Rajoy presentará el 4 de junio en Cataluña su programa para España

Convertirá el acto en una defensa de la unidad nacional frente al derecho a decidir del PSC

El presidente del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy, en la sede del PP en una imagen de archivo
El presidente del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy, en la sede del PP en una imagen de archivo

Convertirá el acto en una defensa de la unidad nacional frente al derecho a decidir del PSC

Cataluña volverá a ser una piedra angular de la campaña del Partido Popular en las elecciones generales del 26 de junio. La presión independentista parece que ha bajado a un segundo plano, pero el problema político sigue estando ahí. Y, sobre todo, Cataluña continúa siendo un granero de votos clave para el desenlace electoral. El comité de campaña del PP ha elegido precisamente Barcelona como plataforma desde la que presentará su programa el próximo 4 de junio. No hay novedades relevantes en sus promesas electorales, por lo que la forma acaba siendo tan importante o más que el fondo. Y la elección de la capital catalana es una decisión política cargada de simbolismo, ya que en ese acto el PP volverá a reafirmar su compromiso con una Cataluña integrada en España y con la unidad nacional.

Un mensaje que choca con los guiños intencionados que la dirección socialista ha decidido hacer a la consulta catalana con el fichaje de última hora de la «número dos» del PSC, Núria Parlon, para el «Gobierno en la sombra» de Pedro Sánchez. El «no» a la consulta fue una de las líneas rojas marcadas por el Comité Federal, e impidió un acuerdo del secretario general del PSOE con Podemos y su investidura como presidente del Gobierno. Ahora, Ferraz incorpora el referéndum como sensibilidad, con la lectura que esto tiene en clave catalana y respecto a la posición estratégica del PSC en un contexto electoral muy complicado.

Modelo autonómico

El presidente del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy, va a jugar, sin embargo, la partida catalana desde el lado de la reafirmación, sin matices, de su apuesta por el modelo constitucional y autonómico nacido de la Transición y plasmado en la Carta Magna. De hecho, el PP no va a introducir ninguna puntualización en su programa que afecte a esta cuestión, ni siquiera en lo que toca a su negativa a reformar la Constitución para intentar dar una salida al problema catalán que calme la presión soberanista, fórmula que si defienden tanto los socialistas como Podemos.

El presidente del Gobierno en funciones tampoco va a realizar ninguna otra modificación sustancial en el texto programático con el que se presentó a las elecciones de diciembre del año pasado. Sólo lo actualiza con algunas de las propuestas de las convenciones que el Partido Popular fue celebrando durante la negociación poselectoral con el objeto de recuperar algo de protagonismo, y que giraron sobre los puntos en los que fundó su oferta de una gran coalición con PSOE y Ciudadanos. Las actualizaciones tienen un marcado carácter social y económico: conciliación, racionalización de los horarios, jornada laboral, seguir con la reforma laboral, mochila digital y avanzar en el bilingüismo en educación.