Pilar Rubio y otros famosos que cierran su negocio por el Covid

Los devastadores efectos económicos de la pandemia afectan también a muchos de nuestros famosos y sus negocios

España es un país cuyo grueso en los ingresos proviene del sector turismo y servicios. Un sector que a pesar de haber tenido un buen arranque a principios de verano, se ha ido deshinchando según pasaban los días hasta perder un 65% de turistas frente al año 2019. Como consecuencia, muchos de los que se lanzaron a «montar» algo nuevo han visto con tristeza cómo sus cuentas se quedaban en números rojos.

En esta triste historia, también pierden ellos, los famosos. Mediáticos, reconocibles, pero no inmunes a los efectos devastadores de la pandemia. Un fracaso que, por mediático, parece estrepitoso, pero que no deja de ser otra tragedia más para el tejido económico de nuestro país.

Raquel Mosquera, la eterna viuda de Pedro Carrasco, luchó hasta la extenuación por levantar un negocio de estética tras la muerte de su marido. El local situado en El Burgo de las Rozas tuvo que cerrar sus puertas temporalmente en marzo de este año. El bar que regentaba su actual marido, el nigeriano Isi, también tuvo que cerrar sus puertas. A día de hoy Raquel ha vuelto a abrir sus negocios adaptándose a todas las medidas marcadas por el gobierno, pero no sabemos si será suficiente para mantener todos sus negocios en pie tras las pérdidas sufridas.

Tampoco se libra del huracán covid el defensa del Real Madrid Sergio Ramos, que se ha visto involucrado en un ruinoso negocio inmobiliario que casi le hace perder 35 millones de euros. El motivo podría ser la rebaja de sueldo que sufrió el jugador por culpa del confinamiento y que hizo que el millón de euros mensual que cobraba no fuese suficiente a la hora de satisfacer una deuda por la compra de unos terrenos al norte de Madrid en los que Sergio quería construir 22.000 viviendas. Los retrasos urbanísticos derivados de la pandemia amenazaban con unos permisos que no llegaban y con un embargo por parte del Banco Santander. Todo se resolvió vendiendo estos terrenos al fondo americano Blackstone a cambio de cancelar la deuda.

Su esposa, Pilar Rubio, unos pocos días antes del confinamiento forzoso al que España tuvo que someterse el 14 de marzo, cerró repentinamente su tienda online «MyShopList by Pilar Rubio» sin llegar al año de vida. En la tienda, Pilar vendía prendas de su propia colección que costaban entre 30 y 250 euros. Precios de la era pre-covid que ahora mismo estarían fuera de mercado. No sabemos si Pilar Rubio vio venir la pandemia mundial o el cierre fue producto de la casualidad. Algunos insinúan que fue causado por desavenencias con la que era su estilista personal y también de Sergio Ramos, Raquel Costa. No sabemos nada al respecto salvo que ambas han dejado de seguirse en redes sociales.

Otro jugador cuyo negocio ha sucumbido a las garras del covid es un rival en el terreno de juego, pero amigo de Sergio Ramos, Gerard Piqué, que junto a su mujer, la cantante colombiana Shakira, abrieron en Barcelona el Blue Spot, un restaurante situado en la Barceloneta y que cerró sus puertas el pasado 13 de marzo sin visos de nueva apertura. No es el primer traspiés de Gerard en el mundo de la restauración. Anteriormente abrió YOURS Mandonguillería, una hamburguesería en el Eixample que no prosperó ni utilizando la potentísima imagen del ídolo blaugrana degustando hamburguesas gourmet junto a su mujer en Instagram.

