De la navidad trágica a la navidad mágica, los hijos de la discordia

Lucía del prado, presidenta de la fundación Filia analiza lo que muchas veces sucede con los hijos en los divorcios

La Navidad es una época especial de ilusión, de encuentros y amor, sobre todo para los niños. Pero por desgracia esta Navidad, como otras muchas, habrá miles de niños que no podrán disfrutar de estas fiestas como se merecen. Niños y niñas que van a vivir una trágica Navidad porque han sido despojados de la mitad de su vida, de sus recuerdos, de su familia, de sus amigos, y de sus regalos, sin tener en cuenta sus sentimientos.

Cuando se produce un divorcio con hijos, se hace necesario que la pareja reorganice y ajuste la nueva situación familiar tratando de hacerlo de la forma más responsable por el bienestar de los hijos menores, y sin menoscabar ni obviar los derechos ni deberes de ninguno de los progenitores para con ellos.

Pero lamentablemente, la realidad nos muestra que esta situación no siempre es así, cada día vemos nuevos casos donde los hijos son manipulados, y engañados, utilizados como trofeos en una batalla que no les corresponde, en una situación que ellos no han elegido y cuyos pilares de referencia y seguridad están enfrentados y lo que es peor, en muchos casos son obligados a tomar partido por papá o por mamá.

Cuando se produce un divorcio “altamente conflictivo” una de las partes recurre a los Tribunales a la espera de que un tercero, en este caso un Juez, le proclame” vencedor “ante un vencido, con el fin de obtener el premio en este caso “una pensión de alimentos”. Para ello previamente ha abonado el terreno, y labrado un camino que muchas veces no tiene retorno, a través de la manipulación del menor, lavando el cerebro y contaminando a sus hijos, con el fin de que ratifiquen en sede judicial que con quien quieren vivir es con él o con ella, basándose siempre en que la otra parte le abandonaba, le pegaba o le trata mal, sin ser cierto.

Este tipo de progenitor consciente o no, infiere en sus hijos un daño incalculable que afectará sin ninguna duda a su estabilidad emocional y su desarrollo personal.

En lugar de protección y valores, les enseñan actitudes tóxicas y les muestran que la mentira y la violencia psicológica es la vía para obtener sus fines.

La alta conflictividad en España consume el 90% de los recursos judiciales, colapsando las administraciones de justicia al intentar que se cumplan las sentencias fundamentalmente en lo relativo al régimen de visitas y pensión alimenticia.

Hasta hace muy poco, la mediación era la única herramienta de la que disponía la administración de justicia para paliar los efectos de la ruptura parental. Pero la mediación debe ser adoptada de forma voluntaria por las partes y en situaciones especiales de alta conflictividad, con incumplimientos de sentencia sobre custodia y régimen de visitas, la mayoría de ocasiones no llega a iniciarse porque uno de los miembros de la pareja no tiene voluntad de solucionar el conflicto.

En estos casos no solo no es operativa y oportuna, sino que incluso puede ser perjudicial debido al tiempo que hace perder a las familias en busca de soluciones de manera voluntaria cuando no existe ninguna voluntad para salir del conflicto. Tiempo que para muchos niños/as ha supuesto la pérdida total del vínculo con uno de sus progenitores, llegando a alcanzar la mayoría de edad durante un proceso largo, ineficaz y fallido.

Para resolver estos casos la Fundación Filia impulsó en España la figura del Coordinador Parental un profesional que a través de un protocolo de intervención especializado puede estudiar el caso en diversas sesiones a todo el entorno del menor, donde conocer en profundidad el conflicto en el que se ven inmersos los menores y así poder informar a través de un informe vinculante, adecuada y profesionalmente a quien debe decidir la resolución judicial.

Esta nueva figura es eficaz para el sistema judicial, porque reduce las denuncias penales, disminuye el número de comparecencias judiciales, reduce la carga de trabajo y las intervenciones de servicios externos, e incrementa la satisfacción laboral de los operadores jurídicos.

Esta solución se ha enmarcar en una mejor sostenibilidad social, porque disminuye ingentes fondos públicos en sanidad, psiquiatría, educativos, judiciales, adicciones, y pacifican el entorno familiar. La mejora que provoca esta nueva figura judicial incide directamente en la calidad de vida de familias en crisis y se extiende como un bálsamo para cicatrizar las numerosas heridas provocadas por el odio, el egoísmo, el ánimo de venganza y la indiferencia.

Esta es la Navidad que Fundación Filia trata de impedir, a través de una ayuda eficaz que vele por el bienestar de los menores. Porque lamentablemente el divorcio de los padres es para toda la vida, pero no debería serlo para los hijos.