Rajoy desea años de oposición al PSOE «para no volver a hundir» España

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, a su llegada hoy al pleno del Senado
El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, a su llegada hoy al pleno del Senado

La izquierda intenta cercar al presidente al calor de la ofensiva por el «caso Rato»

La sesión del control al Gobierno en el Senado se convirtió ayer en una áspera bronca al calor de la ofensiva de la oposición por el «caso Rato». A poco más de tres semanas para las elecciones autonómicas y municipales, los problemas de Rodrigo Rato con la Hacienda Pública y con la Justicia se han convertido en la excusa del PSOE y de la izquierda para intentar cercar al PP con los casos de corrupción que han afectado a sus siglas. El PSOE abrió fuego con una durísima intervención contra el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y en la que su portavoz, la senadora María Victoria Chivite, elevó el tono hasta rozar el insulto.

Rajoy se defendió con su gestión económica y con la herencia de la «ruina» que dejó el Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero. «Deberían estar muchos más años en la oposición para que no hundan una vez más este país y nos lleven a la cifra de paro que nos dejaron», sentenció.

El presidente obvió las gruesas palabras que le había dedicado la representante socialista y no entró en ninguna de las críticas y descalificaciones que ésta le lanzó. Su respuesta fue ajustarse a su «libro», el del crecimiento y la creación de empleo. Desde la bancada del PSOE, Chivite le acusó de estar al frente de un «lobby» y de sostener «un fiasco» que ha estado marcado por la corrupción. «Este Gobierno es mucho mejor que el que sustituimos en 2011, aunque tampoco es un mérito del que podamos presumir demasiado», le contestó Rajoy. La senadora socialista había comenzado su intervención echándole en cara que anunciara en 2011 que pondría en marcha el Gobierno de «los mejores» y que éste haya demostrado «muy poca altura política». «El partido que decía ser incompatible con la corrupción ha resultado ser el partido de la corrupción», proclamó. Rajoy no se enredó en las acusaciones y se mantuvo en el camino de recordar los avances económicos consolidados en esta legislatura, incidiendo en subrayar dónde estábamos al inicio de la misma y dónde está España en estos momentos. Del rescate, de la quiebra, de los desequilibrios que hacían imposible que España creciera y creara empleo, de las instituciones que no se podían financiar se ha pasado a un escenario en el que España será el país «que más crezca y más empleo cree en 2015».

«Veamos los resultados: superávit exterior, récord histórico de exportaciones, aumento de la venta de automóviles, recuperación en la venta de viviendas, se recupera la construcción, récord histórico de turistas. España tuvo un crecimiento negativo entre 2008 y 2014. El año pasado, España creció un 1,4 por ciento, fue el segundo país de la Unión Europea que más creció, y en 2015 lo hará al 2,9 por ciento, y será el primer país de la zona euro», argumentó el jefe del Ejecutivo. Mientras que desde la bancada socialista le enumeraban los «casos que acosan al PP, la “trama Gürtel”, Bárcenas, los sobresueldos, la trama de financiación en el partido, la Púnica, Fabra o el “caso Palma-Arena”».