Una vez destapada la caja de pandora que es la crisis derivada por las consecuencias del covid en el sector de la restauración, podemos comprobar que tampoco los famosos patrios que a duras penas mantenían estos locales en marcha, se libran. Las restricciones en horario de apertura y aforo pueden ser la puntilla hasta para ellos. Si a esto le sumamos posibles casos de contagio entre sus trabajadores, la bomba de relojería está servida

Este es el caso de los hermanos Roca. Su restaurante El Celler de Can Roca, en Gerona, es considerado uno de los mejores tres estrellas Michelin del mundo, y también uno de los primeros en abrir tras el estado de alarma del pasado 14 de marzo. Tres meses después de la esperada apertura, ha tenido que cerrar sus puertas de nuevo, ya que se han detectado varios casos de coronavirus entre los miembros del equipo. Una decisión sensata y que expresaban así en la cuenta del restaurante en redes sociales: «Durante los trámites de control interno para hacer el rastreo del Covid19 nos hemos encontrado con casos positivos que no nos permiten tener la tranquilidad de seguir ofreciendo nuestro trabajo en las condiciones adecuadas», y terminaban enviando un mensaje de ánimo, coraje y valentía para los compañeros del sector.

Otro al que no falta ánimo, coraje y valentía es Dabiz Muñoz, el mediático chef, marido de Cristina Pedroche y dueño del restaurante DiverXO, que también atesora tres estrellas Michelin. El pasado mes de agosto, DiverXO sufrió un escandaloso incendio en sus cocinas debido a un cortocircuito eléctrico. Tanto trabajadores como comensales resultaron ilesos y, tras las debidas reparaciones, pudo reanudar su marcha. Hasta que hace apenas unos días, un comunicado en las redes sociales del restaurante anunciaba que se habían detectado algunos casos de Covid entre los empleados y que tendrían que cesar la actividad hasta que se supere la situación. Una medida muy responsable por parte de Dabiz, que sigue regentando sus otros restaurantes StreetXO y GoXO, una especie de spin-off de la marca principal que es DiverXO, el negocio madre. A pesar de que las cosas en el terreno laboral se complican para Dabiz, en el terreno personal todo sigue viento en popa para la pareja, que se acaba de mudar a una espaciosa casa en La Finca, una famosa urbanización de Madrid que se caracteriza por ser la preferida por las celebridades.

Antonio Banderas también se ha visto afectado, y por partida doble. Por un lado, el pasado agosto anunciaba su positivo en Covid-19 y, por otro, el mismo Covid que le hizo enfermar, tiró al traste su idea de levantar un emporio de restauración en el puerto de Málaga, su ciudad natal. Hace pocos días hemos podido ver a un Antonio totalmente recuperado y paseando en patinete eléctrico por Málaga. Al final, la salud, es lo importante.

La situación se está cebando especialmente con los autónomos, como es el caso de la madre y la tía de Albert Rivera, que regentaban un negocio de comidas caseras en Granollers y que según declaraciones del ex líder de Ciudadanos, realizadas en un encuentro virtual con internautas, han tenido que cerrar definitivamente.

Además de la restauración, otros muchos negocios no vuelven a abrir sus puertas debido a la incertidumbre, las pérdidas o las deudas. Tal es el caso de la modelo María José Suárez, que no ha podido volver a abrir su tienda de trajes de novia en Sevilla. Con el sector de las bodas y las celebraciones en dique seco, ha cerrado la tienda que inauguró en 2015 y que, según sus propias declaraciones, era su hogar, su famila.

La periodista y presentadora de Socialité, María Patiño, también ha sufrido el cierre del bar de su pareja, el director de cine Ricardo Rodríguez durante la pandemia. Mayte Zaldívar, ex de Julián Muñoz, también abrió el gastrobar El puesto 85 en el mercado de abastos de Marbella y ha tenido que claudicar y cerrar la única fuente de ingresos que suponía para ella este negocio, dejándola en una situación difícil.

Desgraciadamente, estos son solo algunos ejemplos de los negocios emprendidos por nuestros famosos que podrían haber tenido un futuro brillante, pero que se han ido al traste por culpa de una pandemia inesperada y que nadie ha podido prever. Todo su esfuerzo, sus sueños y su ilusión, como la de tantos otros anónimos, se han desvanecido tras colgar un cartel en la puerta que rezaba: «Cerrado por covid».