Troitiño seguirá en prisión al menos hasta mañana y se le aplicaría la Ley de Extranjería

El trámite de su extradición a España se agilizaría en caso de apelar esa norma

Cuando sale de prisión en 2011
Cuando sale de prisión en 2011

El etarra Antonio Troitiño continúa en prisión mientras que las autoridades británicas estudian la petición de extradición de la Audiencia Nacional, que reclama al que fuera activo miembro del «comando Madrid» para aplicarle de forma retroactiva la «doctrina Parot».

La resolución del Tribunal Europeo de Derechos Humanos es algo que se mira con lupa desde Londres, pero, según fuentes judiciales españolas consultadas por este periódico, es muy posible que al terrorista, de 56 años, se le pueda aplicar la Ley de Extranjería, lo que agilizaría el proceso de entrega.

No en vano, el pasado mes de febrero, el juez Michael Snow, de la Corte de Magistrados de Westminster, ya autorizó la extradición del palentino, dando así la razón a las autoridades españolas. La defensa señaló entonces su intención de recurrir a la máxima instancia judicial británica. Sin embargo, el recurso no se presentó al Tribunal Supremo, sino que en junio llegó al Tribunal Superior (de rango menor), que desestimó el requerimiento.

Con todo, el presidente de la corte, John Thomas, dictaminó el pasado martes que el etarra debía ser liberado lo antes posible. Como condiciones, el juez ordenó que debía residir en la vivienda, ya verificada por la Policía, de dos ciudadanos españoles que se han ofrecido a acogerle en el barrio londinense de Walthamstow. Debía comparecer en la comisaría de Leyton, a unos 15 minutos andando, entre las 10 y las 12 de la mañana. Además, la defensa propuso como garantía de seguridad que la Policía le requisase el documento de identidad, que está caducado, y que no se le permita salir de Reino Unido.

Con el fallo, se concedió a la Audiencia Nacional un plazo de siete días para que comunicara al Reino Unido si retiraba su petición de entrega, como así fue.

En cuanto se hizo pública la sentencia, los fotógrafos acamparon a las puertas de Long Lartin, a la espera de una instantánea similar a la que protagonizó Inés del Río, que abandonó el martes la prisión coruñesa de Teixeiro, con la cara tapada con una ikurriña y rodeada de una decena de familiares.

Pero, según ha podido confirmar este periódico, el palentino aún permanece entre rejas y, hasta mañana martes, cuando se retome el caso, no está previsto que su situación cambie. Si se aprueba la libertad bajo fianza, los expertos advierten del riesgo de fuga. Ya pasó con Iñaki de Juana Chaos, en busca y captura desde 2010, cuando huyó de Irlanda del Norte tras solicitar el Gobierno español su entrega.

La intención que baraja ahora la defensa de Troitiño es apelar al Tribunal Supremo, máxima instancia judicial británica. Según explica a este periódico Anand Doobay, experto en procesos de extradición, para llevar este paso a cabo es necesario conseguir un certificado legal que demuestre que el caso es de importancia pública general y no sólo relevante para el sujeto en cuestión. Además de los certificados, se requiere un permiso especial, que puede ser concedido por el Tribunal Superior.

«Si el Tribunal Superior no reconsidera el recurso de apelación y la Corte Suprema lo desestima o rechaza entonces la única vía que quedaría sería recurrir al Tribunal Europeo de Derechos Humanos», recalca Doobay. Para convencer a la corte europea se podría invocar el artículo 39, que señala al «riesgo inminente de daño irreparable» que suponga una amenaza contra la vida o malos tratos. Los abogados del terrorista, Mark Summers y Joanna Buckley, declinaron hacer comentarios.

Troitiño, activo miembro del «comando Madrid», ha cumplido ya una pena de 24 años por atentados cometidos en la década de los 80, entre ellos, el ataque contra un autobús en la plaza de República Argentina que costó la vida a doce guardias civiles.

Quedó en libertad el 13 de abril de 2011, pero días después la Audiencia Nacional revocó la decisión y, cuando lo requirió para ampliarle la condena en aplicación de la «doctrina Parot», ya estaba ilocalizable. La Justicia española cursó entonces una orden de arresto europeo que derivó en junio de 2012 en su detención junto con la del presunto miembro de ETA Ignacio Lerín en un domicilio cercano al aeropuerto de Heathrow.

El sistema dictamina que las redenciones de condenas por beneficios penitenciarios se aplican no sobre el máximo legal de 30 años que un recluso puede pasar en prisión en España, sino sobre cada una de las penas, por lo que supone un alargamiento de su estancia en prisión. En el caso de Troitiño se fijaría su excarcelación en 2017.

Compañero de Del Río en los «años de plomo»

Antonio Troitiño Arranz compartió actividad terrorista con la ya excarcelada Inés del Río como miembro del «comando Madrid» de ETA en los ochenta, los «años de plomo». El historial criminal de Troitiño se resume en los 22 asesinatos que están a sus espaldas. A éstos se suman las decenas de heridos que han dejado sus crímenes. Fue condenado a más de 2.200 años de prisión, de los que tan sólo cumplió 24 años antes de que un fallo de la Audiencia Nacional lo dejara en libertad.