Puig exige que la nueva financiación esté definida en septiembre para que entre en los Presupuestos de 2018

Solicita que el Estado reconozca la deuda histórica para que la asuma el Gobierno

El presidente de la Comunidad Valenciana, Ximo Puig, durante la rueda de prensa ofrecida al término de la VI Conferencia de Presidentes.
El presidente de la Comunidad Valenciana, Ximo Puig, durante la rueda de prensa ofrecida al término de la VI Conferencia de Presidentes.

El discurso del presidente de la Generalitat, Ximo Puig, en la Conferencia de Presidentes ha tratado de huir del victimismo. Según explicaron fuentes de Presidencia, el jefe del Consell ha dejado claro que la Comunitat Valenciana propone un modelo no solo de la Comunitat, sino desde la Comunitat. Consideran que es la única forma de construir un Estado autonómico que acabe con la «soberbia del centralismo».

En esta línea hay que entender la manera en la que defenderán la postura de la Generalitat para un nuevo modelo de financiación. El presidente de la Generalitat no ha puesto cifras sobre la mesa, sino que prefiere que la negociación se centre en plazos y objetivos concretos. Para empezar, solicita que se aplique de manera retroactiva. El modelo actual lleva caducado desde 2014, por lo que una vez puesto en marcha tendría que aplicarse desde esta fecha. Tampoco quiere que la negociación se eternice en el tiempo. El modelo debe estar definido antes del 30 de septiembre de este año. De esta manera, lo acordado en el nuevo sistema podrá verse incluido en los Presupuestos Generales de 2018.

Asimismo, se ha referido a los conceptos de deuda histórica. La Comunitat Valenciana, y otras regiones, llevan muchos años de maltrato y el Estado debería buscar un mecanismo para comenzar a condonar esta deuda que ha provocado que la Generalitat tenga un déficit descomunal. De hecho, el Consell está dispuesto a que sea la comisión creada para abordar la financiación la que evalúe este aspecto.

Hasta aquí, no hay novedades con respecto al discurso defendido por el último gobierno del PP. Las diferencias radican en que la Generalitat asume que hay una parte de la deuda valenciana que no corresponde a la marginación de fondos estatales y que se debe a una «gestión» inadecuada de etapas anteriores. Esta, la asumirá el Gobierno valenciano, pero el resto, que el Síndic de Comptes cifra en 17.000 millones, corresponde a la infrafinanciación.

La reunión de los presidentes autonómicos continuará esta tarde. Será tras la pausa del almuerzo preparado muy cerca del Salón de los Pasos Perdidos que acoge el encuentro, en la biblioteca del Senado.