Rajoy: «Un enorme honor ser amigo de Rita Barberá»

El líder del PP fue recibido en el tanatorio con gritos de «¡presidente!».

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, acompañado pro la ministra de Defensa, Maria dolores Cospedal, y su esposa Elvira Fernández, a su llegada al Tanatorio Municipal de Valencia

El líder del PP fue recibido en el tanatorio con gritos de «¡presidente!».

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, llegó al tanatorio de Valencia poco después de las tres de la tarde. Le acompañaba María Dolores de Cospedal. Con gesto serio declaró que venía como presidente del PP y como amigo que fue de Rita Barberá durante muchos años. «La conozco desde hace más de treinta años, hemos trabajado juntos en el partido. Me cupo el honor de ayudarla en 1991 a negociar su llegada a la alcaldía de Valencia». Rajoy consideró que «fue una extraordinaria alcaldesa de esta ciudad, le dio un cambio como en ningún otro lugar de España se produjo».

Sobre su carácter dijo que «era una excelelnte persona, generosa, afable, luchadora, defendía con convicción aquello en lo que creía». El presidente concluyó expresando que «para mí, que compartí muchas cosas con ella en el PP, fue un enorme honor ser su amigo, y por eso estoy hoy aquí, como otros muchos militantes de mi partido».

Rajoy no contestó a las preguntas de los periodistas y continuó su camino cuando algunos le preguntaron por el comportamiento del partido con la ex alcaldesa. Algunos ciudadanos también se dirigieron a él en ese sentido y otros le pidieron que acabara «con la basura que le han echado encima». Al entrar en el vestíbulo del tanatorio, que ya estaba abarrotado de la gente que no cabía en la capilla donde se oficio el funeral, algunas personas le recibieron al grito de «¡presidente, presidente!».

Unos minutos antes de la llegada del líder popular, accedieron al tanatorio Celia Villalobos y Ana Pastor, que no hicieron declaraciones.

Una hora antes había llegado al tanatorio el ex presidente de la Generalitat Francisco Camps acompañado por su esposa. Camps, probablemente uno de los mejores amigos de Barberá, dijo de ella que era «la alcaldesa del pueblo» y que había sido «la alcaldesa más querida de la historia de Valencia, y seguramente la alcaldesa más querida de las próximas generaciones». Consideró que «difícilmente alguien concitará tanto cariño por parte de sus ciudadanos». Respecto a la petición de la familia de que no acudieran responsables políticos, Camps dijo que «es una decisión de la familia», y eludió la pregunta elogiando a la familia de Barberá, «a la que he conocido estos años y que han sabido arropar a Rita a lo largo de estos años al frente de la alcaldía». Concluyó que «hoy es un día muy especial porque estamos enterrando a al alcaldesa del pueblo», y cerró el asunto considerando que «esas valoraciones tendrán que ser en otro momento, hoy es un día triste porque despedimos a una persona insustituible e inalcanzable en todos los ámbitos del trabajo y del esfuerzo, y el cariño para todos los valencianos y todos los españoles».