Rajoy se declara «optimista» dos meses después de su investidura

El presidente demanda diálogo y que se abandone el «sectarismo».

El presidente demanda diálogo y que se abandone el «sectarismo».

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, cierra curso político declarándose optimista sobre el futuro de la Legislatura. Prácticamente todos los ministerios tienen abierto el diálogo con la oposición, sobre todo con Ciudadanos, y también con el PSOE, respecto a las iniciativas que marcan la agenda parlamentaria. Sin perjuicio de la negociación con los nacionalistas vascos, que mira en su esencia a los Presupuestos Generales del Estado (PGE) para el próximo ejercicio.

La nueva Legislatura ha obligado a Rajoy a amoldarse a la imposición del diálogo y de la negociación, pero también le está enseñando a cuidar más las formas y la comunicación a la opinión pública. Ayer acudió a una reunión de la dirección de su grupo en el Congreso de los Diputados, en la que la agenda del encuentro era menos sustancial que la imagen que la acompañó porque Rajoy aprovechó para darse un paseo hasta un bar cercano, donde se tomó unas cañas para celebrar estas fiestas con algunos de sus colaboradores, entre ellos el secretario de Estado de Relaciones con las Cortes, José Luis Ayllón, y el portavoz parlamentario, Rafael Hernando. Después, también andando, se dirigió al restaurante en el que almorzó con ellos. Vía Twitter, en su cuenta oficial dieron cuenta de esta nueva inmersión en la calle por parte del presidente, de los «selfies» y de los gestos cariñosos que recibió de los ciudadanos con los que se fue cruzando en las cercanías de la Cámara Baja. Su mensaje, en el que insistirá el viernes tras el Consejo de Ministros, se ajustó a los ejes que marcan su posición política desde la investidura. Apeló al espíritu constructivo, al diálogo y a la necesidad de ser realistas, pero también a que todos los partidos se esfuercen por sacar adelante la Legislatura. Rajoy también insistirá en su último mensaje del año en la necesidad de aprovechar las oportunidades que ofrece esta situación política, para conseguir que 2017 sea un año de acuerdos. Lo que exige abandonar «sectarismos» y dejar la «pancarta y el eslogan». El reto inmediato son los Presupuestos de 2017, ante el que el PP aclara que Ciudadanos será su «socio preferencial» para calmar los recelos en la formación naranja por sus pactos con el PSOE.

No sólo se muestra optimista en lo político. Ayer celebró 20 años de matrimonio con Elvira Fernández. «De momento no he sido despachado», bromeó.