Vox interrogará a Rajoy sobre los contactos con Mas y el PSOE

La acusación popular asegura que «no cederá» en sus peticiones de condena a los acusados.

Los abogados de Vox, Javier Ortega (izda.) y Pedro Fernández (dcha.), junto a Santiago Abascal a las puertas del Tribunal Supremo durante la instrucción de la causa
Los abogados de Vox, Javier Ortega (izda.) y Pedro Fernández (dcha.), junto a Santiago Abascal a las puertas del Tribunal Supremo durante la instrucción de la causa

La acusación popular asegura que «no cederá» en sus peticiones de condena a los acusados.

Vox considera al ex presidente del Gobierno Mariano Rajoy un «testigo clave de lo sucedido» en el proceso independentista catalán que llevará al banquillo del Tribunal Supremo (TS), a partir del próximo día 12, a los líderes soberanistas. La formación que dirige Santiago Abascal, acusación popular en este procedimiento, cree que el ex jefe del Ejecutivo debe explicar las conversaciones confidenciales mantenidas en 2014 con anterioridad a la consulta independentista del 9-N entre el entonces presidente de la Generalitat Artur Mas con sendos emisarios del propio Gobierno que presidía Rajoy y del PSOE, entonces en la oposición. Así lo desveló Mas en febrero del pasado año en su declaración como investigado en la causa del «procés» que instruyó el juez Pablo Llarena, que finalmente lo excluyó de la nómina de procesados, y sus palabras han sido determinantes para que Vox (al igual que hizo la defensa de los ex consellers Jordi Turull, Josep Rull y el ex presidente de la ANC Jordi Sánchez) solicitara la declaración como testigo del ex presidente del Gobierno, a lo que accedió el tribunal la pasada semana.

Pedro Fernández, que junto a Javier Ortega, secretario general de Vox, ejerce la acusación popular en la causa, explica a este periódico que «al hacer Mas una referencia tan explícita pedimos que se le llamara a testificar», aunque añade otro motivo más: «Hasta que deja la presidencia del Gobierno, Rajoy es un testigo clave de lo sucedido».

Vox, hace hincapié Fernández, «no va a ceder en sus peticiones de condena. Del mismo modo que la Abogacía ha rebajado su acusación y de que la Fiscalía, que hasta ahora ha mantenido una posición impecable, puede sufrir presiones, nosotros nos someteremos a ninguna instrucción. Sólo respondemos ante nuestras conciencias».

A apenas una semana de que comience el juicio, el letrado sostiene que lo determinante en la vista oral «si existió o no rebelión o sedición» en el desafío soberanista. Para ello, puntualiza, «lo determinante no será probar que la violencia fue suficiente para doblegar al Estado, sino si existió un riesgo real y cierto de ruptura de la Constitución».

Fernández deslinda el delito de rebelión, «que el legislador integró en el capítulo de delitos contra la Constitución», del de sedición (que Vox propone de forma alternativa como posible condena), «encuadrado en el que protege el orden público». «No pueden considerarse delitos homogéneos, porque el bien jurídico que protegen es distinto». En todo caso, el abogado de la acusación recalca que la violencia «no es sólo física o material, sino también legislativa, como la que ejerció el Parlament» propiciando un andamiaje legislativo a la intentona separatista.

Como hizo la juez de la Audiencia Nacional Carmen Lamela en su auto de procesamiento del ex mayo de los Mossos Josep Lluís Trapero, Vox también imputa a los líderes del «procés» un delito de organización criminal. «Nos hemos basado en la resolución de Lamela y en el auto de procesamiento del juez Llarena, que especifica que hubo un reparto de papeles para cometer actos delictivos».

«Motivos racistas»

La acusación popular reclama incluso que se aplique a los acusados la agravante de cometer el delito «por motivos racistas». «Lo hemos incluido por las declaraciones de inquina contra los españoles efectuadas desde el independentismo, por ejemplo a través de Oriol Junqueras o de Jordi Pujol. Porque ese odio existe y nuestra obligación es incluir en nuestra acusación todas aquellas cuestiones que queremos someter al debate jurídico en el plenario».

Para Vox, la ausencia de Puigdemont (huido de la justicia española) en el banquillo «no supone ninguna limitación para juzgar los hechos. Lo que sí supone es que él va a saber lo que le espera al llegar a España». El letrado critica su «cobardía al dejar tirados a sus compañeros de viaje para no asumir una posible condena».

Y ahora que Vox se dispara en las encuestas y tras su sonada irrupción en Andalucía, ¿puede este juicio multiplicar sus expectativas electorales? «Es cierto que esta causa nos ha beneficiado, pero al personarnos no hicimos ningún cálculo electoral. Si así fuera sería mejor retirarnos de algunas causas y centrarnos en el partido, y no lo hacemos».

Torrent visitará hoy y mañana a los presos

El presidente del Parlament de Cataluña, Roger Torrent (ERC), visitará a los dirigentes independentistas presos entre hoy y mañana, tan sólo tres días después de que hayan sido trasladados a las cárceles madrileñas por el inminente juicio en el Tribunal Supremo. Hoy, el presidente del Parlament acudirá a la prisión de Soto del Real, donde se encuentran el ex vicepresidente Oriol Junqueras; los ex consellers Jordi Turull, Josep Rull, Joaquim Forn y Raül Romeva, junto con el ex líder de la Asamblea Nacional Catalana (ANC) y diputado de Junts per Catalunya, Jordi Sànchez, y el líder de Òmnium, Jordi Cuixart. Mañana martes, Roger Torrent irá a las diez a Alcalá Meco, donde están la ex presidenta del Parlament Carme Forcadell y la ex consellera Dolors Bassa. En ambos casos está previsto que haga declaraciones a los medios de comunicación tras unas visitas que podrían durar más o menos una hora y media.