Sin siglas, solo con banderas de España

El PP, Cs y Vox trabajan en un manifiesto conjunto para la concentración del domingo. Los populares movilizan toda su maquinaria de partido: barones, militancia, víctimas y asociaciones

A las 12 de la mañana del domingo tendrá lugar la manifestación convocada por PP, Ciudadanos y Vox
A las 12 de la mañana del domingo tendrá lugar la manifestación convocada por PP, Ciudadanos y Vox

El PP, Cs y Vox trabajan en un manifiesto conjunto para la concentración del domingo. Los populares movilizan toda su maquinaria de partido: barones, militancia, víctimas y asociaciones.

PP y Ciudadanos están movilizando todas sus estructuras territoriales para conseguir que la concentración del domingo en la Plaza de Colón sea «histórica». El PP es el que lleva la iniciativa de la organización y después de testar las primeras reacciones dentro de su ámbito de influencia, el secretario general, Teodoro García Egea, se dirigió de nuevo ayer a la Delegación del Gobierno en Madrid para solicitar una ampliación del dispositivo policial y que se extienda a las calles colindantes. Los convocantes estiman ya que la cifra de asistentes será «muy superior» a la reflejada en la petición inicial, situada en las 20.000 personas.

La organización de la protesta contra la decisión del Gobierno de ceder a la exigencia independentista de aceptar un «mediador» en la mesa de partidos ha activado una interlocución entre los dos partidos, PP y Cs, que sólo ha existido cuando el acuerdo de investidura de Rajoy y el reciente pacto de gobierno en Andalucía. En el día a día, PP y Cs coinciden en muchas iniciativas parlamentarias, pero sin concertación previa, al contrario, coinciden desde la disputa en ver quién se anticipa en colgarse la medalla de ser el primero en promoverla. En este caso, Pablo Casado tuvo los reflejos de reaccionar ante las primeras señales de competencia y se puso en contacto con Albert Rivera para consensuar la estrategia de la movilización en la calle.

El primer acuerdo ha sido apartar las siglas de los partidos y conceder el protagonismo a la sociedad civil, aclaran. Los dos partidos movilizarán a su plana mayor, en el caso del PP, a «barones» y dirigentes regionales. Militancia y cargos orgánicos. El presidente gallego, Alberto Núñez Feijóo, tiene un viaje a Miami, pero intentaba ayer por la tarde cambiar los vuelos para poder acudir a Madrid, y el presidente andaluz, Juan Manuel Moreno, tiene un compromiso familiar, pero puede que también acabe asistiendo. El PP ha implicado a asociaciones y fundaciones como Red Floridablanca, Club de los Viernes, Fundación Vives, Libres e Iguales, Club Tocqueville, Valores y Sociedad, Funciva, Civismo y Villacisneros y a las asociaciones y fundaciones de víctimas del terrorismo.

Toda manifestación tiene siempre un carácter político, pero la eficacia de la movilización del domingo depende de que no trascienda la imagen de que se convierte en un pulso entre PP, Cs y Vox por ver quién consigue más cuota de protagonismo. Ya ayer estaban trabajando en la elaboración del manifiesto que se leerá durante la concentración, para la que el PP ha anunciado que ofrece autobuses a todos aquellos que quieran acudir el domingo a Madrid. Cs se implica también en costear los traslados. Aunque se evite la lectura de pulso para ver quién lleva la iniciativa, sí habrá foto de los tres líderes juntos, Casado, Rivera y Santiago Abascal, porque estarán juntos durante la lectura del manifiesto. Como también saldrán en la fotografía de familia los dirigentes de los otros partidos a los que Casado ha invitado a sumarse, como Coalición Canaria, UPN, Foro Asturias o Nueva Canarias.

En el PP cuentan con la presencia del ex presidente del Gobierno José María Aznar, aunque ayer por la tarde no estaba aún confirmada oficialmente su asistencia. Y se han dirigido también al ex presidente Mariano Rajoy, para saber si estaba interesado en acudir. Los críticos del PSOE con la política de Sánchez, como el ex presidente Felipe González, no estarán, pero para evitar la identificación con las siglas de los convocantes, no porque no compartan el espíritu de la protesta. El PP anima a los votantes socialistas que discrepan de la política con Cataluña que está dirigiendo Sánchez a que se sumen a la manifestación para mostrar su «descontento». Para asear el carácter no partidista del acto, la llamada a la concentración se hace con un cartel con la bandera de España y el lema «Por una España unida, elecciones ya». Sin más añadidos.

La concentración tendrá su continuidad en iniciativas parlamentarias y en el ámbito de la calle. Ésa es la intención del PP, en el caso de que el Gobierno no dé marcha atrás en la decisión de aceptar «la imposición independentista de una mesa de partidos estatales, al margen del Congreso, y con la figura del mediador». El Gobierno no aclara ni lo que está hablando con el independentismo ni hasta dónde está dispuesto a negociar, pero sí llegan explicaciones del lado soberanista.

Ayer, en «Más de Uno», en Onda Cero, el vicepresidente de la Generalitat, Pere Aragonés, explicó cuál es su objetivo: una mesa de partidos estatales, que llegue a acuerdos, con la meta puesta en el referéndum de autodeterminación, y que éstos luego sean aceptados por las instituciones por tener el refrendo de esa mesa de partidos, en la que no estarán sentados ni el PP ni Cs. Es decir, conseguir sortear la sede de la soberanía nacional para imponer acuerdos que en el Congreso no saldrían adelante. En Génova se reivindican como coordinadores de la concentración y advierten de que es sólo el principio de una ofensiva que no pararán hasta que «Sánchez rectifique su política de rendición al secesionismo».