Rajoy no recibirá a Puigdemont en Moncloa

El Gobieno descarta una entrevista tras el último órdago del president, que ofrece pactar con Madrid el referéndum ilegal. Moncloa mantiene abierto el diálogo siempre que la hoja de ruta soberanista no esté en la agenda.

El Gobieno descarta una entrevista tras el último órdago del president, que ofrece pactar con Madrid el referéndum ilegal. Moncloa mantiene abierto el diálogo siempre que la hoja de ruta soberanista no esté en la agenda.

Moncloa no está trabajando en la preparación de una futura entrevista con el presidente de la Generalitat. Dicen que Carles Puigdemont no les ha pedido nada, pero que, en cualquier caso, no está en la agenda ni habrá una reunión en la que en el orden del día figure la negociación de un referéndum ilegal. El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, coincidirá hoy, en principio, con Puigdemont en Barcelona. Compartirán almuerzo, acompañados de empresarios y otros representantes de la sociedad civil catalana, con ocasión de la inauguración del Salón del Automóvil, un escaparate internacional de primer nivel. Y desde Moncloa anticipan ante el acto que la clave es la importancia de la conexión de Cataluña a España y a Europa, frente al proyecto de desconexión secreta en el que trabaja el independentismo y que quiere impulsar «con secretismo y urgencia a la desesperada».

En el Gobierno prevén que Puigdemont intentará nuevos golpes de efecto en las próximas semanas, y que entre ellos estará el de seguir con «sus maniobras para presentarse como mártir de la supuesta cerrazón de Madrid». Ahí se enmarca su recurrente insistencia en una negociación y en una entrevista con Rajoy, que luego ni siquiera formaliza como petición, pero que pretende que le sirva en su estrategia de sostener el argumento de que Madrid no quiere dialogar.

Ayer, de hecho, Puigdemont destacó que propondrá de nuevo con «énfasis y convicción» negociar el referéndum al presidente del Gobierno cuando el Pacto Nacional por el Referéndum concluya su trabajo. Este pacto es una plataforma que busca apoyos a la consulta ilegal y ha organizado un gran acto para el viernes 19 de mayo, fecha para la que prevé que podría dar por concluido su trabajo y, por tanto, abrir la negociación.

Moncloa insiste en que Rajoy no puede sentarse a negociar sobre una iniciativa ilegal. Y que, por tanto, si sigue estando en la agenda de la Generalitat, no hay espacio para una reunión ni para discutir sobre calendarios ni preguntas de una consulta que no va a celebrarse. «No hay posibilidad de pactar lo que es ilegal. Y Puigdemont lo sabe».

Rajoy tomó nota del sentido de la entrevista que mantuvo con Artur Mas, cuando este último era el presidente de la Generalitat, y que fue utilizada por Mas para presentarse en Cataluña bajo la pancarta de que el Gobierno de Madrid había dado un portazo a su oferta de negociación y coger oxígeno «manipulando la realidad». «Aquello fue una reunión para la propaganda y lo que pretende ahora Puigdemont también». Ahora bien, al tiempo, desde el Gobierno también subrayan la disposición de Rajoy «sin fecha de caducidad» a reunirse con Puigdemont para hablar del resto de temas pendientes en la agenda y de las reivindicaciones que, en el marco de la ley, éste quiera plantearle. Tomando como referencia el documento de 46 peticiones que la Generalitat presentó al Ejecutivo central, y sobre los que no ha querido discutir en esta Legislatura, porque como condición ha colocado en primer lugar el referéndum.

En paralelo a la estrategia del soberanismo para dar el último impulso al «proceso», «a sabiendas de que no podrán celebrar la consulta», Moncloa va a intensificar su presencia en Cataluña. La bautizada como «Operación diálogo» que, sostienen, «se ha mostrado eficaz para descolocar a los líderes soberanistas y poner sordina a su propaganda sobre la inacción del Gobierno». El miércoles, la vicepresidenta y ministra para las Administraciones Territoriales, Soraya Sáenz de Santamaría, volverá a Barcelona para inaugurar unas jornadas de derechos de los menores en Internet. Participarán los secretarios de Estado de Justicia, Seguridad, Educación, Servicios Sociales, Igualdad y de la Sociedad de la Información, y Agenda Digital. Mientras que la clausura correrá a cargo del ministro de Energía, Turismo y Agenda Digital, Álvaro Nadal.

«El tiempo se acaba y el laberinto se les complica. Está asfixiados legal y políticamente. No pueden reconocerlo porque tienen muchos satélites alrededor que han estado alimentado y a los que no saben como frenar. La realidad es la que es. El Estado de Derecho tiene todo preparado para responder. Y será una respuesta proporcional pero implacable a la hora de evitar que se cometa la ilegalidad del referéndum», explican en el Gobierno.