad de que tratase de controlar el aparato para evitar una tragedia mayor.

Además de la investigación militar, al mismo tiempo el Juzgado de Instrucción nº3 de Albacete también se ha hecho cargo del caso, informa Ep.

Y mientras el análisis técnico de lo ocurrido no ha hecho más que empezar, ayer tuvo lugar en la base de los Llanos el funeral en memoria del capitán fallecido. A la ceremonia acudió la ministra de Defensa, María Dolores de Cospedal, quien condecoró a título póstumo con la Cruz al Mérito Aeronáutico con Distintivo Amarillo a Aybar.

El acto, tal y como informó Defensa, consistió en una misa oficiada por el obispo de Albacete, Ciriaco Benavente, seguida de la imposición de la condecoración, algo que hizo la propia ministra. Tras ello, tuvo lugar el homenaje a los que dieron su vida por España y se entregó a la familia del piloto la enseña nacional que cubría el féretro.

En el funeral también estuvieron el Jefe del Estado Mayor de la Defensa (JEMAD), general Fernando Alejandre; el del Ejército del Aire (JEMA), general Javier Salto, y el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page.