Altos de Losada. Vino de Villa de Valtuille de Arriba 2018

Un tinto con origen en 17 pequeñas piezas de viñedo viejo de mencía

Elegante, fragante y compleja nariz. Tiene su origen en 17 pequeñas piezas de viñedo viejo de mencía. Recuperadas por Losada Vinos de Finca, han sido cultivadas y elaboradas por separado. El encuentro entre las arcillas de su origen y sus 15 meses de crianza en barrica de roble francés configuran un vino terroso, vivaz, carnal y profundamente cautivador.

Variedad: Mencía. Tipo: Tinto. Parcelas: diferentes cercanas a la bodega: Viña Grande (1,8 Ha), Los Cerezos (0,9 Ha), As Chas (2,2 Ha), Piñeiro (0,9 Ha), Los Almendros (0,7 Ha). Crianza: 15 meses de crianza en huevos de hormigón, fudres y barricas de roble francés de 1º, 2º, 3er año.

Altos de Losada es un proyecto innovador en El Bierzo, cuyo fundamento es la viticultura y la interpretación del terruño berciano. Situado en la finca Losada, a medio camino entre Cacabelos y Villafranca, en el alto de Pieros, el núcleo vitícola más tradicional. Su reto: la elección de parcelas localizadas, en cercanos municipios a la ubicación de la finca Losada, pequeñas fincas donde la mencía expresa vinos equilibrados de profundo color y agradable acidez. Busca elaborar sin prisas, observando e interpretando la variedad en cada una de las parcelas, siguiendo una elaboración tradicional y una utilización sutil de la barrica, que dé protagonismo al terruño. La bodega se ubica en el centro del triángulo geográfico formado por Cacabelos, Villafranca y Toral de los Vados, permite un óptimo acceso a la zona productora de la mayoría de la uva de calidad del Bierzo.   Con un proyecto redactado por el arquitecto Jesús Manzanares, la bodega se ubica en la finca Losada, situada frente al Castro de la Ventosa. Este enclave, destacado arqueológica e históricamente como yacimiento único en la comarca del Bierzo, se encuentra actualmente en proceso de consolidación de la “sinuosa” muralla que lo delimita y ha servido como elemento de inspiración y recuperación histórica para el diseño y proyecto del edificio-bodega. Así, el edificio emerge del terreno y llega a fundirse con él. Desde el punto de vista enológico la concepción del edificio permite el movimiento de la materia prima por gravedad, evitando el empleo de bombas mecánicas. La ubicación bajo tierra de las áreas destinadas a crianza de barricas, botellero y elaboración, facilita crear el entorno natural más adecuado para estos procesos y minimizar el consumo energético reduciendo el impacto medioambiental.