«Sufrimos el acoso de la Royal Navy»

La Guardia Civil denuncia presiones británicas

La Razón
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«Sufrimos un acoso constante», asegura Alberto Moya, secretario general de la Asociación Unificada de la Guardia Civil, al hilo de las declaraciones efectuadas ayer por el director general de la Guardia Civil. Arsenio Fernández de Mesa fue contundente: «El que no cumpla la ley tendrá que enfrentarse a los tribunales». Un mensaje que parece ya la advertencia común española a las autoridades del Peñón, sobre todo desde la línea política.

Fernández de Mesa visitó la comandancia de la Guardia Civil de Algeciras, donde conoció de primera mano las operaciones del Instituto Armado. Según explica Moya a este periódico –destinado en el servicio marítimo de las aguas españolas circundantes al Peñón desde principios de los 90– la situación es de «presión sin interrupción a nuestro trabajo». El guardia civil concreta: «Y más por parte de la Royal Navy que por las unidades gibraltareñas». Cuenta que las amenazas empiezan por mensajes de radio pidiendo que abandonen la zona y terminan en situaciones graves que les impiden realizar su trabajo. «Las patrulleras de la Royal Navy se pegan a nosotros en el mar y nos gritan para que abandonemos la zona con una ametralladora en la mano». Moya especifica: «No significa que la vayan a utilizar, pero es muy desagradable». Recientemente, y según denunció la asociación, una bandera española fue tiroteada precisamente por la Armada británica en una zona de tiro. El guardia civil asegura que estas prácticas se han agravado por la tensión política del momento, pero reivindica que lo que califica de «una vuelta de tuerca más, no un punto de inflexión» es una actitud permanente desde hace varios años. «Pedimos al Gobierno indicaciones más específicas y no tan generales», anuncia. Porque, además de los acosos, Moya denuncia hostigamientos que, además de impedir su trabajo, pueden hacer peligrar la seguridad ciudadana. La mayor preocupación dentro de la Guardia Civil reside en que se puedan volver a repetir situaciones como la de 2009, cuando la Policía de Gibraltar detuvo a cuatro guardias civiles en el Peñón tras perseguir una Zodiac ocupada por narcotraficantes, al llegar al puerto del Peñon. «Nosotros tenemos indicación de evitar entrar en conflicto, pero esto no se puede permitir», asevera.

«No van a parar»

Si el departamento de Aduanas decretó el sábado pasado la prohibición del paso de camiones con piedras a Gibraltar, el secretario de la asociación de la Guardia Civil se muestra escéptico: «Esto es una opinión mía, pero la sensación general es de que no van a parar. El Gobierno ha de mantenerse firme». Picardo ya aseguró que se buscarían rutas alternativas para introducir materiales que permitan seguir con los rellenos.

Respecto a las últimas denuncias de los pescadores afirmando que Gibraltar podría haber arrojado más bloques a la bahía, Fernández de Mesa no se posicionó ayer por no haber podido constatarlo, aunque sí lo hizo sobre la petición de los pescadores de retirar los bloques con ayuda de los buzos. En todo caso, será el Gobierno el que determine en cada momento las acciones que la Guardia Civil pueda llevar a cabo». E incidió en que se está trabajando para «tener una información completa con todo aquello que atañe a las aguas jurisdiccionales españolas y ahí no nos vamos a plegar un ápice». Y defendió la labor desempeñada por la Guardia Civil, que, a su juicio, está haciendo «todo lo necesario e imprescindible para que la ley se cumpla».