Opinión

Los sábados de Lomana: Un verano entre Marbella y Saint-Tropez

Carmen Lomana con bikini de cuadros.
Carmen Lomana con bikini de cuadros.GENGTRES

Acabo de llegar a Saint-Tropez con dos amigos divertidísimos desde Barcelona en coche en plan Telma &Louise más el amigo. Yo no tenía muy claro lo de ir en coche, pero me parece la mejor decisión después de ver ayer el horror de los aeropuertos «petados» de gente de una forma que me produce angustia. Tenía un vuelo de Iberia en ‘business’ hasta Barcelona pensando que asi tendría más espacio y el viaje sería más confortable. ¡No se fíen un pelo! Nos subieron en un avión de otra compañía Air Nostrum diminuto sin business ni nada de nada. Íbamos como sardinas en lata. No exagero nada. Después de eso el viaje en coche me ha parecido una delicia. Se lo recomiendo encarecidamente. La Provenza tiene un paisaje y una vegetación preciosa, parábamos donde nos apetecíais, tomando tapas de queso mis amigos, (a mí no me gusta el queso) pero sí la «Quiche Lorraine» tan estupenda que hacen en Francia. Por fin, llegamos a mi paraíso de la Provenza, ‘Le Más De Chastelas’. He viajado muchísimo pero pocos lugares en el Mundo en el que me sienta mejor. Unhotel Realais & Château situado entre viñedos en una Maravillosa casa de campo del siglo XVI que mantienen con un refinamiento y elegancia que es exactamente lo que necesito. Unas vacaciones, con poca gente, vegetación y árboles de la zona centenarios, césped bien mantenido con un punto salvaje, olor a hierbas aromáticas verbena, cilantro y jazmín.

Carmen Lomana
Carmen LomanaCarmen LomanaCarmen Lomana

La decoración sencilla, con confortables telas rústicas de grueso lino en blanco, nada hortera ni ostentoso. Lleno de «coffe table books», de la prestigiosa editorial Taschen, algunos con la interesante historia de este hotel y fantásticas fotografías en las que vemos a Brigitte Bardot, Jeane Birkin, Serge Gainsbourg, Françoise Sagan, y todos los personajes que por aquí han pasado. Pero creo que lo mejor es la comida, deliciosa cocina francesa, los croissant del desayuno son para no olvidar. Mientras escribo estoy en la piscina , deseando terminar para ir a mi adorado St.Tropez a solo cinco kilómetros. Hace dos años que no venía a este lugar y lo añoraba muchísimo.

Quiero callejear, sentir su ambiente, sentarme esta noche a cenar en el Café Sénéquier, lugar mítico de encuentro de la gente más guapa y chic bajándose de los barcos. Los Italianos ganan a todos en elegancia. Después de estos años de pandemia en los que no he podido venir estoy como una niña que va a encontrarse con sus amigos en un lugar que adora,

He dejado por unos días Marbella, cerrando la temporada de fiestas y cenas porque necesitaba desconectar en un lugar donde nadie me conozca. La Gala de Starlite, la más importante de la temporada fue espectacular, patrocinada por Porcelanosa. Montaron un ‘circo’ que «alegraba el corazón» y hacía soñar. Lo pasamos de maravilla, el plantel de celebridades nacionales e internacionales fue muy importante. Bravo.

Hablamos de Richard Gere y su mujer española Alejandra Silva, el arrebatador para las mujeres William Lévy, actor de la serie de Netflix «Café con aroma de mujer», Andrea Bocceli, Diego Boneta, mexicano, actor que interpreta en la serie de Netflix al cantante Luis Miguel. Y ¡cómo no! nuestro querido Antonio Banderas. Hubo una subasta de objetos para recaudar fondos y ayudar a la fundación de niños sin hogar. Así va pasando este ‘dolce far niente’ del verano. Es tanto lo que tengo que contar y la prisa por entregar esta crónica que seguiré la próxima semana.