Patricia de Vox, dígame: ¿la colonoscopia también es agresión sexual?

Patricia de las Heras en una comisión en el Congreso de los Diputados.
Patricia de las Heras en una comisión en el Congreso de los Diputados. FOTO: efe La Razón

Al espectador de los telediarios le parecerá que España es toda ella una fiesta ilegal, la parranda sin fin. Y le grito al televisor: ¿por qué tengo la impresión de que no es una novedad? Este era el abrevadero de Europa, la gran barra libre. Venían a beber y a gozar de todos los sitios, pero ahora los franceses, alemanes, ingleses, etc., han descubierto que en tiempos de pandemia, España puede ser Sodoma y Gomorra en una sola pieza, con el encanto añadido de la clandestinidad. Si los confinamientos continúan, si llega la cuarta ola, podremos salvar la Semana Santa e incluso el verano gracias al turismo de las fiestas ilegales a nada que el Gobierno haga un poco de promoción subliminal. Ya tiene dicho Él que seremos el faro de la recuperación turística. Y eso que, según los estudiosos de la cosa, el deseo sexual ha disminuido por el coronavirus. Una anciana marchosa como Jane Fonda está a favor de las cremas, pero no de los polvos: «Soy demasiado vieja, ya he disfrutado suficiente sexo». El aerobic no hace milagros en la tercera edad. Hasta una madura devota de los novios de temporada, Agatha Ruiz de la Prada, declara su «tendencia asexual». Y ahí está Lady Gaga, apuntada al celibato. Así llega la herencia del «Satisfyer»: crece sin parar la venta de juguetes sexuales. Una firma alicantina, Diversual, ofrece cerca de 6.000 productos en internet y una Academia Erótica que enseña a utilizarlos. Los hay hasta con aplicación para el móvil que facilita la conexión erótica de parejas separadas, algo a lo que quizá Pedro y Pablo tengan que recurrir cuando rompan y tengan que abandonar los juegos conjuntos de la Moncloa, o sea, la erótica del poder en forma de vibrante succionador y pasiones internas desatadas.

La diputada de Vox Patricia de las Heras ha comparado los test anales para detectar el coronavirus con una agresión sexual. Lo que faltaba en el circo: Vox dando ideas a Irene Montero. Quisiera que la diputada me aclarara si la colonoscopia que me hicieron recientemente se puede considerar violación o abuso sexual, teniendo en cuenta que además me durmieron, no sé si con burundanga. Otra cosa, Patricia: ¿Esta prueba crea hábito o mejora el estreñimiento? Me tiene viviendo sin vivir en mí.