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Triana: «Le dije a mamá que no hiciera una tontería por mí»

Triana Martínez asegura que no tuvo relación con el asesinato y exculpa a la Policía Nacional

Triana Martínez, una de las tres acusadas por el crimen de la presidenta de la Diputación de León, Isabel Carrasco, durante la segunda jornada del juicio que se celebra en la Audiencia Nacional de León
Triana Martínez, una de las tres acusadas por el crimen de la presidenta de la Diputación de León, Isabel Carrasco, durante la segunda jornada del juicio que se celebra en la Audiencia Nacional de Leónlarazon

Triana Martínez, hija de la asesina confesa del crimen de Isabel Carrasco, intenta hacer ver al jurado que todo fue ideado, planificado y ejecutado por su "mamá", a la vez que exculpó a la tercera acusada, la policía local Raquel Gago, en cuyo coche dejó la bolsa con el arma utilizada en el asesinato y donde permaneció 30 horas.

"Yo no quería que matara a Isabel Carrasco", "le dije que no le diera más vueltas", "que no me buscara ese problema", "que no hiciera una tontería por mí"... Éstas fueron algunas de las frases de Triana Martínez, hija de la asesina confesa de la entonces presidenta de la Diputación de León, en su declaración de hoy, donde ha intentado desmarcarse de esa acción criminal y hacer ver al jurado que todo fue ideado, planificado y ejecutado por su "mamá", a la vez que exculpó a la tercera acusada, la policía local Raquel Gago, en cuyo coche dejó la bolsa con el arma utilizada en el asesinato y donde permaneció 30 horas.

"Me siento mal por Raquel", la cual, aseguró no conocía "nada"de la compra del revolver por su madre y de todo lo que sucedió después. No hubo, afirmó en respuesta al fiscal -a quien sí contestó, a diferencia de su madre- ningún concierto entre las tres acusadas para asesina a Isabel Carrasco, ni existió ningún "plan". Raquel Gago escuchó su testimonio interpérrita, casi sin pestañear y sin mirar una sola vez a quien había sido su íntima amiga.

La tarde de día del asesinato, el 12 de mayo de 2014, aseguró que salió de su casa para ir a comprar un regalo de cumpleaños a su madre, llevando consigo el bolso que le había dejado su amiga Raquel, el mismo donde ocultó otro bolso pequeño con el revólver utilizado-. La explicación sobre por qué, precisamente, portaba ese bolso, fue lacónica: "Me gusta mucho, lo llevaba por eso". Mientras ella "miraba tiendas", porque estaban cerradas en esos momentos, su madre "se fue a caminar". En ese momento, el fiscal entró de lleno con una batería de preguntas relacionadas con el asesinato, donde las respuestas tuvieron el mismo guión: no tuvo relación con el crimen, y no sólo eso, sino que trató de evitarlo.

Su madre, reconoció, le dijo "en una ocasión" que pensaba acabar con la vida de la presidenta de la Diputación "porque ya no aguantaba más", en relación con la supuesta "persecución"a las que sometía Isabel Carrasco a su hija. Triana aseguró que no se "esperaba"esa confesión, pese a lo cual estuvo buscando y anotando datos relacionados con armas en internet. Poco después fue cuando reaccionó y le pidió a su madre que se olvidara de esas pretensiones : "Le dije que no podía, que no me buscara ese problema. Yo no quería que matara a Isabel Carrasco", enfatizó al respecto.

El relato de los hechos

Cuando se encontraba "mirando escaparates"recibe una llamada de su madre y le avisa de lo que va a suceder, por lo que la pide que se vaya hacia donde estaba aparcado el coche: "La estoy viendo, la estoy viendo, y voy a acabar con esto", le dijo su madre, a lo que ella le pidió que "no hiciera una tontería por mí". Inmediatamente después, se cruzan en un lugar próximo al lugar del asesinato y ve cómo Montserrat González, su madre, tiraba el bolso en un garaje. En este punto incurrió en una contradicción con lo declarado en sede policial, donde aseguró que fue su madre quien le entregó el bolso con el arma homicida, aunque intentó salvarla asegurando que en comisaría lo único que hizo fue seguir lo que habían dicho "los chicos de Burgos", policías que se habían trasladado a León para participar en la investigación, porque eran "compañeros de mi padre".

En esa misma línea, negó haber realizado ningún tipo de seguimientos a Isabel Carrasco. "Nunca he hecho seguimientos de ningún tipo. No he hecho seguimientos a nadie", afirmó que la "persecución"por parte de la presidenta de la Diputación fue porque se negó a mantener relaciones sexuales en su casa. Y matizó: «No me dio plaza en la institución porque no me acosté con ella».

Una vez recogió el bolso, no miró lo que había en el interior, aunque ya por el peso intuía que podía haber una pistola, que, en un principio, pensaba que era un "arma reglamentaria"de su padre. Guardó eso bolso y llamó a Raquel, a quien vio junto a su coche hablando con un amigo. En un momento dado, "abrí la puerta trasera del coche y dejé en el suelo el bolso un poco metidín, porque imaginaba lo que podía tener, aunque no lo había mirado". Y aquí vino las lamentaciones por Raquel: "Ya siento haberlo dejado ahí. No tenía ninguna intención de meterla en ningún lío".