Política

Un aguinaldo proetarra «con una sonrisa y llenos de generosidad»

La carta de extorsión buzoneada que el PP de Echarri Aranaz ha condenado enérgicamente
La carta de extorsión buzoneada que el PP de Echarri Aranaz ha condenado enérgicamente

MADRID- El entramado de ETA considera que la excarcelación de varias decenas de presos, como consecuencia de la anulación de la «doctrina Parot», ha «llenado las calles de sonrisas»; y no es consecuencia de la sentencia de un tribunal, en este caso el de Estrasburgo, sino de la «lucha de los últimos años» que ha terminado dando sus frutos. Estas afirmaciones están contenidas en la carta que los proetarras han buzoneado en la localidad navarra de Echarri Aranaz, tal y como adelantó LA RAZÓN en su edición de ayer, en lo que, según fuentes antiterroristas, constituye un chantaje al que pretenden someter a los ciudadanos, que, para colmo, deben recibirlo «con una sonrisa en la cara y llenos de generosidad». Pese al triunfalismo del comienzo de la misiva, sus autores no tienen más remedio que reconocer que son centenares los presos y lo que llaman «refugiados» (huidos de la Justicia), que siguen encarcelados o lejos de sus casas, lo que genera un gran gasto económico a sus familias cuando van a visitarles, llevarles ropa y comida, etcétera. Un auténtico «desangramiento», se dice textualmente en la carta, cuando si hay que hablar de desangramientos es de los causados en los atentados cometidos por los que ahora se quieren presentar como víctimas. Para no salirse del guión, señalan como culpables a los estados español y francés, que, por lo visto, no quieren la «resolución del conflicto», ni «la paz», y siguen con las viejas recetas para poner fin a «nuestra esperanza». Sin acordarse en una sola línea de las auténticas víctimas, las causadas por ETA, señalan que las «condiciones de la cárcel son duras, traslados constantes, enfermedades, dificultades para curarlas», a las que hay que añadir las citadas dificultades económicas de sus familiares.

Por todo ello, anuncian que el pasado día 24 se iban a pasar por las casas y comercios en los que habían depositado las cartas, para recoger el dinero que los ciudadanos hubieran depositado en los sobres. Dan por hecho que sería así (no comentan lo que puede ocurrir en caso contrario) y que serían recibidos con «las puertas abiertas» y grandes muestras de «generosidad».

La carta no lleva la firma de ninguna organización y se limita a recoger, entre exclamaciones, que los «presos y refugiados, a casa». Las fuentes consultadas han señalado que es prácticamente imposible saber la cantidad que los proetarras recaudan todos los años con el «aguinaldo revolucionario», por la forma clandestina con que se realiza.