PP y C’s discrepan en el contrato único y la cuota de autónomos

Negociarán los escollos en último lugar, pero no ven obstáculos «insalvables»

Negociarán los escollos en último lugar, pero no ven obstáculos «insalvables»

Los equipos negociadores de PP y Ciudadanos empezaron ayer una «semana frenética» –así la definió el secretario general del grupo parlamentario naranja, Miguel Gutiérrez–, para alcanzar un acuerdo de investidura que permita a Mariano Rajoy ser presidente del Gobierno.

En principio no hay escollos «insalvables», aunque la parte más dura se dejará para el final. Ayer se diseñaron los cinco grandes bloques del acuerdo y se esbozaron las primeras medidas económicas. Los dos partidos han constatado «coincidencias importantes, aunque también cosas que nos separan», según el vicesecretario de Organización del PP, Fernando Martínez Maillo.

El objetivo es cerrar esta semana un pacto con las medidas en las que coinciden ambos partiendo del documento que Mariano Rajoy ofreció en julio al PSOE y a Ciudadanos y el plan de cien propuestas que el partido naranja envió este fin de semana al PP, que recoge medidas de su programa y del pacto de investidura que Albert Rivera firmó en febrero con Pedro Sánchez.

Según Maillo, «no hay un obstáculo insalvable, pero es verdad que hay puntos que hay que seguir avanzando» y se está haciendo «en el camino correcto». Eso sí, advirtió de que, si no hay investidura, no habrá gobierno ni podrán ponerse en marcha las medidas, tampoco las seis condiciones de regeneración que impuso Ciudadanos.

El principal escollo en la negociación es por ahora el contrato único, una de las promesas electorales de Ciudadanos, que el PP se niega a aceptar. Desde el partido de Albert Rivera lamentan que el PP no parece querer terminar con los contratos temporales.

En su programa electoral, Ciudadanos lleva el contrato único laboral como la primera de sus promesas económicas. Los populares, sin embargo, creen que debe haber más de un tipo de contratación y, aunque en su programa no especifican las diferentes modalidades, sí prometen fomentar la creación de empleo indefinido y combatir la «excesiva dualidad» del mercado laboral.

Aunque ahora le reclama al PP el contrato único, en el pacto que firmó con el PSOE para apoyar la investidura de Pedro Sánchez en la anterior legislatura, Ciudadanos aceptó reducir a tres –y no a uno– el número de contratos: fijo, de formación y «estable progresivo» (el temporal actual).

También han encontrado ambos partidos otra discrepancia en el primer gran bloque de negociación: la cuota que pagan los autónomos. Los de Rivera quieren que no la abonen si sus ingresos están por debajo del Salario Mínimo Interprofesional y que cuando se sitúe por encima lo hagan según los beneficios. El PP ha prometido estudiar esta medida, de la que recela por miedo al fraude.

El segundo capítulo que abordarán PP y Ciudadanos es el relativo al Estado de Bienestar. Después le llegará el turno a la regeneración y la lucha contra la corrupción, y en este bloque deben incluirse las seis condiciones que puso C’s a los populares.

El fortalecimiento de las instituciones y el modelo territorial será el cuarto capítulo a negociar, y hay un quinto, que se añadió ayer, relativo a la posición de España en Europa y en el mundo.

Tanto Fernando Martínez Maillo como Miguel Gutiérrez han advertido de que no se darán a conocer los acuerdos por bloques, y se esperará al final de la negociación para presentar el documento global con el pacto al que esperan llegar PP y Ciudadanos.

El popular no dejó pasar la oportunidad de volver a apelar al PSOE a que abandone su postura de bloqueo. «La posición de [Pedro] Sánchez es cada vez más insostenible», señaló.

El PP busca el apoyo de CC para la investidura

El portavoz del Grupo Popular en el Congreso, Rafael Hernando, y la diputada de Coalición Canaria Ana Oramas mantuvieron ayer una reunión para abrir un proceso de negociación con idea de cerrar antes del próximo sábado un acuerdo de apoyo a la investidura de Rajoy. Ese día tiene previsto CC celebrar su Consejo Político con vistas al debate. Oramas advirtió ayer en cualquier caso de que su eventual apoyo «no será un voto de adhesión».