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Le he puesto los cuernos a mi pareja. ¿Lo cuento o me lo callo?

Ser infiel y después valorar las consecuencias. Un trago amargo para más de uno

  • Le he puesto los cuernos a mi pareja. ¿Lo cuento o me lo callo?
Madrid.

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19 de abril de 2018. 10:37h

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Madrid. 19/4/2018

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Uno de los motivos más habituales por los que la relación de pareja llega a su fin, es la infidelidad. Todos conocemos a alguien que ha pasado por esta situación o nosotros mismos podemos haberlo vivido. Pero en primer lugar debemos hacernos las siguientes preguntas ¿Cuándo se comete una infidelidad? ¿Perdonarías a tu pareja si tiene contacto con otra persona a través de las redes sociales? ¿Es peor el enamoramiento o una relación esporádica? Si es el caso ¿lo perdonarías? Gema Valenzuela, psicóloga de Grupo Laberinto, nos lo explica.

La verdad es que la respuesta a estas preguntas es simple, cada pareja puede tener unas “líneas rojas” bien distintas y variadas entre ellas, por lo que será una infidelidad lo que cada persona considere como tal. Es importante que las parejas conversen sobre lo que toleramos o no y por tanto lo que consideraríamos una traición, es decir, una falta de respeto que supone el quebrantamiento de la confianza depositada en el otro.

Descubrir este engaño es para quien lo padece, en muchas ocasiones, un momento realmente duro, en el cual la autoestima se ve dañada al sentirse rechazado, pueden aparecer sentimientos profundos de tristeza, rabia, ganas de venganza y ansiedad al sentir que uno de los pilares más importantes de nuestra vida se ha caído. Tras este primer momento de “shock” emocional no tiene por qué estar todo perdido, es posible que la pareja pueda seguir funcionando tras este golpe, siempre que aparezcan los ingredientes adecuados.

Ahora bien, conocemos o podemos ponernos en el lugar de quien recibe dicho agravio, pero, ¿qué ocurre con el infiel? ¿Cuáles son las causas de cometer una infidelidad? Tantas como personas infieles. Veamos algunas de ellas:

- Eternos seductores: Puede ocurrir que ciertas personas tengan grandes dificultades para comprometerse. Lo que parece a simple vista es que les encanta sentirse deseados, pero lo que puede haber detrás es un patrón de conducta con origen emocional, resultando a la larga dañino para la persona y los que le rodean.

- Juventud divino tesoro: Algunas personas se sienten atraías por ese momento de conquista, novedad y adrenalina de lo prohíbo que les hace sentirse jóvenes y con energía.

- La rutina llama a tu puerta: Por algunas personas tan temida, la rutina entendida como la ausencia de novedad, sorpresa e interés puede desgastar la relación y provocar una monotonía, que nos lleve a buscar emociones intensas con otras personas.

- Sentirse infravalorado en la relación: El cansancio del trabajo, los niños, el paso del tiempo y aburrimiento, pueden alejarnos de la persona que en otro tiempo nos producía esas cosquillas en el estómago. Sentirnos poco atendidos, deseados y queridos puede estar a la base de algunas infidelidades.

- La importancia de nuestra infancia: Qué modelo de familia hemos tenido, cuáles son los valores inculcados y cómo hemos sido tratados influye en nuestra vida adulta en numerosas situaciones, también en la calidad de relaciones de pareja que establecemos.

- Ya no es suficiente: “Se ha perdido la chispa” “Me hace falta algo más" “Ya no es lo mismo”. La insatisfacción, tanto en la cama como fuera, puede propiciar que nos fijemos en otras personas.

El dilema aparece cuando ya hemos cometido una infidelidad y sean cuales sean nuestras razones, nos preguntamos si contarlo es lo adecuado. Las consecuencias emocionales no solo son para la persona engañada, también el infiel puede tener un gran sentimiento de culpa y estrés. Si te preguntas qué hacer ante esta situación, veremos las ventajas de contárselo a tu pareja:

Ventajas:

- Si lo que hiciste puede considerarse una traición, contarlo supone no seguir con el engaño, lo que puede aliviar tu culpabilidad.

- El perdón es posible. Si tu pareja puede hacerlo, es el momento de parar para reflexionar cuál es el punto en el que estáis, qué ha ocurrido para llegar hasta ahí y cómo solucionarlo.

- El algunos casos y con el trabajo adecuado, la comunicación se fortalece en la relación, comenzando a ser más fluida y sincera. Después de las crisis, algunas relaciones vuelven a crecer más seguras.

- Independientemente de las consecuencias de contarlo, a la larga podría hacerte sentir bien y en congruencia con tus valores. “Aunque lo hice mal, se lo conté y me alegro de haberlo hecho, al final le dije la verdad”.

Inconvenientes de contarlo:

- Contarlo puede suponer terminar la relación con todo lo que eso conlleva. Perdonar una infidelidad es complicado para muchas personas.

- A veces la reconciliación es a costa de que pongas un gran esfuerzo en volver a ganarte la confianza perdida. Tienes que pensar si estás dispuesto.

- Incluso cuando aparentemente ha llegado el perdón, los reproches o el control como síntoma de escasa confianza pueden ser una sombra que termine por deteriorar la relación.

- Contar una infidelidad te pone en el punto de mira de amigos y familiares, lo que puede resultar realmente doloroso e incómodo.

Como puedes ver, no existe la receta perfecta para decidir si contar o no una infidelidad. El tipo de pareja que seáis y cómo haya sido el engaño pueden estar a la base para tomar finalmente la decisión. Desde la psicología contamos con diferentes métodos para resolver este tipo de consultas, en la terapia solemos ver cómo es vuestra relación y ayudaros a dar los pasos adecuados para fortalecerla. Sin duda la intención y la sinceridad son elementos importantes para llegar a perdonar y perdonarnos.

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