Política

Primer acto de culto al líder del PSOE

El 39 Congreso del nuevo PSOE de Pedro Sánchez ha dado comienzo siguiendo la liturgia tradicional del viejo PSOE

El cónclave se ha iniciado con más de una hora de hora de retraso, las colas para las acreditaciones se hacían interminables -en prensa más de 45 minutos de exasperante espera- y declaraciones multitudinarias a la entrada del Palacio de Congresos de todos los líderes territoriales y de las flamantes incorporaciones en la nueva ejecutiva.

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El 39 Congreso del nuevo PSOE de Pedro Sánchez ha dado comienzo siguiendo la liturgia tradicional del viejo PSOE. El cónclave se ha iniciado con más de una hora de hora de retraso, las colas para las acreditaciones se hacían interminables -en prensa más de 45 minutos de exasperante espera- y declaraciones multitudinarias a la entrada del Palacio de Congresos de todos los líderes territoriales y de las flamantes incorporaciones en la nueva ejecutiva, que se realizaban bajo un sol de justicia que entraba a raudales por las cristaleras lo que convertía en un horno la entrada principal del plenario.

Estaban todos los que tenían que estar, aunque algunos se lo cogían con tranquilidad. El pescado está todo vendido. Ximo Puig llegará al mediodía porque cogió un AVE a las 9 de la mañana. Cristina Narbona, la nueva presidenta del PSOE, fue madrugadora. Llegó junto con su pareja, el ex ministro José Borrell que ejercía de entusiasmado consorte, e hicieron fila para acreditarse. Se equivocaron porque se sumaron a la interminable fila de periodistas que esperaban su turno para acreditarse. No era la suya, evidentemente, y los servicios de organización del Congreso estuvieron prestos y les sacaron de su error y fueron acreditados a toda prisa.

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En uno de los laterales del Palacio, las nuevas caras del PSOE se saludaban y se hacían fotos con militantes y delegados. José Luís Ábalos, Oscar Puente, Beatriz Corredor, Carmen Calvo, junto a Cristina Narbona daban sus parabienes al lado de la “Tienda PSOE” en la que se podían adquirir desde pins de nevera hasta ositos de peluche pasando por tazas, libretas, insignias, pelotas y abanicos, que a buen seguro serán de gran utilidad en las horas centrales del día. Al lado, los estands de las ONG’s con mucha menos afluencia. Europa Laica, Federación de Mujeres Progresistas, Federación del Secretariado Gitano, Asociación Nacional de Productores de Energía Fotovoltaica, Partido Socialista Europeo o la Comisión de la Verdad no despertaban el interés madrugador de los delegados. Sólo la Fundación Pablo Iglesias repleta de sus publicaciones atraía a algún despistado.

En los corrillos, muchas preguntas sobre los nombres de la ejecutiva que todavía no han trascendido como oficiales. Carlos Ruiz, alcalde de Viladecans, confirmaba a los delegados catalanes que Pedro le ha “dicho que estaría”, pero todavía no sabe cuál será su papel en la ejecutiva. Por si acaso, Ruiz entró junto a Miquel Iceta y se puso a su lado mientras el líder del PSC, el nuevo oráculo de Sánchez, atendía a los medios de comunicación.

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La gran incógnita del Congreso ya no está en la ejecutiva. Sánchez la tiene perfectamente hilvanada y no se esperan muchas sorpresas. Los más nerviosos sólo son los que están esperando que les suene el teléfono. Este interrogante, que lo solventará el lunes la nueva ejecutiva, es la designación del nuevo portavoz del grupo parlamentario junto con la composición de la dirección socialista en el Congreso. Meritxell Batet, suena con insistencia para este puesto, pero en las últimas horas ha surgido también Margarita Robles. Ambas son personas de reconocido prestigio que han estado al lado de Sánchez. El nuevo secretario general tendrá que tomar la decisión en sólo unas horas. De momento, se limita a ser aclamado. A cinco minutos de las once hizo su entrada entre aplausos y saludos en el plenario. El primer acto de culto al líder del 39 Congreso del PSOE que saludó al público entregado junto a Narbona, Ábalos y Lastra. José Luis Zapatero y Alfredo Pérez Rubalcaba estaban en primera fila, pero no entraron por la puerta principal. ¿Para evitar a los medios de comunicación o a la militancia?