Una bandera de España preside la proclamación de Sánchez

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Una gran bandera de España estuvo presente en el discurso del secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, en el acto de su proclamación como candidato a la Presidencia del Gobierno. Sánchez subió al escenario del Teatro Circo Price de Madrid tras la presentación que hizo el asturiano Javier Fernández, quien destacó el orgullo del PSOE y de ser un partido de izquierdas. Cuando el líder del PSOE, ya convertido en candidato tras la ratificación por aclamación del Comité Federal previo que se celebró en el mismo lugar, subió al escenario, en la gran pantalla del fondo se difundió una enorme bandera de España que se mantuvo durante los primeros minutos del discurso de Sánchez. Después, se pasó a un fondo rojo con el logo del PSOE y el lema “el cambio que nos une.” En la recta final de su discurso, la bandera de España volvió a lucir en el fondo del escenario. Sgún fuentes próxima al secretario general, la idea de la visibilidad de la bandera de España ha sido “idea” del propio Sánchez porque su idea es la de se un presidente de un gobierno de todos. De hecho, cerró su discurso diciendo que “con la ayuda de la mayoría de ciudadanos, los socialistas haremos una alianza con lo mejor de España para hacer una España mejor”. Sánchez, vestía para la ocasión con traje oscuro, camisa blanca y corbata roja. Comenzó su intervención dando las gracias “de corazón” por la confianza manifestada y que “con humildad y con emoción” aceptaba ser el candidato del PSOE a la Presidencia del Gobierno. Estas palabras eran aplaudidas por el millar de personas presentes,

y por la primera fila, entre los que estaban el ex presidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero, el ex secretario general del PSOE Alfredo Pérez Rubalcaba, los líderes autonómicos Susana Díaz, Javier Fernández, Guillermo Fernández-Vara, Emiliano García-Page, Francina Armengol, Javier Lambán y Ximo Puig, así como el líder del sindicato UGT, Cándido Méndez, el histórico socialista Alfonso Guerra, y la presidenta del PSOE, Micaela Navarro. También en la primera fila estaba su mujer, Begoña Gómez, vestida de rojo y visiblemente emocionada cuando Sánchez le dio las gracias “no sólo por su comprensión cuadno la tarea e que me empeñado me aleja de su lado, no sólo por su paciencia, su sonrisa y su aliento, también por la fuerza que me da para seguir”. Ante del acto, su esposa expresó que llevan un año de campaña y que están con “alegría, energía y ganas” de que llegue el cambio. Al terminar el acto, la única persona que subió al escenerio fue su mujer. Ambos se dieron dos besos y se estrecharon en un abrazo, para después, visiblemente emocionados, saludar a los asistentes puestos en pie que aplaudían al candidato del PSOE y el que esperan que sea el próximo presidente del Gobierno.